Empresas españolas tratan de adaptarse al veto alimentario ruso

Fuente: Photoshot/Vostock-Photo

Fuente: Photoshot/Vostock-Photo

En respuesta a las sanciones Rusia ha prescindido de la mayoría de los alimentos procedentes del Occidente. Aunque la medida no fue esperada, su adopción era previsible: el autoabastecimiento viene siendo el objetivo de la política agraria rusa desde hace una década. Pese a que los daños colaterales alcanzan algunos importadores rusos, todo indica a que las prohibiciones se mantendrán durante un año.

La comunidad empresarial española se encuentra intranquila por la incertidumbre creada después del anuncio del veto ruso a los alimentos procedentes de Occidente.

A principios de agosto se decretó la prohibición de las importaciones de carne de vacuno, porcino, aves, productos cárnicos, pescado, marisco, lácteos, producción hortofrutícola y frutos secos de Australia, Canadá, Unión Europea, Estados Unidos y Noruega (países firmantes de las sanciones contra Rusia). La lista ha sido modificada y se han excluido alimentos para alérgicos y suplementos nutricionales.

Carlos González-Gordon, director regional de ventas de la bodega González Byass, presente en Rusia desde 1997, explica: “Estamos bastante preocupados con este tema y lo seguimos muy de cerca. Entiendo que los vinos tienen menos sustitutivos en Rusia que otros productos agrícolas, pero al mismo tiempo si la tensión sigue escalando es posible que sea uno de los productos afectados en un siguiente paquete de medidas. Por otra parte, me preocupa que sin prohibirlos se produzca cualquier cambio de normativa interna que dificulte la exportación de nuestros productos a Rusia, aun no estando prohibida de manera expresa”.

En el caso de España, el embargo afecta en mayor medida a los exportadores de  frutas y hortalizas

Una vez asumidas las pérdidas, tanto de carácter económico como de posicionamiento, algunos están buscando suministradores en países de Latinoamérica y otros orígenes no afectados por el embargo.

David Feijoo, analista de mercado de la Oficina Comercial de España en Moscú, considera que es una opción a valorar, puesto que el mercado ruso es complicado y las empresas sin experiencia no lo tendrán fácil, por mucho que las oportunidades del mercado ruso sean evidentes, por lo que las empresas españolas, con su conocimiento del mercado podrían aportar un valor añadido importante.

Por otra parte, la Oficina Comercial de España en Moscú apuesta por buscar nuevos nichos de mercado. Actualmente trabajan en una lista de empresas productoras de platos preparados, ya que no se incluyen en el embargo. Según Feijoo, puede haber oportunidades para estos productos que además tienen un gran valor añadido.

Este tipo de platos preparados tienen que contener menos de un 50% de ingredientes de origen animal, ya que si el contenido es superior, la restricción para exportar a Rusia no iría por la vía del embargo, sino de la necesidad de estar homologado. En la práctica, la homologación está paralizada para empresas europeas o norteamericanas.

El embargo ha causado un gran desconcierto, sorprendiendo a muchos exportadores con los camiones cargados de mercancía camino a Rusia. Pero, ¿era previsible que Rusia adoptara semejantes medidas? 

Si analizamos los antecedentes de los últimos diez años, el desarrollo y modernización del complejo agroindustrial lleva siendo uno de los proyectos prioritarios del Gobierno ruso.

Desde 2003, las cuotas para la importación de la carne se iban alternando con las subvenciones a los productores locales, con el objetivo de apuntalar la industria cárnica nacional y lograr el autoabastecimiento. En 2013 el Servicio Federal del control veterinario y fitosanitario  ruso suspendió temporalmente la mayor parte de las autorizaciones otorgadas a las empresas europeas y norteamericanas, exportadoras de productos de origen animal, debido al incumplimiento de las normas sanitarias según estándares rusos.  Eso nos da alguna pista de que el embargo ruso ha sido un paso bien meditado y no una decisión aleatoria. 

Como ha explicado el empresario alemán Stefan Dürr, al frente del mayor productor lácteo ruso, en el periódico Die Zeit: “Putin mata dos pájaros de un tiro. Responde a las sanciones de Occidente, que, en su opinión, es la premisa para que las dos partes vuelvan a sentarse a la mesa de negociaciones, y permite que la agricultura rusa se desarrolle mientras dure esa fase proteccionista”.

David Feijoo es de la misma opinión. Considera que el embargo es una sanción, pero al mismo tiempo una medida proteccionista, y que Rusia tiene un interés evidente y no oculto en desarrollar una industria agroalimentaria moderna y capaz de abastecer las necesidades del país. Teniendo esto en cuenta, es de esperar que Rusia no tenga ninguna prisa en suspender las sanciones antes de lo previsto.

Sin embargo, los importadores rusos también están teniendo sus dificultades:cadenas de supermercados del segmento premium como “Azbuka Vkusa” o “Globus Gourmet” y algunos restaurantes, van a tener que reducir su catálogo de productos.  Y para algunas empresas como “Bélaya Dacha”, el mayor comercializador de lechuga en bolsitas, el varapalo estásiendo enorme, porque toda esa lechuga venía desde España e Italia (y estamos hablando de varios camiones a la semana) y no hay alternativa a las lechugas europeas, confirma David.

¿Qué se puede esperar?

En estos momentos nadie se atreve a hablar de las previsiones, ya que todo dependerá de la postura de Occidente. Tal como publicó el periódico ruso, Védomosti, si  Occidente adopta nuevas sanciones contra Rusia, es muy probable que ésta responda con la prohibición de la importación de coches.

Sin embargo, parece previsible que Rusia no adoptará prohibiciones contra importaciones cuya sustitución no sea viable a corto plazo (por ejemplo, productos de alto componente tecnológico).

Mientras, algunos exportadores de productos tecnológicos podrán incluso beneficiarse de las prohibiciones de importaciones agroalimentarias, como es el caso de la empresa española de biotecnología,  Zoitech lab, especialista en reproducción animal.

Alina Bondarenko, abogada y técnico en comercio exterior.

Lea más: El verdadero efecto para España de las sanciones rusas>>>

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.