Los analistas rusos, anonadados por la supuesta “invasión” de Ucrania

El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko (en el centro), junto al primer ministro Arseni Yatseniuk (a la derecha) y Oleksander Turchínov, portavoz del Parlamento (a la izquierda). Fuente: Reuters

El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko (en el centro), junto al primer ministro Arseni Yatseniuk (a la derecha) y Oleksander Turchínov, portavoz del Parlamento (a la izquierda). Fuente: Reuters

El pasado mes de agosto fue testigo de un amplio abanico de eventos, desde el cierre del McDonald's de la plaza Púshkinskaya (Moscú) hasta el anuncio de Petró Poroshenko de que las tropas rusas habían “invadido” Ucrania. Los expertos rusos parecen confundidos sobre cómo aislar un único tema de este mes para todos los gabinetes de analistas. Sin embargo, se han encontrado varios problemas que ocuparon a estos grupos de expertos: la introducción por parte de Rusia de sanciones al mercado de comestibles, la cumbre de Minsk y la “invasión” de Ucrania por tropas rusas.

Rusia “invade” Ucrania

Los analistas están divididos: algunos creen que es un intento de justificar el fracaso de Kiev en la cuenca del Donekts, mientras que otros creen que finalmente se ha desvelado el secreto.

El experto en la CEI, Kirill Koktish (MGIMO), se posiciona en el primer grupo. Particularmente, cree que “ahora mismo es esencial para Kiev explicar la derrota, la derrota a gran escala, del Ejército ucraniano, diciendo que ha sido causada por una intervención directa de Rusia”.

Alexánder Golts (CFDP) es de la opinión contraria. Igual que numerosos expertos, cree que finalmente todo encaja.

“Ahora sabemos por qué las autoridades rusas han prohibido que miles de efectivos de las fuerzas de seguridad puedan tomar el sol en playas turcas o tailandesas”, explica.

“De un modo u otro, los datos apuntan a que Moscú pasó de operaciones encubiertas de apoyo a los separatistas a la movilización directa de sus unidades en el territorio de un estado vecino”, concluye. “Para todo el mundo está claro ahora que en Europa ha empezado la guerra”.

Reacciones de los analistas rusos ante la cumbre de Minsk

Es preciso señalar que los expertos rusos se tomaron muy en serio un evento de la importancia de la reunión entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y el presidente Poroshenko.

Tras el encuentro entre los líderes, Yan Vaslavskiy (MGIMO) comentó en una entrevista con Kommersant Fm: “Es bueno que los dos mandatarios hayan tenido contacto personal. Sin embargo, el problema sigue tal y como estaba. La parte ucraniana exige acciones reales para estabilizar la situación en el este del país y que se produzca un alto el fuego. Pero, lamentablemente, no vemos ningún esfuerzo hacia esto, ni el más mínimo”.

Las sanciones a los alimentos europeos

Los expertos expresan opiniones diversas sobre la introducción por parte de Moscú de sanciones sobre alimentos procedentes de la UE y EE UU como represalia, pero todos enfatizan la originalidad de la decisión.

Nikolái Kaveshnikov (MGIMO) sugiere que incluso un movimiento tan decidido como este no representa necesariamente un paso clave hacia el éxito: “Las autoridades rusas han encontrado un punto vulnerable, el talón de Aquiles de la Unión Europea, y es la agricultura y el lobby de agricultores. Pero ni siquiera este lobby tiene posibilidades de cambiar la orientación política de la UE y su apoyo a las autoridades de Kiev.”

Un colega de Kaveshnikov del MGIMO, Nikolái Toporonin, intentó calcular las pérdidas resultantes de las sanciones mutuas, subrayando que, en cualquier caso, los EE UU salen bien parados en comparación: “Así, si calculamos el total de las pérdidas directas por las sanciones mutuas, tanto la UE como Rusia pierden unos 100.000 millones de euros, mientras que los EE UU perderán unas 15 veces menos.”

Toporonin también señaló que las medidas que Rusia ha tomado como represalia no pueden compararse con la escala de las sanciones europeas y estadounidenses: “Hay que tener en cuenta que, para Rusia, las sanciones occidentales tendrán consecuencias más graves, que se reflejarán principalmente en el mercado de alimentos, el acceso a los recursos financieros y la tecnología más avanzada. Pero en la UE, los más afectados serán los productores y exportadores de tecnología moderna y los productores agrícolas”.

Fiódor Lukiánov (CFDP) cree que Rusia siempre ha tratado de mostrar su oposición mediante medios políticos y militares, lejos de la esfera económica, ya que tradicionalmente se siente más cómoda en el primer campo.

En este caso, está actuando de manera previsible, pero destruyendo y volviendo a destruir el sistema comercial y económico existente; “Rusia tiene algo que ofrecer para enriquecer el comercio mundial”.

Alexéi Malashenko, colega de Lukiánov en el Consejo de Política Exterior y de Defensa, opina sobre las sanciones en tono irónico: “Ya está, ya ocurrió: las sanciones europeas castigaron a Putin por un total de 12.000 millones de euros. Como es debido. Pero nos sentará bien: ya no nos pondremos las botas. Sin esos 12.000 millones, las mujeres moldearán su figura y los campesinos perderán barriga. Librarse de esas salchichas y quesos burgueses es un paso importante hacia nuestro propio desarrollo nacional.”

Artículo publicado originalmente en Russia Direct.    

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