Putin llega a Minsk para reunirse con Poroshenko y representantes de la UE

Tratarán el conflicto en Ucrania y la seguridad energética. Fuente: AP

Tratarán el conflicto en Ucrania y la seguridad energética. Fuente: AP

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, llegó hoy a Minsk para reunirse con el líder ucraniano, Petró Poroshenko, y representantes de la Unión Europea (UE), con los que hablará sobre el conflicto en Ucrania y la seguridad energética.

La cumbre tendrá lugar en el Palacio de la Independencia de la capital bielorrusa donde primero tendrán lugar las consultas entre la Unión Aduanera (Rusia, Bielorrusia y Kazajistán), Ucrania y la UE.

Se espera que seguidamente se celebren encuentros bilaterales, entre los que el más esperado es el posible cara a cara entre Putin y Poroshenko, que se sentaron en una misma mesa en sólo una ocasión y en presencia de otros líderes europeos, al celebrarse el 70 aniversario del del Desembarco de Normandía.

"En esta reunión, si se produce, esperamos un diálogo franco sobre el arreglo de la crisis ucraniana y sobre los problemas humanitarios", aseguró Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

Por su parte, Poroshenko manifestó nada más llegar a Minsk su confianza en que la reunión con Putin, y los representantes de la Unión Europea traiga la paz a Ucrania.

"Espero que el resultado de las reuniones sea la paz en Ucrania. Si hoy logramos un acuerdo que traiga la paz, sería un acontecimiento histórico", dijo Poroshenko durante la reunión con el anfitrión bielorruso, Alexandr Lukashenko.

Declaraciones de los mandatarios antes de la reunión

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, aseguró que el conflicto ucraniano no se puede resolver por la fuerza, en alusión a la ofensiva de las fuerzas ucranianas contra los bastiones de los separatistas prorrusos de Donetsk y Lugansk.

"Estamos convencidos de que (la crisis ucraniana) no se podrá solucionar por la vía de la escalada del uso de la fuerza, sin tener en cuenta los intereses vitales de las regiones surorientales del país y sin un diálogo pacífico con sus representantes", dijo.

Por su parte, al inicio de la reunión en el Palacio de la Independencia en la capital bielorrusa, según las agencias rusas, el mandatario ucraniano afirmó: "En esta reunión en Minsk se decide el destino del mundo y de Europa. Así lo veo yo".

Poroshenko también instó a respaldar su plan de paz para el conflicto en el este de su país, que incluye el desarme de las milicias prorrusas y la descentralización de Ucrania, aunque se mostró dispuesto a debatir otras vías de solución de la crisis.

Al posar para los fotógrafos ambos mandatarios se estrecharon la mano en el Palacio de la Independencia, sede de las consultas en la capital bielorrusa entre la Unión Aduanera (Rusia, Bielorrusia y Kazajistán), Ucrania y la UE.

Tras la cumbre se espera que seguidamente se celebren encuentros bilaterales, entre los que el más esperado es el posible cara a cara entre Putin y Poroshenko, que se sentaron en una misma mesa en sólo una ocasión y en presencia de otros líderes europeos, para el 70 aniversario del Desembarco de Normandía.

"Considero que es importante que usted directamente, cara a cara, hable con Putin. Para Rusia y para Ucrania ha llegado la hora de la verdad. Pues, el derramamiento de sangre no puede continuar", aseguró Nursultán Nazarbáyev, el presidente kazajo, al reunirse con Poroshenko.

Añadió que "si esto sigue se puede convertir en una confrontación global", y animó a ambos líderes a lograr un compromiso para frenar las hostilidades en el este de Ucrania, donde el Gobierno de Kiev acusa a Rusia de apoyar y armar a los separatistas.

Durante la apertura de la cumbre, Nazarbáyev propuso una tregua humanitaria para aliviar la situación de la población en la zona de combates en Donetsk y Lugansk.

Mientras, el presidente anfitrión, el bielorruso Alexandr Lukashenko, hizo un llamamiento a la responsabilidad de ambos países.

"Si queremos que nos consideren políticos responsables debemos tomar conciencia de la responsabilidad que tenemos ante nuestros pueblos y dejar de lado las ambiciones políticas", dijo.

Y ofreció la capital bielorrusa como sede para posteriores rondas de negociaciones para la solución de la crisis ucraniana.

La reunión en la capital bielorrusa se celebra en un ambiente de extrema desconfianza: Ucrania y Occidente acusan a Rusia de suministrar armamento a los rebeldes prorrusos, mientras Moscú acusa a Kiev de masacrar a la población rusa del este ucraniano.

El marco de la esperada reunión serán las consultas entre la UE y la Unión Aduanera, que integra a Rusia, Bielorrusia y Kazajistán, en las que se abordarán tanto el conflicto ucraniano como la seguridad energética, lo que más preocupa a Bruselas.

La UE, que piensa presentar a Moscú argumentos positivos sobre la asociación entre los Veintiocho y Ucrania, también estará representada por los comisarios de Comercio, Karel De Gucht, y Energía, Günther Oettinger.

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