Argentina intenta convertirse en el mayor exportador de alimentos a Rusia

Reunión entre el ministro de Agricultura argentino, Carlos Casamiquela, y su homólogo ruso Nikolái Fédorov en Moscú. Fuente: Ministerio de Agricultura

Reunión entre el ministro de Agricultura argentino, Carlos Casamiquela, y su homólogo ruso Nikolái Fédorov en Moscú. Fuente: Ministerio de Agricultura

Tras la introducción del embargo al suministro de alimentos desde Estados Unidos y la Unión Europea a Rusia, el resto de países están intentando ocupar los lugares del mercado ruso que han quedado vacíos. En particular, según RBTH, los fabricantes argentinos han decidido aprovechar la oportunidad y han preparado un gran paquete de propuestas para presentar a la delegación rusa.

El 20 de agosto se celebró en Moscú un encuentro entre representantes de Argentina y Rusia para tratar el tema del suministro de alimentos. La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios de Argentina (Copal) había preparado una serie de propuestas concretas para la exportación de alimentos a Rusia. La delegación gubernamental de Buenos Aires, según fuentes diplomáticas de RBTH, llevó a Moscú una lista de más de 50 productos para analizar detalladamente con sus socios rusos el posible suministro.

El Ejecutivo argentino anunció el 21 de agosto que alcanzó acuerdos con el gobierno ruso que abren una vía de negocio al sector alimentario argentino por un monto que puede alcanzar los 18.000 millones de dólares. Los acuerdos fueron alcanzados durante la misión comercial argentina que visitó Rusia encabezada por los ministros de Industria, Débora Giorgi, y Agricultura, Carlos Casamiquela.

Según el coordinador principal de la Cámara de Comercio e Industria Argentino-rusa (Caciar), Matías García Tuñón, en estos momentos el potencial de la exportación agraria argentina a Rusia es mayor que nunca. La situación creada tras las limitaciones de Rusia a la importación de los países que han impuesto sanciones contra ella ha brindado a Argentina unas posibilidades increíbles, opina García Tuñón.

En particular, según el experto, Buenos Aires podría incrementar significativamente la exportación de sus alimentos más tradicionales, como las manzanas, peras, limones, ciruelas y manises, así como diversificar su exportación en base a nuevos productos, como el aceite de oliva, los quesos, la pasta y la pastelería. Además, para los productores argentinos se abre la posibilidad de incrementar el suministro de carne, pescado y marisco.

Según declaraba Caciar la víspera en Buenos Aires, este organismo recibió una enorme cantidad de solicitudes de los responsables de las cadenas comerciales rusas que anteriormente tenían contratos con fabricantes europeos. Debido a ello, la organización hizo un llamamiento a los productores argentinos para que aprovecharan esta beneficiosa coyuntura y ampliaran la exportación a Rusia. La delegación argentina para las negociaciones contó con la participación de la ministra de Industria, Débora Giorgi, el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Carlos Bianco, y otros altos funcionarios.

Del dicho al hecho

“Argentina puede ocupar perfectamente una posición privilegiada en el mercado ruso. En estos momentos este país ocupa el cuarto puesto de Latinoamérica en volumen comercial con Rusia, por detrás únicamente de Brasil, Venezuela y México”, comenta a RBTH la directora del Centro de Investigaciones Económicas del Instituto de Latinoamérica de la Academia Rusa de Ciencias, Liudmila Símonova.

Según esta, en 2013 el volumen del comercio bilateral alcanzó los 1.500 millones de dólares, de los cuales un 75% corresponde a producción agrícola. Símonova asegura que la exportación agrícola de Argentina a Rusia podría incrementarse próximamente en un 30%.

“Además, el mercado ruso no sólo está interesado en productos de demanda masiva, sino también en productos exclusivos para restaurantes, como por ejemplo la merluza negra o la corvina atlántica”, opina la experta. Según Símonova, el gobierno de Rusia ha puesto grandes esperanzas en los países latinoamericanos, cuyos exportadores están dispuestos a su vez a cambiar de orientación hacia el mercado ruso.

Por ahora no se han firmado contratos para el suministro de nuevos productos con Argentina, según informa a RBTH una fuente en el Ministerio de Agricultura de Rusia. Sin embargo, esta reunión podría ser el prólogo para la asamblea de la Comisión Intergubernamental Argentino-Rusa para la Cooperación Económico-Comercial, que se celebra en Moscú los días 15 y 16 de septiembre de 2014.

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