Rusia dispuesta a entregar la ayuda humanitaria en el sudeste de Ucrania a pesar de amenaza de nuevas sanciones

Varios países occidentales desconfían y creen que se trata de ayudar a los rebeldes. Fuente: Maksim Blinov / Ria Novosti

Varios países occidentales desconfían y creen que se trata de ayudar a los rebeldes. Fuente: Maksim Blinov / Ria Novosti

Los sucesos en Ucrania tienen una evaluación diferente a nivel internacional: mientras Kiev declara que se trata de una guerra contra el terrorismo, Moscú afirma que es una guerra civil y un desastre humanitario. Sin embargo, la ONU no ha reconocido oficialmente lo que ocurre en el suroeste de Ucrania y la iniciativa rusa para enviar un convoy de ayuda humanitaria junto con la Cruz Roja Internacional ha recibido severas críticas por parte de Occidente. Al mismo tiempo, Washington vuelva a amenazar con nuevas sanciones y busca aliados en Europa. RBTH ha hablado con una serie de expertos rusos acerca de cómo podrían desarrollarse los acontecimientos.

Serguéi Karaganov, politólogo, decano de la Facultad de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Escuela Superior de Economía de Moscú:

“Parece que EE UU cree que es imposible retirarse, pero tampoco parece que Rusia esté dispuesta a hacerlo. En cualquier caso espero que ambos paren antes de que se pase a al siguiente nivel de enfrentamiento, que según lo que parece está cerca. Incluso durante la guerra fría no puedo recordar una hostilidad como la actual. EE UU tratará de usar sus puntos fuertes a la hora de enfrentarse a Rusia, esto es, el ámbito económico. Mientras que Rusia tratará de influir en la esfera político-militar”.

Según la agencia de noticias rusa ITAR-TASS, el convoy que ofrece ayuda a Ucrania se compone de 280 camiones con comida, medicinas, agua. Se trata de 2.000 toneladas de ayuda en total. 

La administración de la región de Moscú ha añadido 400 toneladas de cereal, 100 toneladas de azúcar, 62 toneladas de comida para bebés, 54 toneladas de medicinas, 12.000 sacos de dormir y 69 generadores eléctricos de diferentes capacidades.

Alexander Konovalov, director del Instituto de Estudios Estretégicos:

“EE UU y Europa tienen opiniones diferentes en lo que respecta a los objetivos del convoy humanitario. Nosotros decimos que se ajustan a lo que dice la Cruz Roja Internacional y las autoridades ucranianas, pero ni unos ni otros lo  han confirmado todavía.

Debido a que se trata de una columna compuesta por varios cientos de camiones Kamaz, que pueden transportar hasta 1.000 toneladas, es comprensible que tanto los EE UU como Ucrania teman que no solo se transporten vienes de ayuda humanitaria. Entonces los estadounidenses dicen que cualquier transporte no consensuado supondrá una agresión. Puede que los camiones vuelvan vacíos. Se especula que podrían volver llenos de gente, incluyendo a los líderes de las autoproclamadas repúblicas populares. Si esto ocurriera, lo celebraría, porque si se quita del medio a estas personas que lo único que hacen es desestabilizar la situación, mejor”.

Serguéi Mijéiev, analista político independiente:

“La posición de los EE UU y Europa es salvaje. Quieren imponer nuevas sanciones a Rusia, no por apoyar a los separatistas sino por entregar ayuda humanitaria para ayudar a los civiles que están siendo asesinados por los ataques del ejército.

El coordinador de Cruz Roja para las relaciones públicas, André Lersch, precisó que no sabe si los camiones rusos podrán entrar en Ucrania y por dónde lo harían en caso de que Kiev acepte finalmente. Según Lersch, la organización internacional mantiene un estrecho contacto con todas las partes implicadas para facilitar la ayuda. Además, dijo que la organización sigue sin conocer el contenido exacto de la carga enviada por Rusia ni tampoco el procedimiento por el cuál podría entrar la ayuda en territorio ucraniano.

Las sanciones y la presión que Washington ejerce sobre Bruselas están destruyendo las relaciones entre Rusia y Europa. Para Rusia es despreciable que la UE vaya a castigar a Moscú por enviar medicamentos a inocentes que están muriendo, y significaría una completa dependencia política de los EE UU.

Además, para enviar armas al suroeste no es necesario enviar un falso convoy humanitario. En relación a la posible huida de los líderes de las repúblicas autoproclamadas diré que no hay un problema en sacarlos en caso de que surja la necesidad.

El Ejército ucraniano a lanzado una fuerte campaña para hacer con el control de la frontera en las áreas de las repúblicas autoproclamdas, pero fracasó. El jefe del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa de Ucrania, Andri Parubi, que estaba a cargo de la operación, tuvo que dimitir.

Ucrania no tiene todavía el control sobre grandes áreas del país, así que la especulación acerca de la retirada de la dirección política de las repúblicas en forma de ayuda humanitaria, no tiene credibilidad. Actualmente la manipulación informativa, los blogueros no profesionales y los medios desempeñan un gran papel”.

Víktor Litovkin, experto militar:

A pesar de que Rusia se enfrenta a pérdidas a nivel económico y político, la asistencia a la gente de Dombass tiene un interés humanitario. Los civiles son atacados con morteros que destruyen sus casas. Salvar vidas y dar asistencia humanitaria es una obligación. Acogemos refugiados procedentes de  Ucrania, que según diferentes estimaciones oscilan entre los 500.000 y los 700.000.  Debemos ayudar y entregar medicinas y comida a aquellos que siguen en la zona de conflicto. Es nuestra sagrada obligación, y lo haremos si tenemos la oportunidad”.

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