El interesado acercamiento de EE UU a la India

Recientemente tres miembros de la Administración Obama han visitado el país. ¿Cuáles son las causas de este nuevo interés? Fuente: AP

Recientemente tres miembros de la Administración Obama han visitado el país. ¿Cuáles son las causas de este nuevo interés? Fuente: AP

Las causas del acercamiento de EE UU a la India son diferentes, pero la principal es el deseo de convertir a este enorme país no sólo en un socio, sino en un aliado y un promotor de los intereses de Estados Unidos en Asia, así como, en la medida de lo posible, de forzar su salida de los BRICS, una asociación que a medio plazo será capaz de romper con el monopolio de Estados Unidos en la economía y la política mundial.

A principios de agosto hubo tres visitas muy seguidas a la India de destacados miembros de la Administración estadounidense. Primero llego el secretario de Estado John Kerry y después lo hicieron Penny Pritzker y Chuck Hagel, secretarios de Comercio y Defensa, respectivamente.

La mayoría de los periodistas, al valorar los resultados de estas visitas, hacen hincapié en una serie de puntos. Nadie ha ignorado la cuestión de que el primer ministro de India, Narendra Modi, hasta ahora era considerado en Estados Unidos persona non grata y el Departamento de Estado le denegaba constantemente el visado de entrada en el país.

Ahora la situación ha cambiado. Washington necesita cambiar de estrategia urgentemente ya que denegar el visado al líder de una de las principales potencias mundiales es algo inaceptable. Durante su visita John Kerry declaró que ya no existe ningún problema en lo referente a esta cuestión y que los EE UU esperan impacientes una visita de Narendra Modi. Esta tendrá lugar en septiembre, cuando Modi viaje para asistir a la Asamblea General de la ONU, y en el marco de este viaje se celebre un encuentro con el presidente Barack Obama.

También se señalan varios aspectos en las relaciones bilaterales, problemas que no se han solucionado hasta ahora. Por ejemplo, Kerry y la secretaria de Comercio Pritzker no han conseguido que India cambie de posición respecto al proyecto del acuerdo impulsado por Estados Unidos en el marco de la OMC de simplificación de las normas del comercio (Trade Facilitation Agreement). India opina que la firma de este acuerdo le obligará a anular su programa de subsidios a la producción agraria, lo que afectaría al 67% de la población del país y, concretamente, a las capas más pobres y desprotegidas socialmente.

Los emisarios estadounidenses tampoco han conseguido disipar los sentimientos negativos provocados por los casos de espionaje a los directivos del Bharatiya Janata Party, actualmente en el poder, recientemente revelados. Existen otros problemas, como el endurecimiento de la legislación migratoria en Estados Unidos y las medidas discriminatorias tomadas en el Senado contra compañías indias de tecnologías de la información (la llamada ley 744).

Estas cuestiones, a pesar de su gravedad, únicamente reflejan un conjunto más global de problemas relacionados con los procesos en curso de reestructuración del sistema de las relaciones internacionales. El mundo unipolar que Estados Unidos construyó durante los años 90 y cuya inercia se mantuvo durante la primera década del siglo XXI, se encuentra al borde del colapso. En Washington no pueden no entender esto. De ahí sus frenéticos y torpes intentos de cambiar el curso de los acontecimientos.

Precisamente este deseo de mantener el orden mundial unipolar influye en la obstinada negativa de Estados Unidos de reconocer su derrota en Oriente Medio.

Este mismo deseo es la causa de la actual crisis en Ucrania, iniciada por Estados Unidos para alcanzar una serie de fines estratégicos: abrir una brecha en las relaciones entre Rusia y la Unión Europea, hacerse con una importante cantidad del mercado europeo del gas y, en caso de que los acontecimientos se desarrollen según el peor de los escenarios posibles para el mundo (y el más beneficioso para Estados Unidos), condonar la multimillonaria deuda exterior. Una gran guerra lo amortiza todo.

Romper los BRICS

¿Por qué precisamente India? En el mundo globalizado actual los acontecimientos en distintas regiones del planeta no pueden observarse de forma aislada. Los fracasos de la política exterior estadounidense y los crecientes problemas en la economía han provocado que Washington se haya quedado sin manos para realizar el “giro estratégico” hacia Asia anunciado a finales de 2011.

Y mientras tanto, China, el principal competidor geopolítico de Estados Unidos, está incrementando no sólo su potencia económica, sino también su influencia política. Por esta razón, la principal tarea estratégica de Washington en Asia y la Región Asia-Pacífico es invertir en la confrontación de China y las demás potencias regionales, en primer lugar Japón e India.

Esto es precisamente lo que la administración de Obama no querría dejar pasar de ningún modo. La crisis del orden mundial unipolar se ve reflejada no sólo en los fracasos de Estados Unidos en su política exterior, sino también (y esto es mucho más peligroso para Washington) en las perspectivas de la pérdida del monopolio del dólar en el sistema financiero mundial.

En este contexto, la iniciativa de los BRICS para crear su Nuevo Banco de Desarrollo, cuyas cuentas figurarán en divisas nacionales, puede suponer una amenaza  enorme, aunque sea en el futuro, para el monopolio de Estados Unidos y las instituciones financieras mundiales creadas según el sistema Bretton Woods.

Y esto es precisamente lo que explica el incremento de la actividad de Estados Unidos en sus relaciones con India. Para Washington ahora no hay una tarea más importante que romper las relaciones entre los países de los BRICS.

Si Washington logra romper aunque sea un enlace dentro de esta gran asociación de los BRICS, esto será suficiente para poner punto final a toda la unión, lo podría permitir a Estados Unidos mantener la inercia (o la ilusión) del mundo unipolar durante un determinado periodo de tiempo.

De modo que los intentos de coquetear con India no deben tomarse como un deseo sincero de promover una cooperación en beneficio común de los dos países. En todos los pasos que da en materia de política exterior, Estados Unidos únicamente persigue sus propios intereses. Y aunque en esta etapa estos intereses están motivados por la necesidad de trabar relación con un país concreto, dentro de algún tiempo los Estados Unidos podrían tomar una dirección diametralmente opuesta.

Borís Voljonski es el director del sector de Asia del Instituto Ruso de Investigaciones Estratégicas

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