China, Rusia y Japón se acercan a Latinoamérica

La visita a la región de los mandatarios de los tres países a lo largo del último mes es una muestra de la creciente importancia de la región a nivel internacional. Fuente: Mijaíl Kleméntiev / Ria Novosti

La visita a la región de los mandatarios de los tres países a lo largo del último mes es una muestra de la creciente importancia de la región a nivel internacional. Fuente: Mijaíl Kleméntiev / Ria Novosti

A principios de julio Vladímir Putin realizó una gira por la región. Después fue el turno del chino Xi Jinping y del primer ministro japonés Shinzo Abe. La región va adquiriendo mayor importancia a nivel internacional.

En el terreno internacional actual, Latinoamérica está cambiando su imagen. La región está formada mayoritariamente por economías resistentes a la crisis que crecen de manera estable. Su potencial económico y de recursos es impresionante: 600 millones de habitantes y un mercado de consumo equivalente, más de 6 billones de dólares en el PIB de 2013.

La producción latinoamericana de cobre asciende al 47% de la producción mundial, la de plata al 41%, la de bauxitas al 27%, la de estaño al 25% y la del zinc al 22%. La región posee un 18% de las reservas descubiertas de petróleo, proporciona un 9% de la producción mundial de grano, un 52% de la de soja, más de un 30% de la producción mundial de carne de ternera y un 24% de la de carne de ave.

Los países de Latinoamérica no se limitan a la región, sino que intentan participar en los negocios de todo el mundo y obtener acceso, en la medida de sus posibilidades, al “club” de la regulación mundial. Esto quedó demostrado, por ejemplo, en la votación de los países de la región sobre la resolución de la Asamblea General de la ONU acerca del estatus de Crimea en marzo: cuatro votaron en contra y 12 se abstuvieron.

No es de extrañar que los ciudadanos de Rusia se muestren satisfechos por cómo se desarrolla la cooperación con Latinoamérica. Según una encuesta realizada a finales de julio por la Fundación de la Opinión Pública, un 62% de los rusos considera que Rusia mantiene en la actualidad unas buenas relaciones con los países de la región, frente a un 16% que opina lo contrario y un 22% que se abstiene de responder.

Los rusos hacen amigos en Latinoamérica

Según los expertos, esta opinión de los rusos se debe en parte a la reciente gira del presidente Vladímir Putin por Latinoamérica. “Para Rusia es muy importante ampliar sus contactos en los países que sufren menor presión por parte de Occidente, - comenta a RBTH Borís Martynov, director adjunto del Instituto de Latinoamérica de la Academia Rusa de Ciencias. – Si bien la tendencia de reforzar las relaciones con Latinoamérica en la política exterior de Moscú fue descubierta hace bastante tiempo, la visita de Putin ha mostrado que ahora Rusia planea diversificar sus vínculos económicos, sobre todo en un contexto de sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea”.

Por supuesto, las relaciones políticas entre Rusia y Latinoamérica son mucho más fuertes que las económicas. Esto se debe a que estas últimas siguen estando muy por detrás de los estándares internacionales en su forma, métodos y contenido. El negocio ruso en la región no es muy conocido, la exportación y la importación están poco diversificadas. La base de la exportación rusa a Latinoamérica la forman los fertilizantes minerales y algunos tipos de productos de tecnología militar y metalúrgicos. La importación consiste básicamente en producción agrícola, un sector que está constantemente sometido a fluctuaciones debidas a la demanda y otras circunstancias. Por último, el sistema de liquidación, de inversión y de cooperación científico-técnica siguen siendo vulnerables.

Para solucionar esta situación, Putin llevó a Cuba, Argentina y Brasil un enorme paquete de acuerdos sobre cooperación en ámbitos como el sector energético (incluyendo la energía nuclear), la construcción aeronáutica, las telecomunicaciones, el uso del espacio con fines pacíficos, etc. Contratos multimillonarios, proyectos conjuntos en ámbitos de futuro y tecnologías únicas, todo esto puede contribuir realmente a un acercamiento entre Rusia y los países de la región.

China también se acerca a la región

No obstante, la apuesta por Latinoamérica implica jugar contra importantes competidores. Por ejemplo, China, que hace mucho tiempo se convirtió en el principal inversor y socio comercial de la región. Basta con decir que el volumen de China con Latinoamérica desde el año 2000 hasta 2013 aumentó de 15.000 millones a 260.000 millones de dólares (como comparación, el intercambio comercial entre Rusia y Latinoamérica actual asciende a 17.500 millones de dólares). En sus relaciones comerciales con Brasil, Perú y Chile, China ya ha superado a Estados Unidos.

Tras la Cumbre de los BRICS en Brasilia, el presidente de China, Xi Jinping, realizó una gira de nueve días por la región y ofreció a Argentina y Venezuela enormes créditos. Caracas prometió pagar su préstamo de 4.000 millones de dólares en petróleo, gas y otros minerales. Buenos Aires pagará su crédito de 11.000 millones de dólares principalmente en petróleo y alimentos. El líder chino terminó su gira en Cuba, a la que también prometió créditos muy necesarios para la isla.

A este grupo de países debe añadirse Nicaragua, donde se planea construir por 40.000 millones de dólares pagados por China un canal que unirá los océanos Pacífico y Atlántico y competirá con el canal de Panamá. Rusia no se ha quedado atrás en este proyecto, aunque su contribución económica y organizativa no será tan importante como su apoyo político y militar. Según una fuente de RBTH cercana a las negociaciones ruso-chino-nicaragüenses, Rusia estará encargada de garantizar la seguridad en la construcción del canal y su protección contra posibles provocaciones.

Moscú y Buenos Aires en buena sintonía

Cabe señalar que, siguiendo los pasos de los líderes de Rusia y China, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, realizó un viaje por Latinoamérica del 25 de julio al 4 de agosto. Japón, del mismo modo que China, tiene una gran necesidad de productos energéticos, materias primas y alimentos latinoamericanos.

“La visita de Abe a América Latina es una muestra de la recuperación de la potencia diplomática de Japón en el escenario internacional después de que el anterior gobierno del Partido Democrático hundiera la política exterior del país. Abe ha impulsado esta nueva tendencia bajo el eslogan ‘Japón vuelve’”, señalaba en una entrevista para RBTH el director del Centro de Investigaciones Japonesas del Instituto del Extremo Oriente de la Academia Rusa de Ciencias, Valeri Kistanov.

El experto opina que en Washington no observan muy satisfechos la cola de visitas de estas tres potencias del Hemisferio oriental a la región, a la que Estados Unidos siempre ha considerado como su “patio de atrás”. En Latinoamérica ahora buscan nuevas orientaciones morales, el apoyo político de Rusia, el dinero de China y la tecnología de Japón.

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