Los civiles de Donetsk, al borde de la hambruna

Se complica la situación humanitaria debido al bloqueo. Fuente: Getty images / Fotobank

Se complica la situación humanitaria debido al bloqueo. Fuente: Getty images / Fotobank

Oksana Bevtsyk, diputada del comité de política social y sanidad del Parlamento del Estado Federal de Nueva Rusia, cuenta cómo está subsistiendo la gente atrapada por el estallido de la guerra y cuánto tiempo podrá aguantar Nueva Rusia en un contexto de constantes ataques y de una auténtica catástrofe humanitaria.

Los principales problemas de las autoridades son la falta de alimentos y de agua, así como los bombardeos. “En estos momentos la situación es esta: cuando nos bombardean, pasamos tres días sin salir del refugio. La gente tiene miedo de salir. Parece que no acabará nunca, especialmente cuando lanzan misiles Grad (un sistema múltiple de lanzamiento de misiles, nota de redacción). Estos misiles no están dirigidos contra un objetivo, sino que caen de manera irregular”.

La diputada informa que en Donetsk se están levantando campos para los refugiados de los distritos afectados por los combates. “Por lo general, en los campos hay muchos niños, algunos de ellos muy pequeños, de a partir de un año. Por esta razón les llevamos juguetes, libros y juegos. Estos niños no tienen nada, juegan con telas y botellas de plástico. Han tenido que irse muy rápidamente de sus casas, les suelen dar como máximo una hora para prepararse, porque en cualquier momento puede comenzar un bombardeo y la evacuación  vuelve a posponerse”.

Según Oksana Bevtsyk, en Donetsk quedan reservas de agua para varios días, pero la poca que queda en las tiendas se ha encarecido mucho. “No sabemos cuánto tiempo podremos mantener a la gente en Donetsk. Ya están bombardeando la ciudad, no queda agua, los alimentos se están acabando y tampoco tenemos dónde meter a la gente. Y hay mucha gente necesitada de un lugar para vivir, porque los bombardeos en los alrededores no se detienen, de modo que la gente de las afueras se concentra en el centro de la ciudad”.

Además, no existe la posibilidad de llevar a la población civil a Rusia, porque las carreteras están vigiladas: “Ahora no podemos sacar a la gente ni siquiera por los corredores de aduana de Lugansk. Estamos sitiados”.

Debido a la operación militar no es posible llevar ayuda humanitaria a la zona. “Los supermercados de la ciudad están vacíos. Con el paso de los días habrá cada vez más problemas con los alimentos. Nos queda harina para una semana”.

“Si no logramos enviar ayuda humanitaria, próximamente comenzará una verdadera hambruna. Nuestras reservas se agotan y no dejan pasar cargas de alimentos a Donbass. Están bombardeando las carreteras, no podemos enviar camiones con ayuda humanitaria. Antes esta ayuda llegaba desde otras regiones, como Járkov o Dnepropetrovsk. Ahora tampoco les dejan pasar desde allí… Alemania y la República Checa nos preguntan cómo pueden enviarnos ayuda, pero nosotros no lo sabemos, sólo desde Rusia y ahora también desde allí están cortadas las carreteras”, declara la diputada.

La falta de alimentos se está sufriendo especialmente en las aldeas de los alrededores de Donetsk. Incluso si se logra hacer llegar la ayuda humanitaria, “su distribución es tan complicada como durante el bloqueo de Leningrado”. 

“Nos han dejado aislados y quieren dejarnos morir de hambre, por eso bombardean los caminos y no dejan que llegue nada aquí”, opina Oksana Bevtsyk.

En Donetsk por ahora siguen funcionando clínicas y hospitales, tiendas e incluso algunas guarderías en los distritos que no se han visto afectados por los bombardeos y los tiroteos.

Sin embargo, la economía de la región, basada en la extracción del carbón, ha sufrido un duro golpe, comenta la interlocutora de RBTH: “Tenemos problemas con las minas. Los mineros tienen miedo de bajar a la mina porque, si un misil cae en la mina o en los ascensores, todos ellos morirán”.

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