La posición de Rusia en el proceso de paz de Colombia

Putin apoyó el proceso de paz tras la conversación con el presidente Santos. Fuente: AFP/East News

Putin apoyó el proceso de paz tras la conversación con el presidente Santos. Fuente: AFP/East News

En el marco de la cumbre de los BRICS, celebrada la semana pasada en Brasil, Vladímir Putin mantuvo una serie de encuentros con jefes de Estado latinoamericanos. En concreto, el líder ruso charló brevemente con los presidentes de Perú, Ollanta Humala, de Chile, Michelle Bachelet, y de Colombia, Juan Manuel Santos. La conversación del presidente ruso con su homólogo colombiano resultó especialmente significativa.

En el encuentro entre Putin y Santos, el presidente ruso expresó su interés en participar en el proceso de paz en Colombia. Su homólogo colombiano calificó este gesto del líder ruso de “algo muy importante por el simbolismo que tiene que Rusia esté apoyando el proceso” de regularización de la paz en nuestro país.

“Putin expresó su total disponibilidad para ayudar en el proceso de solución pacífica en Colombia, ya sea con intervenciones políticas o con intervenciones directas”, subrayó Santos en una declaración dirigida a periodistas. “Putin me ha dicho que muchos de los comandantes guerrilleros que operan en Colombia fueron educados en universidades de la antigua Unión Soviética”, añadió el mandatario.

Santos ganó las elecciones en junio de este año, y durante las carrera presidencial trató de presentarse como un partidario del diálogo con las guerrilla. Esta cuestión es de capital importancia para el mandatario colombiano.

Hace dos años, aún en su primer mandato presidencial, Santos entabló negociaciones con los insurrectos durante las cuales los invitó a abandonar la lucha armada y fundar un partido político.

Considerando la extrema importancia de este proceso de negociaciones para Colombia y su gobierno, la declaración de Putin manifestando su apoyo a la resolución pacífica del conflicto en este país parece lógica.

Sin embargo, los expertos opinan que esta declaración tiene un carácter puramente declarativo y que Rusia no participará directamente en el proceso. 

“Una tercera parte no puede entrometerse en las negociaciones que transcurren ahora en La Habana”, comenta a RBTH Vladímir Sudarev, director adjunto del Instituto de Latinoamérica de la Academia de las Ciencias de Rusia. “Las negociaciones son complicadas, las FARC cuentan con más de 10.000 combatientes. Por lo que respecta a la declaración de Putin de apoyo al establecimiento de paz en Colombia, él apoya este proceso como todos los demás en el mundo. Pero es poco probable que pueda prestar una ayuda real: ya no quedan prácticamente comandos que estudiaron en las universidades de la Unión Soviética y las FARC hace tiempo que no ondean las banderas leninistas. En las FARC y el ELN hay ya tres generaciones en que, hablando figuradamente, han crecido 'con un arma en las manos', se dedican al narcotráfico y, según algunas informaciones, obtienen 500.000 millones de dólares al año de la venta de armas y drogas. Hay una cuestión pendiente de gran calado: cómo devolver a los guerrilleros a la vida normal. El hecho de que hayan accedido a mantener conversaciones ya es un paso muy positivo y no hay que inmiscuirse en este proceso”, afirma el experto.

Las perspectivas de las relaciones entre Colombia y Rusia

“En público a menudo se hacen declaraciones de buenas intenciones, pero, por lo general, en muy contadas ocasiones se traducen en acciones reales. Además, la situación en Colombia no tiene relación con Rusia. Nuestro país no tiene ningún interés político ni económico para participar directamente en estas negociaciones”, dice Sudarev. Por eso, Putin se limita a saludar el inicio de las negociaciones de paz, solidarizándose con el colega Santos, concluye el experto.

Con todo, hay perspectivas reales de cooperación entre Moscú y Bogotá. Además esta última, según el balance de la reunión-cumbre de los BRICS, ha manifestado su esperanza de que se profundice en las relaciones bilaterales en distintos ámbitos de la economía. Se debe señalar en especial que Santos, siendo aún ministro de Defensa, visitó Moscú en 2008 y acordó restablecer la colaboración con Moscú en la esfera militar, acuerdo que se cerró en 1996.

En vista de que Colombia compra tecnología militar a Estados Unidos e Israel, no está previsto que en un futuro cercano se produzca un aumento de la cooperación técnico-militar entre Rusia y Colombia, en opinión del experto militar Dmitri Litovkin. Colombia, no obstante, utiliza los helicópteros rusos de la familia Mi-8/Mi-17 y podrá seguir adquiriendo a Rusia helicópteros para uso civil, añade el experto.

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