Rusia apoya la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la catástrofe del Boeing-777

El Consejo de Seguridad se reunió con urgencia y aprobó la resolución por unanimidad. Fuente: Reuters.

El Consejo de Seguridad se reunió con urgencia y aprobó la resolución por unanimidad. Fuente: Reuters.

El documento condena “en los términos más enérgicos” las acciones que provocaron el derribo del avión y exige que se lleve a cabo una investigación independiente y con la participación de todos los estados sobre la tragedia “de acuerdo con los principios que rigen la aviación civil internacional”.

El proyecto de la resolución fue propuesto por Australia, que perdió a 27 de sus ciudadanos en la tragedia. El Consejo de Seguridad de la ONU exige “que se detenga inmediatamente toda actividad militar en la zona inmediata al lugar de la catástrofe, incluidas las operaciones de los grupos armados, con el objetivo de garantizar las medidas de protección y seguridad que sean necesarias durante la investigación internacional”.

Según la resolución, “los grupos armados que controlan el lugar de la catástrofe y la zona inmediata a este” deberán garantizar la inviolabilidad del lugar y abstenerse de “la destrucción, el traslado o los daños de partes del avión de cualquier tamaño, aparatos, posesiones o restos de cualquier tipo”.

El documento también subraya la necesidad de proporcionar el acceso al lugar de la catástrofe “a la misión especial de la OSCE y a los representantes de otras organizaciones internacionales”, así como a garantizar unas condiciones de seguridad para el trabajo de los especialistas.

La resolución condena todas las acciones que provocaron el derribo del avión y exige “que los responsables de este incidente respondan por sus actos”. El Consejo de Seguridad de la ONU ha expresado sus condolencias a las familias de los fallecidos, así como a los países cuyos ciudadanos fueron víctimas del accidente.

Declaraciones durante el debate

La embajadora de Estados Unidos en la ONU, Samantha Power, declaró que el avión fue probablemente derribado por un misil tierra-aire.

“Considerando las pruebas de que disponemos en estos momentos, el avión fue derribado por un misil tierra-aire a una altura de 10.000 metros, mientras se desplazaba por un corredor aéreo destinado a los vuelos comerciales. Sabemos que los sistemas con los que cuentan los sublevados (sistemas de defensa aérea portátiles) no pueden derribar este tipo de avión… Los sublevados comenzaron a alardear por las redes sociales de haber derribado el avión, aunque más tarde eliminaron estos mensajes. Además, los sublevados no podrían haber utilizado los sistemas Buk, sin la ayuda de especialistas”, declaraba Power durante la audiencia.

Según señala la diplomática estadounidense, el día del ataque contra el Boeing-777 los militares ucranianos no lanzaron ningún misil.

“Si el presidente Putin continúa buscando una escalada del conflicto, la comunidad internacional ampliará sus sanciones”, añadía Power. “Rusia debe poner fin a esta guerra, ya que tiene los medios para hacerlo”.

El embajador ucraniano en la ONU declaró que las fuerzas de los sublevados cuentan con dos complejos de misiles antiaéreos Buk-M1. “Según algunas comunicaciones por radio interceptadas entre los dirigentes de los terroristas y vídeos grabados por ciudadanos civiles, los terroristas contaban con dos unidades Buk. La cuestión es de dónde han sacado una tecnología tan sofisticada. Sabemos que a la zona llegaron dos especialistas de misiles rusos”, declaraba el diplomático ucraniano.

El embajador ruso en la ONU, Vitali Churkin, ha instado al resto de países a “evitar sacar conclusiones apresuradas y hacer declaraciones motivadas políticamente” hasta el final de la investigación. El diplomático también considera necesario que dicha investigación sobre las circunstancias del incidente “se lleve a cabo bajo la dirección de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)”

El embajador de China en la ONU, Liu Jieyi también se pronunció a favor de la participación de la OACI como coordinadora de la investigación. Liu Jieyi añadió que en estos momentos es necesario “concentrarse en hallar la verdad sobre la catástrofe”. “Hasta entonces, ninguna de las partes deberá sacar ninguna conclusión o dedicarse a intercambiar acusaciones”, concluía el representante permanente de China.

El primer ministro de Australia, Tony Abbott, ha valorado positivamente la aprobación de esta resolución. Según este, “Australia seguirá haciendo todo lo que esté en su mano para garantizar una investigación fiable de esta barbaridad, encontrar a los criminales responsables y entregarlos a la justicia”.