La Unión Euroasiática apuesta por el Mercosur

De izquierda a derecha: Danilo Astori, Sergey Brilev y Tatiana Valovaia durante la conferencia celebrada en Montevideo. Fuente: Diego Battiste

De izquierda a derecha: Danilo Astori, Sergey Brilev y Tatiana Valovaia durante la conferencia celebrada en Montevideo. Fuente: Diego Battiste

El pasado 14 de junio se constituyó en Montevideo el Instituto Baring-Bellingshausen (IBBA), una organización civil fundada por los periodistas Sergey Brilev y Gerardo Bleier que tiene como cometido fomentar los intercambios entre Rusia y América Latina en los más variados niveles.

El evento inaugural que fue organizado con el apoyo de RBTH, tuvo como invitados a representantes gubernamentales y empresariales de Rusia y varios países latinoamericanos.

Entre los participantes llegados desde Rusia destacaron Rustam Minniajanov, presidente de la República de Tartarstán, miembro del Consejo de Estado de la Federación Rusa; Tatiana Valovaia, ministra de Integración y Macroeconomía de la Comisión Económica Eurosiática, Mijaíll Sújkhov, vicepresidente del Banco de Rusia. Por Uruguay asistieron el vicepresidente de la República, Danilo Astori, y el ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman. Pero además llegaron representantes de importantes instituciones bancarias rusas, otras dedicadas en Desarrollo y a las inversiones, representantes de otras regiones rusas, Kaluga y Vladímir, y de grandes empresas.

El periodista ruso Sergey Brilev, cofundador del IBBA, no ocultó su orgullo por la repercusión alcanzada por la conferencia ya que “es la primera vez que se produce un encuentro entre autoridades de la Comisión Eurosiática y del Mercosur”.

Las exposiciones estuvieron centradas en resaltar las posibilidades de complementación y cooperación económica y empresarial entre Rusia (la Unión Euroasiática, unión aduanera que incluye a Bielorrusia y Kazajistán que comenzará a operar a partir del 1º de enero de 2015) y América Latina, en un contexto donde los roces con la Unión Europea y Estados Unidos han generado un cambio de dirección en la política exterior rusa, que ha puesto sus esperanzas en el crecimiento de la colaboración con regiones como Asia y, especialmente, en Latinoamérica.

Brilev también explicó por qué eligió Montevideo como lugar para constituir y localizar la sede del IBBA. Según este reconocido periodista ruso, entiende a “Uruguay como la puerta de entrada a América del Sur, no solo por su localización geográfica sino también por su estabilidad política y económica”. Brilev entiende que el IBBA es una plataforma a través de la cual puedan interrelacionarse los más diversos ámbitos de cooperación entre ambas regiones, ya que no solo implica los aspectos económicos y comerciales, sino también los culturales e incluso lo relacionado con los medios de comunicación, de hecho, muchos de los principales medios rusos estuvieron representados en el encuentro.

La conferencia con la que entró en funciones el IBBA se tituló “Globalización y los nuevos centros de influencia” y coincidió con la primera gira por América Latina del presidente ruso Vladímir Putin –quien pocos días antes se había reunido en Buenos Aires con la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner y el mandatario uruguayo José Mujica- y con la realización del encuentro de los BRICS en Brasil.

En la apertura del la Conferencia celebrada en Montevideo, Danilo Astori,  vicepresidente uruguayo, se encargó de destacar la importancia de contar con formas de gobierno que estén más acorde a un mundo multipolar y en ese sentido llamó a “buscar nuevas formas de gobernabilidad global” y que en ese sentido “va la reforma que apoya Uruguay de las Naciones Unidas”.

La Unión Euroasiática es un proyecto de integración económica y política entre Kazajistán, Rusia y Bielorrusia ampliable a otros estados de la CEI (Comunidad de Estados Independientes). El 29 de mayo de los presidentes de los tres países firmaron en Astaná (Kazajistán) el acuerdo y la nueva organización dará comienzo el 1 de enero de 2015.

Astori también señaló que “el desarrollo implica la integración con otros bloques del mundo” y que en sentido “la creación de la Unión Euroasiática es una oportunidad para bloques como el Mercosur y la Alianza del Pacífico”. En el mismo sentido se expresó Tatiana Valovaia, “nuestro proceso de integración nació a la par del Mercosur (…) al principio éramos tres estados, hoy tenemos pedidos de asociación de 40 bloques y países. En estos momentos estamos estableciendo acuerdos con Israel e India, por ejemplo”. 

En busca de alternativas al dólar

Por más que se plantearon ideas de cooperación en ámbitos como la cultura, sin duda el principal punto de interés de los asistentes al encuentro fueron los temas comerciales y de inversiones.

Una de las iniciativas planteadas en este ámbito estaba referida a la excesiva dependencia del dólar que existe en el comercio entre Rusia y América Latina, y en ese sentido el vicepresidente del Banco de Rusia, Mijaíl Sújov, anunció que su institución “está dispuesta a trabajar con los bancos centrales de la región para colaborar con intercambio comercial ayudando a que las transacciones se hagan en moneda local”.

En el ámbito comercial surgieron otras propuestas concretas como la de generar fondos de garantías, la conformación de una agencia de calificación que funcione como una alternativa a las agencias de EEUU y Europa. Pero uno de los anuncios que despertó mayor expectativa fue el del director general de desarrollo internacional de la Agencia Rusa de Seguros de Exportación, Alexéi Tyupanov, quien afirmó que su agencia apoyará la inversión en América Latina aportando seguros a los exportadores rusos.

“En la actualidad tenemos destinados 4.000 millones de dólares, sin embargo solo se han utilizado 300.000 dólares, pero lejos de mostrarnos pesimistas, creo que estas cifras nos permiten ver el potencial que existe con vista al futuro”, afirmó Tyupanov.

Y es que el tema planteado por este expositor toca de lleno uno de los principales obstáculos que existe hoy en las relaciones comerciales entre Rusia y América Latina: el exceso de cautela de los inversores para invertir en una región que prácticamente desconocen. “Este instituto nos puede ayudar a fortalecer nuestra relación comercial, en especial porque aún no nos conocemos en forma profunda”, concluyó Tyupanov.

El atractivo de Uruguay para Rusia

“Una visión estructural a largo plazo requiere lineamientos estratégicos y uno de ellos es la apertura al mundo”, así comenzó su intervención en el conferencia del Instituto Bering-Bellingshausen (IBBA)el vicepresidente de la República, Danilo Astori, quien afirmó que ese estrategia incluye la búsqueda de la excelencia, la equidad y la formación del capital humano. A continuación Astori defendió la idea de un regionalismo abierto que permita la asociación con otros bloques del mundo. “El Mercosur necesita indispensablemente mejorar su funcionamiento y para ello se requiere flexibilidad”, concluyó el Vicepresidente.

Los principales intereses de parte de Uruguay en Rusia consiste en la inversiones en infraestructura y en la mejora de la calidad de comercio, en tanto que de parte de Rusia se mostró un interés en temas de complementariedad productiva y en especial en el funcionamiento del modelo uruguayo de zonas francas.

“Montevideo es una especie de Bruselas, desde donde se desarrollan varias políticas de integración”, manifestó Tatiana Valovaia, ministra de integración y Macroeconomía de la Comisión Económica Euroasiática, dando un ejemplo del carácter estratégico que tiene el país más allá de sus dimensiones geográficas.

Elena Danílova, directora del Departamento de Europa y América, del Ministerio de Desarrollo Económico de la Federación Rusa, enumeró los atractivos que tiene Uruguay para Rusia: “En este país hay muchos parques tecnológicos y zonas francas, hay un buen desarrollo farmacéutico y los servicios portuarios son atractivos. Además es atractivo por los yacimiento en alta mar y también notamos una necesidad de modernizar sus vías férreas para vincularse con el puerto, tenemos interés en el ensamblado de autos y de aviación de pequeño porte, sin hablar del agro”.

Se abre una nueva ventana entre el Mercosur y Rusia

Durante la conferencia Danílova mantuvo una entrevista con el ministro de Industria, Roberto Kreimerman y se comprometieron en avanzar en los temas comerciales y de cooperación. “Estuvimos hablando de los cluster tecnológicos y los negocios con los pymes, donde puede haber colaboración a través de los sistemas financieros y un sistema de seguros. La idea es que los cluster rusos busquen socios en Uruguay y viceversa. Otro tema, es que las empresas rusas y las uruguayas puedan desarrollar productos en conjunto, para luego venderlos dentro del Mercosur”.

Gerardo Bleier, periodista uruguayo y cofundador del IBBA, explicó además el interés que existe desde Rusia en la experiencia de las zonas francas uruguayas. “Existe interés por parte de empresas, provincias y autoridades rusas, en el conocimiento de la ingeniería con la que se construyeron las zonas francas en Uruguay. Nuestras zonas francas, son absolutamente modélicas, y como consecuencia de 15 años de experiencia han ido acumulando una gran experiencia en temas jurídicos, de relaciones internacionales, en términos de acuerdos y compromisos internacionales, acerca de lo que se puede y lo que no se puede hacer, tanto desde la prestación de servicios logístico como los financieros. Ese aprendizaje que se ha alcanzado en Uruguay diría que es casi único en el mundo”.

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