“Para mí ser presidente es como una cruz”

Entrevista a Petró Poroshenko, ganador de las elecciones en Ucrania. Fuente: Mijaíl Voskresenski / Ria Novosti

Entrevista a Petró Poroshenko, ganador de las elecciones en Ucrania. Fuente: Mijaíl Voskresenski / Ria Novosti

Un corresponsal del periódico Kommersant ha conseguido hablar a solas con Petró Poroshenko. El resultado es una conversación algo caótica, pero es la primera entrevista del presidente electo de Ucrania. Está dispuesto a pagar el gas a Rusia, pero promete ir a los tribunales por el asunto de Crimea.

Respecto al federalismo, usted repite constantemente que Ucrania es un estado unitario y que no habrá federalización. ¿Por qué? Si mira a su alrededor verá que existen muchos estados federales. La Federación Rusa, La República Federal Alemana…

Polonia, Bielorussia... ¿Verdad? No. Ni Polonia, ni Bielorrusia, ni Moldavia lo son... Apenas hay estados federales a nuestro alrededor. Únicamente Alemania. 

¡¿Y Rusia?! — me indigno.

Bueno. Rusia ocupa la mitad de nuestra frontera. Pero Rusia no es en realidad un Estado federal. Un Estado federal implica un poder central débil. ¿Puede usted decir que en Rusia el poder central es débil? 

¡No, no lo es!

Las regiones no poseen ninguna competencia especial. Después de la descentralización del país (y no federalización) que pienso llevar a cabo, nuestras regiones tendrán muchas más competencias que los sujetos de la federación en Rusia.

Entonces, ¿se trata de una cuestión terminológica? ¿Es posible que “descentralización” sea lo mismo que “federalización”?

No, no lo es. Porque la descentralización consiste en que nosotros, por un lado, mantenemos las competencias de un centro fuerte, pero, por otro lado, otorgamos a las regiones y a las comunidades, el derecho de solucionar la absoluta mayoría de sus problemas locales sin la necesidad de una intervención del centro.

A eso mismo me refería yo.

Incluidos los problemas que puedan concernir o preocupar a la población de habla rusa. Por ejemplo, en qué idioma hablar. ¿Por qué hay quien insiste en levantar la cuestión sobre la segunda lengua oficial?

Putin coloca al gobierno ucraniano en desventaja

¿Por qué vamos nosotros a intentar obligar a un ciudadano que vive en Ternópol, en Lvov, en Zhitómir, en Vínnitsa, en Poltava, en Chernígov o en Cherkasy a que su segunda lengua sea el ruso? No es necesario.

Nosotros tenemos un determinado statu quo, y todos los cambios deberían estar destinados a solventar los problemas si estos impiden que la vida de una parte de la población se desarrolle de forma normal.

Sí, no hay que obligar a nadie. Basta con permitir también a los habitantes de Donbass que hablen en ruso, legalizar el estatus de la lengua porque es su derecho, en lugar de amenazar con ilegalizarlo.

Por ejemplo, un habitante de Donbass opina que sus problemas consisten en el hecho de que no tiene un idioma oficial que poder utilizar en todos los aspectos de su vida, pero esto no es así, porque hoy en día no existe ningún problema con la lengua que cada uno habla en su casa, o en el trabajo, o donde sea, y usted eso lo sabe mejor que nadie.

Tampoco existe ningún problema cuando una persona se dirige en ruso a cualquier institución local, a un tribunal, así como a cualquier otro órgano. Pero defender los derechos es un derecho… Se puede hacer, una persona puede exigirlo. Bien, pues yo exijo que en todas partes en Donbass me hablen en ruso si quiero. Es un derecho. Es el derecho de la masa. Y si la masa lo ha decidido, pues habrá que dirigirse a ella en ruso.

A lo mejor en algún lugar de Enákievo haya que hablar en inglés. Es su derecho. Y este derecho debe ser garantizado. Nadie les ha puesto ninguna traba. En eso también consiste la descentralización.

Usted no estará de acuerdo,— cambio de tema,— en que lo que ha ocurrido en Ucrania es una usurpación del poder

¿Quién le ha dicho a usted eso?

Todo el mundo lo vio en directo por la televisión, por ejemplo.

¿Dónde lo vio usted? ¿Qué usurpación? Dígame quién fue el usurpador y qué fue lo que usurpó. El 1 de diciembre, usted lo sabrá, porque esto se vio en todas las televisiones del mundo, yo me levanté en defensa de la policía e impedí toda usurpación por la fuerza de los edificios administrativos.

Esa ha sido mi postura principal, y la he mantenido durante todo el conflicto: siempre me he manifestado categóricamente en contra de la ocupación de cualquier edificio. Y como se ha visto hoy, mi postura ha sido apoyada por la absoluta mayoría de los ciudadanos ucranianos.

Ucrania no es Rusia, pero Ucrania sin Rusia es imposible

Y discúlpeme, pero el hecho de justificar unas acciones diciendo que el estado de Ucrania no existe es una falsedad. Cuando alguien intenta justificarse con la entrada de tropas de un estado extranjero en territorio de otro estado está atentando contra el derecho internacional, a esto se llama acto de agresión.

Y por suerte, esto no ha llegado a suceder. Lo digo sin intención emocional, únicamente basándome en mi postura. Si consideramos que este asunto puede ser transferido a cualquier tribunal internacional (como al Tribunal Internacional de La Haya o al Tribunal Internacional de la ONU), escogeremos uno de ellos y que ellos decidan. Esta es también otra opción posible.

Aunque nosotros nos hacemos una ligera idea de cuál será el fallo de la Haya.

Encuentren otro tribunal, como el de Estocolmo.

No hay tribunal posible...

Sí que lo hay. El Tribunal de Arbitraje Internacional de San Petersburgo, que se encarga de las disputas comerciales de la CEI. Yo participé en la firma de un acuerdo de libre comercio en la CEI que prometía que era de fiar.

¿Así que usted opina que en el mundo no existen tribunales capaces de resolver problemas interestatales de este tipo? Sí que los hay. Para ello fue creada la ONU.

De hecho, tenga esto en cuenta: hoy en día, debido a sus acciones, Rusia, por desgracia, ha quedado aislada en la escena internacional.

Bueno, la visita de Vladímir Putin a Chinano parece apuntar a que Rusia haya quedado aislada en la escena internacional.

Bueno. No lo digo con maldad. Hablo del alto precio que todos están pagando hoy en día.

¿Acaso con compasión?

Por supuesto. Todo esto no me es agradable, hablo del aislamiento, para mí no es en absoluto una buena noticia. No es justo el alto precio que ahora está pagando todo el mundo, y Rusia y Ucrania en particular.

Sí, me gustaría preguntarle algo: ¿tenía ganas de ser presidente?

Para mí esto es como una cruz, si la comparación le resulta comprensible.

¿Pagarán por el gas

¿Por el gas? ¿Que si pagaremos? Por supuesto que pagaremos. Ahora bien, a qué precio...

¿Sigue insistiendo en los 268 dólares por 1.000 metros cúbicos?

Por ahora no me corresponde a mí la negociación.

Pero usted tiene su punto de vista.

Yo opino que el Estado de Ucrania no debe nada. Tenemos empresas y acuerdos entre empresas que cambian constantemente: ya sea 260, 460 ó 550. Esto no se corresponde con el mercado. A mí me gustaría pagar el gas a un precio de mercado. No quiero pagar a precios políticos.

¿Pero entonces la deuda existente a día de hoy debe pagarse?

¿Y la deuda por las instalaciones invadidas de Chernomorneftegaz existe? ¿Debe pagarse esa deuda? Ustedes invadieron un pozo ucraniano, ¿alguien piensa pagar eso? De este pozo se extrae gas. En él existe inversión ucraniana del presupuesto estatal. ¿De quién es? ¿Se debe pagar?

¿Qué opina usted? Se encuentra en territorio de la región de Jersón, donde de pronto desembarcaron sus marines.

Pero quizás de ello habría que hablar separadamente...

Mire, qué interesante. La deuda se debe pagar, pero esto hay que hablarlo. Todo hay que hablarlo. Pues bien, usted me ha preguntado: ¿la deuda debe pagarse? Y yo le digo: todo hay que hablarlo.

Artículo abreviado, publicado originalmente en ruso en Kommersant.