La relación con Rusia de los candidatos presidenciales de Ucrania

Fuente: AP

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En la carrera electoral para la presidencia de Ucrania, Moscú ha sido el 'enfant terrible' de los favoritos. Pero, casi todos ellos no serían lo que son si no fuese por sus vínculos con Rusia.

Petró Poroshenko

El favorito Petró Poroshenko tiene una rica y variada historia de relaciones con Rusia. Consiguió una buena parte de su multimillonaria fortuna en el país vecino, y no precisamente vendiendo semillas de cacao y bombones de producción propia, de donde salieron sus apodos “el rey del chocholate” y “conejo de chocolate”.

Su imperio comercial, nominalmente dirigido por su padre, incluye dulces, coches, astilleros y medios de comunicación.

En diciembre de 2010 se convirtió en accionista mayoritario de los astilleros de Sebastopol, uno de los mayores constructores de barcos de Ucrania, y sin duda el más grande de Crimea. En ocho meses, se convirtió en blanco de las críticas del primer ministro Azarov por formar un lobby en un concurso público. Como se había pillado los dedos en Kiev, Poroshenko giró hacia el este y en 2013 negoció un contrato de 140 millones de dólares con la flota rusa del Mar Negro para el mantenimiento de sus buques de guerra. Un movimiento empresarial muy astuto, a pesar de toda la retórica política de Poroshenko.

Dio sus primeros pasos en política en el partido de Víctor Medvedchuk. Este está considerado el líder en la sombra de la facción pro rusa de la elite ucraniana, quizá porque Putin es el padrino de Daria, hija de Medvedchuk.

Pero mientras hacía dinero en Rusia, Poroshenko decidió ganarse también su capital político en el campo pro europeo. Como mánager de la campaña de Víctor Yúschenko, apoyó al padrino de sus dos hijas durante la revolución naranja de 2004 y se esperaba que se le recompensase con el puesto de primer ministro. Pero el cargo ya había sido prometido a espaldas de Poroshenko a Yulia Timoshenko, la subcampeona de la carrera presidencial.
Tuvo que conformarse con un cargo más modesto, pero su momento de gloria es  haber sido quien pergeñó la idea de la asociación de Ucrania con la UE: la elaboró durante la Revolución Naranja y se la vendió a Europa durante los años siguientes.

La conexión con Rusia de los negocios de Poroshenko es intensamente explotada por su competidora en los comicios, Yulia Timoshenko. A causa de estos vínculos, dice ella, Poroshenko no será capaz de resistir a las presiones de Moscú y defender los intereses nacionales de Ucrania.

Yulia Timoshenko

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Yulia Timoshenko no tiene miedo de hacer tratos con Rusia y su ejército. Se hizo famosa en Rusia a principios de los 2000 cuando fue acusada de sobornar a generales para asegurarse la adjudicación de un lucrativo contrato de construcción con el Ejército ruso. Moscú llegó a emitir una orden de arresto internacional contra la “princesa del gas”, como se la conocía en aquella época.

En los turbios años de las privatizaciones postsoviéticas, Timoshenko puso en marcha rápidamente la que se convertiría en la compañía privada más grande de Ucrania, United Energy Systems, que ganaba miles de millones de dólares revendiendo gas natural ruso en Ucrania. Se calcula que a finales de los 90, la compañía de Timoshenko controlaba, directa o indirectamente, casi la mitad de todo el mercado de gas nacional, lo que significaba alrededor de un quinto de la economía ucraniana.

A esto siguió una serie de acusaciones de malas prácticas empresariales, algunos de los cuales resultaron en casos criminales, en Ucrania, Rusia e incluso los EE UU. Entró en prisión en 2011 hasta el violento cambio en el poder en Kiev en febrero de este año. El caso se trataba de un contrato de suministro de gas a largo plazo que Timoshenko negoció con Gazprom como primera ministra de Ucrania en 2009. A pesar de toda su retórica anti rusa ya desde los días de la Revolución Naranja de 2004, Timoshenko fue acusada de confabular con Rusia para firmar un contrato de gas desfavorable para Ucrania.

Tras su salida de prisión, la retórica antirrusa de Timoshenko se ha vuelto incluso más beligerante, aunque muchos creen que ella es realmente la única que realmente puede negociar con Moscú.

Serguéi Tijipko

Podría venir tercero tras Poroshenko y Timoshenko, pero si los sondeos de opinión no se equivocan, es posible que obtenga más votos que Timoshenko si hay una segunda ronda. Exmiembro del Partido de las Regiones de Yanukóvich, ha sido sincero en sus críticas a los que depusieron a su antiguo líder, a la vez que se abstenía de emitir juicios sobre el comportamiento de Rusia durante la crisis. En una entrevista reciente con una revista de negocios ucraniana, LigaBisnessInform, rompió su silencio y llamó a Putin “adversario de Ucrania”. La revista informó después de que la oficina de prensa de Tijipko solicitó que se eliminase este comentario de la entrevista, pero que después retiró la petición.

La réplica de Tijipko a las acusaciones de ser blando con Rusia fue que esas estratagemas populistas antirrusas no resolverían ninguno de los problemas de Ucrania.

Otro candidato es Mijaíl Dobkin, que va en quinto o sexto lugar con una intención de voto del 3 %. Alcalde de la ciudad de Járkov y después gobernador de la región del mismo nombre, mayoritariamente prorrusas, vertió ácidas críticas contra las protestas de Maidán y los políticos que llegaron al poder en la ola de disturbios. Fue arrestado brevemente e investigado por los cargos de separatismo, antes de anunciar su decisión de presentarse a las presidenciales. Dobkin cree que Ucrania debería colaborar tanto con Rusia como con Occidente para evitar quedar aplastada entre ambos.

En marzo de 2014 Rusia comenzó un proceso criminal contra otro candidato a la presidencia ucraniana, Dmitri Yarosh, del Sector de Derechas por “organizar un grupo armado” que presuntamente luchó contra las tropas rusas durante la primera guerra de Chechenia en 1994-1996 y por “llamamientos públicos al extremismo y al terrorismo”. Las últimas acusaciones se basaban en publicaciones en medios de comunicación que informaban de que Yarosh instó a sabotear los gasoductos que atraviesan Ucrania llevando gas ruso y a emprender una guerra de guerrillas en Crimea.