Argentina pide ser miembro de los BRICS

La economía del país austral genera dudas en algunos miembros del grupo. Fuente: Ria Novosti

La economía del país austral genera dudas en algunos miembros del grupo. Fuente: Ria Novosti

Rusia mantiene buenas relaciones políticas con el país latinoamericano, sin embargo medita la iniciativa debido a las dudas sobre la economía.

La ya habitual abreviatura BRICS, en un futuro podría pasar a sumar una A: BRICSA. Argentina ha manifestado su deseo de unirse a este grupo del que desde 2006 forman parte Brasil, Rusia e India y al que posteriormente se añadió Sudáfrica. Brasil, India y Sudáfrica ya se han posicionado a favor de su ingreso, tema sobre el cual hizo unas declaraciones recientemente el embajador indio en Argentina, Amarendra Khatua.

Rusia y China todavía están meditando la iniciativa de Buenos Aires. En primer lugar, surgen dudas en relación con el hecho de que la economía de Argentina arrastra una gran deuda externa, que asciende a más de 130.000 millones de dólares, lo que podría ser una carga abrumadora para el grupo.

Por este motivo, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia considera que la cuestión de la posible unión de Argentina a los BRICS exige un estudio en profundidad. Aun así, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, ha declarado: “Tenemos una actitud constructiva respecto a cualquier llamamiento sobre este tema”. Según él, el tema de la ampliación de los BRICS está presente en las negociaciones mantenidas entre sus miembros.

Dentro de poco se espera una serie de contactos a diferente nivel, que será coronada con la cumbre de los BRICS el 15 de julio en la ciudad brasileña de Fortaleza. “Los miembros de los BRICS tendrán la oportunidad de discutir en detalle sobre esta cuestión”, señaló Riabkov.

Se sabe ya que después de este encuentro el nuevo primer ministro de India se dirigirá a Argentina en visita estatal. También está fijada para julio la visita del presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, a Buenos Aires. Todo esto pone de manifiesto el interés de India y China en colaborar más estrechamente con Argentina.

China coopera ya activamente con este país, que se ha convertido para él en un gran suministrador de soja. Además, Pekín está invirtiendo recursos importantes en la creación de corredores transoceánicos y tiene interés en Argentina para este proyecto.

El potencial de interacción de Rusia y Argentina también es muy grande. Sin embargo, la circulación de mercancías, que asciende a un valor de 1.500 – 2.00 millones de dólares al año, no se puede calificar en absoluto de satisfactoria.

“Las relaciones de negocios de Rusia con Argentina se remontan en el tiempo», señaló en una entrevista concedida a RBTH el director adjunto del Instituto de América Latina de la Academia de las Ciencias de Rusia, Borís Martínov.

“En las décadas de 1970-1980 suministramos a Argentina equipamiento hidroeléctrico y producción de construcción de maquinaria. Ahora es necesario llevar las relaciones a un nuevo nivel. Pero el problema es que Rusia está demasiado orientada a los mercados occidentales. Y la realidad actual ha demostrado hasta qué punto es poco deseable esta dependencia para Rusia”.

En el plano del apoyo político, Argentina ya ha manifestado claramente su condición de aliada de Rusia. Hace poco la presidenta Cristina Fernández de Kirchner subrayó con contundencia el doble rasero que impera en la política de Occidente con respecto a la situación, prácticamente idéntica, en Crimea y en las islas Malvinas, donde el año pasado también se celebró un referéndum sobre el estatus del territorio. Allí la votación, a diferencia de Crimea, fue reconocida como legítima por la comunidad mundial.

Según Martínov, cuantos más estados se unan a los BRICS tanto mejor. “Este formato estipula una política exterior independiente y trabaja para lograr un objetivo estratégico para Rusia: la creación de un mundo multipolar y multicultural”, destaca el experto. En los últimos tiempos también han manifestado su deseo de unirse a los BRICS México, Irán, Kazajistán e Indonesia.

Para Argentina, ser miembro de este grupo puede facilitarle la obtención de financiación en condiciones más ventajosas que las que le ofrecen otras organizaciones mundiales. En 2013 los líderes de los BRICS acordaron la creación de un fondo de reserva de 100.000 millones de dólares como colchón financiero en caso de inestabilidad en el mercado.

También tomaron la decisión de crear sus propios institutos financieros. Según Vadim Lukov, coordinador en el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa sobre cuestiones relativas al grupo de los BRICS, el Banco de Desarrollo creado por los BRICS, con una cantidad de activos que debe alcanzar los 50.000 millones de dólares, está destinado a inversiones de producción conjuntas.

Como estímulo para crear estas estructuras han actuado las denominadas guerras de divisas, que han hecho recordar la necesidad de diversificar no sólo las reservas de divisas, sino también la relevancia de llegar a acuerdos en el comercio internacional en las propias unidades monetarias.

Teniendo en cuenta el gran peso de los países BRICS en el comercio mundial, las organizaciones financieras los ayudarán a fortalecer el prestigio de las divisas de los países miembros: el rublo, el yuan, el real, la rupia y el rand. Por esto, suscitan recelos los acuciantes problemas económicos de Argentina. Son ellos precisamente los que pueden constituir un obstáculo relevante para la entrada de este país en el club.