Rusia y Occidente incapaces de detener la tensión en el este de Ucrania

Un hombre enmascarado pasa por una ventana rota en el ayuntamiento de Mariupol en el este de Ucrania. Fuente: Reuters

Un hombre enmascarado pasa por una ventana rota en el ayuntamiento de Mariupol en el este de Ucrania. Fuente: Reuters

Estados Unidos y la Unión Europea han criticado la reticencia de Moscú a cumplir el memorándum firmado el 17 de abril en Ginebra y la acusan de provocar la escalada de la crisis. Sin embargo, en opinión de algunos expertos, cada una de las partes interpreta el memorándum de Ginebra a su favor. Mientras las grandes potencias intercambian reproches y sanciones, en el este de Ucrania continúa la violencia y la tensión.

Los países occidentales hacen responsable a Rusia de la prolongación de los conflictos civiles en el sureste de Ucrania, tal y como demuestran las nuevas sanciones  impuestas contra funcionarios, empresarios y compañías de Rusia. “Según los políticos occidentales, los combatientes de las regiones de Lugansk y Donetsk todavía no han sido desarmados únicamente debido a que Moscú no ha retirado sus unidades militares de la región y continúa ofreciendo a los federalistas apoyo moral agrupando sus fuerzas armadas en la frontera. Además tampoco les ha dado la orden de desarmarse y liberar los edificios oficiales ocupados”, declaraba a RBTH Dmitri Súslov, vicedirector del Centro de Investigaciones Integrales Europeas e Internacionales de la Escuela Superior de Economía,.

Sin embargo, según el experto, Rusia no puede dar a sus militares la orden de abandonar Ucrania simplemente porque no tiene militares en el país. Moscú insiste en que no ha enviado a sus unidades especiales para ayudar a los habitantes sublevados del sureste del país. El gobierno de Kiev no ha sido capaz de presentar pruebas concluyentes de una intervención directa de Rusia. A pesar de las numerosas declaraciones sobre la invasión de “decenas de saboteadores rusos”, ni uno solo de ellos ha sido visto en público.

En lo que respecta al apoyo moral y a la agrupación de tropas rusas en la frontera con Ucrania, los acuerdos alcanzados en Ginebra no contienen ninguna limitación a la actividad de las fuerzas armadas de la Federación Rusa dentro de su territorio nacional, asegura el experto.

“En el memorándum no figura una sola palabra sobre la obligación de Rusia de retirar sus tropas de las fronteras con Ucrania. Todo este tipo de exigencias no son más que una interpretación demasiado amplia y unilateral por parte de nuestros socios occidentales de la palabra 'desescalada', - aclara Dmitri Súslov. –Moscú opina que la 'desescalada' del conflicto consiste en la interrupción de la operación contraterrorista en el sureste del país, la retirada de las tropas ucranianas agrupadas para reprimir la protesta civil en las regiones de Donetsk y Lugansk y el levantamiento del bloqueo de las ciudades y poblaciones controladas por los partidarios de la federalización”.

Kiev no ha cumplido con nada de esto, es más, en contra de los acuerdos firmados en Ginebra, ha reanudado la 'operación antiterrorista' contra la población del sureste de Ucrania.

El copresidente de la autodeclarada República de Donetsk, Denís Pushilin, ha anunciado que los protestantes no abandonarán los edificios ocupados de la administración regional y los órganos de poder ni entregarán sus armas hasta que se desmonte la zona de acampada del Maidán, se liberen los edificios de Kiev y se desarme a los combatientes del Sector de la derechas. Rusia ha apoyado esta postura: el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, señalaba que Kiev debe dar un ejemplo moral a los federalistas cumpliendo el memorándum. 

Por qué Moscú no desarma a los federalistas

El Kremlin tiene una seria razón para no influir en los federalistas a los que Kiev exige que se retiren en primer lugar. “La autoridad de Rusia y de sus políticos en Donbass es innegable y, en muchas cuestiones, la mayor parte de los grupos de activistas de Donetsk está dispuesta a escuchar los consejos procedentes de Serguéi Lavrov o Vladímir Putin, aclara a RBTH el politólogo de Járkov Román Travin.

“ Al mismo tiempo, si Moscú de pronto exige a los habitantes de Donetsk una retirada a gran escala, esto será interpretado como una traición y la autoridad de la Federación Rusa en la región sufrirá un grave golpe”, apunta.

El Gobierno ruso recuerda que Kiev no ha cumplido ninguna de las obligaciones contraídas durante la firma del memorándum de Ginebra. En particular, el punto sobre el comienzo inmediato de un “amplio diálogo nacional con la participación de todas las regiones y fuerzas políticas del país”. En su lugar, ha respondido con una operación militar contra las regiones sublevadas. “¿Acaso el ‘grupo de los siete’ considera la operación militar de las tropas y servicios especiales de Ucrania en las regiones orientales del país contra su propia población, que no está de acuerdo con el actual régimen político de Kiev, una medida ‘positiva’?”, se comenta en un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa publicado el pasado 28 de abril.

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