“El referéndum en Donetsk es necesario para conocer el deseo del pueblo”

Vladímir Makóvich, portavoz del Consejo de la República Popular de Donetsk. Fuente: Serguéi Maslenikov/RG.

Vladímir Makóvich, portavoz del Consejo de la República Popular de Donetsk. Fuente: Serguéi Maslenikov/RG.

Logré encontrar al portavoz del Consejo de la República Popular de Donetsk y copresidente del gobierno, Vladímir Makóvich, mientras salía de una reunión del gobierno y se apresuraba a una asamblea del Consejo. A pesar de las prisas accedió a dar una entrevista a 'Rossíyskaya Gazeta'.

La preparación del referéndum avanza a toda marcha. Se ha creado un Comité Electoral Central, se han conseguido los fondos necesarios para llevarlo a cabo y se ha imprimido el censo de votantes. Habrá referéndum y, ¿qué pasará después? ¿El 12 de mayo comenzará una nueva vida? ¿Cómo construirán sus relaciones con sus vecinos? ¿Y, sobre todo, con Ucrania, que no reconoce el referéndum?

Ya existen relaciones con nuestros vecinos, desde hace mucho tiempo. La antigua región ucraniana de Donetsk es ahora la República de Donetsk. Es previsible que Lugansk siga nuestro ejemplo. Járkov también nos es afín. 

Desde que los activistas prorrusos declararan la independencia el 7 de abril, el devenir de la República Popular de Donetsk ha estado marcado por la tensión. Ningún país ha reconocido la declaración de independencia y hay varios edificios administrativos tomados. El próximo 11 de mayo se celebra un referéndum con la siguiente pregunta: "¿Aprueba usted la declaración de independencia de la república popular de Donetsk?".

Son comunidades que desean convertirse en repúblicas. Conocemos los sucesos de violencia contra los habitantes de Nikoláiev, Odesa y Jersón. Hemos oído hablar además de los rutenos, que también exigen un estado propio. Cualquier voluntad de un pueblo por celebrar un referéndum tendrá todo nuestro respeto.

La República de Donetsk ya fue proclamada el 7 de abril. ¿Para qué es necesario el referéndum?

El acta de proclamación de la república se firmó el 7 de abril y entró en vigor justo tras su firma. Pero nosotros celebramos el referéndum para poder obtener una respuesta unánime sobre el deseo del pueblo.

¿Qué ocurrirá con las relaciones con Ucrania? Me refiero al suministro de alimentos, a las compras de carbón y a muchas otras cosas…

Nadie ha hablado de una interrupción drástica de los vínculos económicos. Esto es algo imposible. Nosotros obtenemos pensiones y subsidios y pagamos impuestos y recaudaciones. Por ahora todo funciona. No hemos detenido ningún programa para no provocar ningún daño. Pero si ocurre algo, seguro que encontraremos a alguien dispuesto a ayudarnos en esta etapa de transición. Únicamente perderá aquel que intente romper las relaciones.

En las papeletas de votación se lee la frase “¡El referéndum significa que todos los ingresos se quedan en la república!”. Supongamos que los ingresos se quedan en Donbass. ¿Usted cree que Kiev guardará silencio?

Esto no sucederá inmediatamente. En primer lugar habrá un recuento de votos y se anunciarán los resultados del referéndum. En una segunda etapa se celebrarán elecciones de fiscales, ministerio del Interior, Servicio de Seguridad y tribunales. Este año nos ocuparemos de la elección de todos los directivos de las instituciones del poder ejecutivo. Más tarde habrá unas nuevas elecciones al parlamento. Después aprobaremos una Constitución.

¿Y las elecciones al presidente?

No puedo decir nada sobre la presidencia. Es posible que se establezca una república parlamentaria. No tiene sentido discutir sobre esto, ¡el pueblo expresará su opinión! 

 

Kiev ha declarado que las minas están subvencionadas por el centro. ¿Qué harán ustedes si nadie les compra su carbón?

¿No lo sabe? Hace muy poco los mineros escribieron una carta abierta a sus compañeros de Ucrania Occidental y la Silesia polaca. En ella se describe muy detalladamente el contexto de todo el revuelo provocado por esas declaraciones de Kiev.

Los gobiernos de Gran Bretaña y Alemania, con el fin de reducir las tensiones sociales, están abriendo en sus países entre 40 y 60 minas que habían sido cerradas. Y para equilibrar el mercado de su carbón, mucho más caro, exigen a Kiev que cierre sus minas en Silesia, Ucrania Occidental y en Donbass.

Entrevista publicada originalmente en ruso en Rossíyskaya Gazeta.