Cuando un viaje a la Argentina se convierte en un emprendimiento

El enoturismo en la Argentina atrae a los rusos. Fuente: Getty Images / Fotobank

El enoturismo en la Argentina atrae a los rusos. Fuente: Getty Images / Fotobank

Ways of Wine es una empresa que nació con el objetivo de promover el enoturismo en la Argentina. Su creadora, la moscovita Katerina Medvédeva, había llegado a Buenos Aires para perfeccionar el tango y buscando un poco de aventura. Pero el destino le hizo encontrarse con una nueva pasión en su vida: el vino.

“Todos tenemos nuestros sueños, podemos ser periodistas, pero nuestro sueño puede ser otro. Y en la Argentina hay muchas oportunidades para aprender otras cosas aparte de tu profesión”, cuenta Katerina. 

Ella encontró su nueva pasión en una reunión con amigos en la que le presentaron a Leo Biondolillo, uno de los hijos de la bodega Tempus Alba de Mendoza. “Ese es un ejemplo para mí de cómo es un negocio familiar”, explica para añadir: “Admiro estos negocios”. Leo invitó a Katerina a viajar a Mendoza y allí se encontró con uno de los mejores sommeliers del mundo, Charlie Arturaola, a quien ahora considera su “padrino en el mundo del vino”. 

Para Katerina todo aquello fue un descubrimiento, ya que hasta ese momento no sabía nada de español ni de vinos. “Creo que fue algo del destino. Después de este viaje a Mendoza entendí que tenía los contactos en el mundo del vino y empecé un curso en el CAVE, la escuela de sommeliers”, afirma. El curso empezó en enero de 2012 y para marzo ya tenía la idea de su negocio, Ways of Wine. “Pasé tres o cuatro días volando, todavía recuerdo la sensación de cuando ves una idea tan clara, es impresionante”, cuenta emocionada. 

La idea central del emprendimiento que inició Katerina fue que había encontrado un nicho de negocio para promover los vinos argentinos para clientes rusos. Actualmente la empresa está enfocada en tres vías de negocio: el enoturismo, un blog sobre vinos argentinos en ruso y las inversiones. 

El objetivo de Katerina es que el viaje a la Argentina a través de sus vinos sea toda una experiencia para los turistas. Y ahí se destacan los tours de tres o cuatro días que organiza recorriendo las principales bodegas de Mendoza como Mendel, Cobos, O. Fournier, Achával Ferrer o Dominio del Plata. 

La emprendedora afirma que estos tours suelen ser caros, ya que el hospedaje es en hoteles de gama alta y ella siempre recomienda los que están dentro de los viñedos, pero aclara: “Si el cliente prefiere quedarse en un hotel más económico, no hay problema”. 

La época más interesante para hacer el tour es en la vendimia, entre febrero y marzo, aunque por otro lado es la época más complicada, porque la gente de las bodegas están enloquecidos de trabajo. “Yo hago visitas privadas y me gusta que en nuestra visita esté un representante de la bodega”, dice Katerina, “y en la época de la vendimia hay demasiado movimiento de turistas, periodistas, enólogos…”

También existe una opción para conocer los vinos argentinos en Buenos Aires, con una oferta de tour gastronómico y catas que suele realizar en sitios como el restaurante Aldo’s, que es como su oficina de trabajo. 

“En estas catas siempre tengo Malbec, pero trato de ofrecer también vinos blancos como el Torrontés, para presentarlo, y ofrezco algunos blends que es un producto nuevo”, explica Katerina. Los turistas rusos que hacen este tipo de tour suelen venir de Moscú y San Petersburgo, aunque Katerina también recibe a rusoparlantes de Ucrania, Kazajistán y Bielorrusia. Lo curioso es que tanto en las bodegas como en los restaurantes suelen recordar al cliente ruso, quizás entre otras cosas porque dejan muy buenas propinas. 

“Hay clientes que son muy callados, pero después compran muchos vinos caros; ese es el estilo ruso”, cuenta Katerina. Pero, si hablan español o inglés, “lo que más les gusta es hablar con la gente. Si se encuentran con el dueño o el enólogo están felices”, agrega. 

Más información en Ways of wine. 

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