El fallido plan para poblar con cosacos los llanos de Venezuela

El presidente Juan Vicente Gómez recibió una carta de su encargado de negocios en Francia donde le señalaba la conveniencia del proyecto. Desde Francisco de Miranda a Hugo Chávez ha habido notables avances en las relaciones entre Rusia y la patria de Simón Bolívar.

 

General Juan Vicente Gómez. Fuente: ibsenmartinez.com

Uno de las curiosidades históricas de las relaciones entre Venezuela y Rusia tiene que ver con un proyecto de inmigración de cosacos expatriados, que data del año 1926. El presidente de la patria de Simón Bolívar para aquel entonces era el general Juan Vicente Gómez, quien había llegado al poder en 1908. 

El ensayo contemplaba la traída de estos hombres y mujeres para habitar las llanuras venezolanas. Según Simón Barceló, encargado de negocios de Venezuela en Francia, la cuestión había sido conversada con Mijaíl Grabbe, atamán de los cosacos durante la Primera Guerra Mundial, que estaba exilado en Francia. 

 Mikhail Grabbe. Fuente: bibliophilierusse.blogspirit.com

Barceló escribe una carta a Gómez solicitando que sea evaluada esta posibilidad, según cita Juan Carlos Rey González en su libro Huellas de la inmigración en Venezuela. “De varios proyectos que me han sido presentados aquí, paso a darle cuenta de uno que creo pueda interesarle: hablando con el conde Miguel Grabbé (sic), antiguo Atamán o sea Jefe Supremo de los Cosacos del Don, me ha contado que gran número de familias de esa raza, irreconciliables con la anarquía que reina en Rusia, han emigrado a los países vecinos donde viven miserablemente pues faltan tierras y sobran braceros”.

“Los cosacos son gentes blancas –continúa la misiva de Barceló–; pero están acostumbrados a la dura vida de los llanos que en Rusia llaman estepas y a las faenas de cría. Montados en sus caballitos medio cerreros, han sido siempre la vanguardia del ejército ruso y aun cuando al parecer desordenados, se han distinguido por una ciega obediencia al superior y su adhesión al Gobierno”. 

Barceló señala que el duque Borís Vladimírovich, a la sazón radicado en Francia, le recomendó mucho al general Grabbe porque creía que los cosacos serían pobladores ideales de los llanos venezolanos, en donde tendrían además asegurada la agricultura y la cría. 

El proyecto nunca se llevó a cabo. De él no se habló después, al menos no quedaron registros. Ni siquiera existe conocimiento de que Gómez haya hecho algún planteamiento o conversara siquiera con los interlocutores.  

Relaciones de vieja data

Ya en los años de las guerras de independencia (finales del siglo XVIII y principios del XIX), Venezuela y Rusia cruzaron sus caminos gracias a  Francisco de Miranda,   prócer venezolano, quien mantuvo relaciones cercanas con Semión Vorontsov y Catalina la Grande. 

En una misiva fechada el 15 de agosto de 1787 agradeció las atenciones brindadas por la emperatriz en su estadía de 11 meses. “Que Vuestra Majestad Imperial se digne permitir que ofrende a sus pies estas humildes expresiones de mi profundo agradecimiento por todos los favores y bondades que V.M. se ha dignado concederme desde que tuve la dicha de serle presentado en Kiev, y que han penetrado de tal modo en mi alma que no podré sino quedar inviolablemente atado a su Augusta Persona”. 

Ese acercamiento, de todas formas, no afectó a la política internacional, y solo fue hasta 1857 que Rusia reconoció a Venezuela como nación independiente.  

 Alexander Gorchakov. Fuente:i265.photobucket.com

El boletín informativo 229 de la embajada rusa en Chile, de fecha 26 de marzo de 2003, destaca la labor de Alexander Gorchakov, quien fuera ministro de Relaciones Exteriores durante 26 años, entre 1856 y 1882. “Una vez que asumió la Cancillería, Gorchakov se empeñó en ampliar los horizontes de la política exterior rusa, lo que era plenamente válido para América Latina”.  

En la segunda mitad del siglo XIX serán reconocidos Venezuela, Uruguay y Colombia. “Para ello, por recomendación de Alexander Gorchakov, el zar Alejandro II envió un mensaje a los presidentes de esos tres países en el que se expresaba el deseo de Rusia de establecer y desarrollar relaciones dentro de un espíritu de amistad, y de forjar el intercambio comercial”.

Gorchakov recibió en 1879 la medalla Simón Bolívar. La decisión fue tomada por el presidente Antonio Guzmán Blanco. “Al anunciar esta medida, el canciller venezolano Juan Viso subrayó que es la condecoración superior de su país que le hacían entrega por sus elevados méritos”.  

De 1874 a Hugo Chávez 

En 1874 la Memoria del Ministerio de Fomento, citada por Juan Carlos Rey González en su libro sobre la inmigración en Venezuela, especifica que en el país había siete inmigrantes rusos. Se podría especular que llegaron en mayo de 1874, en un contingente de 34 europeos, a los que se refiere el presidente Guzmán Blanco en su mensaje del 29 de abril de 1875. 

Los datos posteriores no permiten hacerle seguimiento ni ubicar el sitio en donde permanecieron o el tiempo. En el censo de 1881 hay 341 extranjeros agrupados en la categoría “otra nacionalidad”, sin especificar. En 1891 se incrementan a 1.958. Ya en los inicios del siglo XX solo se pueden hacer estimaciones, ya que no hubo censos de población hasta 1920. 

La URSS estableció relaciones diplomáticas con Venezuela el 14 de marzo de 1945, durante la presidencia de Isaías Medina Angarita. El 13 de junio de 1952 las relaciones fueron suspendidas por el Gobierno soviético debido a que las condiciones sociopolíticas no eran las adecuadas para el trabajo de los representantes diplomáticos. 

Finalmente, el 16 de abril de 1970 se restablecieron los lazos diplomáticos. “El hecho fundamental que impulsó el desarrollo de las relaciones entre los dos países fue la visita oficial del Presidente de la República de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, a Moscú, los días 24 a 27 de noviembre de 1976, por invitación del gobierno soviético”. 

Fue la primera visita a la Unión Soviética de un jefe de Estado venezolano, según cita Carlos Romero en el texto Las relaciones entre Venezuela y la URSS: diplomacia o revolución. 

De allí a la fecha la colaboración y el intercambio han mejorado radicalmente. Con la llegada al poder de Hugo Chávez en 1998 las cosas se intensificaron. El 26 de noviembre de 2008 por vez primera un presidente de la Federación Rusa, Dmitri Medvédev, visitó Venezuela. Desde 2009 se han firmado más de 30 acuerdos, según los datos recopilados en Relaciones de América Latina y el Caribe con Rusia, India, China y Sudáfrica, publicado en 2013 por el Sistema Económico Latinoamericano (SELA).