Moscú propone un plan para salir de la crisis ucraniana

El Kremlin desea que Ucrania sea un estado federativo neutral. Fuente: Reuters

El Kremlin desea que Ucrania sea un estado federativo neutral. Fuente: Reuters

Rusia llama a Estados Unidos y la UE a crear “un Grupo de apoyo para Ucrania, reforzar el estado político-militar neutral de este país, reconocer los resultados del referéndum sobre el estatus de Crimea, aprobar una nueva constitución federativa y en base a esta celebrar unas elecciones, así como conferir a la lengua rusa el estatus de segunda lengua oficial”.

Según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa publicado el lunes 17 de marzo, la actividad del grupo debería construirse sobre la base de una serie de principios. En primer lugar, se deberá respetar los intereses del pueblo multiétnico ucraniano y apoyar los deseos legítimos de todos los ucranianos y de todas las regiones del país de vivir según sus tradiciones y costumbres, incluido el uso libre de su lengua materna, el acceso sin ningún obstáculo a su cultura y los amplios vínculos con sus compatriotas y vecinos.

El comunicado subraya que “no se puede permitir que renazca la ideología neonazi” y es necesario que los políticos ucranianos se desvinculen de los ultranacionalistas y cesen en sus intentos de desestabilizar varias regiones del país. Con esto hace referencia a la parte suroccidental de Ucrania, donde durante los últimos días están teniendo lugar enfrentamientos entre partidarios del Maidán prooccidentales recién llegados de Kiev y la población local, más orientada hacia Rusia.

Por último, los miembros del Grupo deberían reconocer la importancia de la paz y del acuerdo nacional en Ucrania para la situación en la región euroatlántica y la solución de todas estas cuestiones debería llevarse a cabo en base a un “reconocimiento mutuo de los intereses de todos los estados ubicados en esta región”. En opinión de los observadores, este es un llamamiento abierto a Occidente para que oiga los temores de Rusia sobre una ampliación de la OTAN.  

Hoja de ruta para la regulación

El propio plan de regulación incluye cinco puntos. En el primero se menciona el cumplimiento inmediato del Acuerdo del 21 de febrero (que contiene pasos como la retirada del armamento ilegal, la liberación de los edificios, calles y plazas ocupados ilegalmente y la organización de una investigación objetiva de los actos de violencia cometidos entre diciembre de 2013 y febrero de 2014).

El siguiente punto de la iniciativa rusa propone convocar una asamblea legislativa con representación igualitaria de todas las regiones ucranianas por decisión de la Rada Suprema para redactar una nueva constitución que garantice la transformación de Ucrania en un estado democrático federativo con estatus neutral en el plano político-militar.

Se prevé que la nueva constitución otorgue a la lengua rusa el estatus de segunda lengua oficial junto con el ucraniano, y el resto de lenguas poseerán un estatus de conformidad con la Carta Europea de las Lenguas Regionales y Minoritarias. Las regiones podrán escoger mediante sufragio directo los órganos del poder legislativo y ejecutivo y tendrán competencias adaptadas a las características histórico-culturales de cada una de ellas en cuestiones de economía y finanzas, ámbito social, idioma, educación y los vínculos exteriores interregionales para garantizar la protección de los derechos de las minorías étnicas.

Justo después de la aprobación de la nueva constitución deberán convocarse elecciones nacionales de los órganos supremos del poder estatal de Ucrania y, al mismo tiempo, celebrar elecciones de los órganos del poder legislativo y ejecutivo en cada una de las regiones de la federación.

En el documento también se trata el reconocimiento y el respeto de los derechos de Crimea a decidir su futuro, según los resultados del referéndum del 16 de marzo de 2014. Cabe recordar que en esta votación, más de un 96% de los ciudadanos expresó su deseo de separar la península de Ucrania y anexionarla a la Federación Rusa.

El último punto del plan está dedicado a las garantías. La formación estatal de la nueva Ucrania, su soberanía, su integridad territorial y su estatus neutral en el plano político-militar estarán garantizados por Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos mediante una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. 

Poca probabilidad de la cooperación por parte de Estados Unidos y la UE

Nikolái Kaveshnikov, jefe del departamento de Integración Europea del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO por sus siglas en ruso) e investigador jefe del Instituto de Europa de la Academia Rusa de Ciencias, señala en una conversación con RBTH que el plan del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia puede hacer una contribución constructiva en la regulación de la crisis en Ucrania.

Según Kaveshnikov, “el estatus neutral y la federalización de este país son lo más adecuado para la gran variedad de esta sociedad”, en la que las regiones orientales se inclinan más por Rusia y las occidentales por la UE.

Sin embargo, el experto se muestra escéptico sobre la posibilidad de crear este Grupo de apoyo: “Los acontecimientos de las últimas semanas han demostrado que nuestros socios estadounidenses y europeos han optado por el apoyo incondicional al nuevo gobiernode Ucrania, a pesar de su falta de legitimidad y sus vínculos con los extremistas. A juzgar por la reticencia de los socios estadounidenses y europeos a reconocer el derecho de Crimea a la autodeterminación, no parece haber perspectivas claras para la realización del plan propuesto por Rusia”.

En lo que respecta a la reacción de las autoridades de Kiev a esta iniciativa, según Nikolái Kaveshnikov, es bastante predecible “si tenemos en cuenta todas sus acciones anteriores, desde sus intentos de anular la ley sobre el estatus oficial de los idiomas hasta la introducción de la ley marcial”.

“En lugar de buscar un consenso nacional, los políticos de Kiev intentan imponer sobre el pueblo ucraniano la visión de las regiones occidentales del país”, subraya el experto.

El interlocutor de RBTH recuerda que dar pasos apresurados entraña un gran peligro: “Ahora se requieren acciones cautelosas, tanto por parte de Ucrania como del resto de países interesados en estabilizar la situación. Un agravamiento del conflicto tendría trágicas consecuencias para Ucrania y para la situación de la región en general”.

Andréi Sushentsov, profesor del departamento de Análisis Aplicado de los Problemas Internacionales del MGIMO, se muestra de acuerdo con la idea de crear el grupo de contacto. Según Sushentsov, podría aunar las fuerzas de todas las partes interesadas y facilitar la regulación de la crisis en Ucrania: “Este paso evitaría las sanciones y solucionaría la crisis”. Sin embargo, el experto señala que primero habrá que esperar la reacción internacional al comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa.

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