Crimea afronta un periodo de escasez energética y de agua potable

Rusia no podría suplir el suministro inmediatamente por lo que los habitantes se enfrentan a restricciones. Fuente: RIA Novosti

Rusia no podría suplir el suministro inmediatamente por lo que los habitantes se enfrentan a restricciones. Fuente: RIA Novosti

Los expertos explican cómo se resolverán los problemas de suministro de agua, energía, petróleo y alimentos.

Las autoridades crimeas aseguran que se toman en serio las amenazas de Kiev de cortar el suministro de agua y electricidad en la península. “Estamos trabajando hacia fuentes de energía alternativa. Estamos dispuestos a comprar agua de Ucrania, incluso a precios exageradamente altos. Si no quieren que la distribuyamos ¿qué pretenden hacer con ella entonces?”, se preguntó el Presidente del Consejo Supremo, Vladímir Konstatinov en una entrevista a Interfax. Según los políticos de Crimea, la república no tiene deudas por los suministros de gas, agua o electricidad. Por tanto, toda interrupción de los servicios se trataría de una medida política.

De cualquier modo, estas declaraciones son válidas solo a corto plazo y el escenario cambia tras el referéndum.

Una de las principales cuestiones es el suministro de agua. En Crimea no hay ni lagos ni grandes ríos y, por tanto, toda el agua llega a través del Canal Norte de Crimea- Dniéper. Los políticos en Kiev saben que sería muy sencillo cortarla: simplemente, tendrían que cerrar las compuertas.

 

Pero, según los expertos, es perfectamente posible salvar a Crimea de la sequía. Según declaraciones al periódicoBusiness Online del catedrático Vladímir Debolski, director de laboratorio en el Instituto de Problemas del Agua en la Academia de Ciencias de Rusia, el único modo de asegurar que Crimea reciba un suministro de agua ininterrumpido es la construcción de una tubería submarina en el fondo del estrecho de Kerch.

Según sus cálculos, la obra tardaría un máximo de dos o tres meses y costaría unos 2-3 millones de rublos (55.000- 82.000 dólares). “Se puede tomar agua del río Kubán, que desemboca en el mar de Azov. Unos kilómetros al norte de Krasnodar, en Kubán, está el pantano de Krasnodar. Allí hay agua más que suficiente”, explicó el experto.

Otra importante amenaza es el suministro de energía. Ahora mismo Crimea satisface solo el 20% de sus propias necesidades energéticas; el resto llega del continente. En unas declaraciones a Business Online de Alexander Pasechnik, director de la Fundación Nacional para la Seguridad Energética, la península puede obtener energía de Rusia a través de un cable submarino, también en el estrecho de Kerch. En su opinión, en el caso de verse obligados a construirlo, para el invierno se podría crear un medio más o menos estable de abastecer de energía a la península.

Según Alexander Pasechnik, otra fuente de energía alternativa para Crimea es la construcción de plantas generadoras que usen gas, lo que, sin embargo, podría tardar mucho más. Las autoridades crimeas ya están sopesando esta opción. Aun así, los cálculos muestran que la actual producción no bastaría para una nueva central térmica alimentada a gas. En la actualidad, las centrales térmicas locales producen solo una décima parte de la electricidad que la región necesita, y consumen unos 300 millones de metros cúbicos de gas al año. Por tanto, se necesitarían aproximadamente diez veces más gas. El año pasado se extrajeron en Crimea 165.000 millones de metros cúbicos de gas natural, lo que equivale más o menos a las necesidades actuales de la península.

La compañía Chernomorneftegaz, que extrae gas en tres plataformas marítimas, podría incrementar su producción de 165.000 m3 de gas a 250 ó 300.000, según Konstantín Simónov, el director del Fondo Nacional de Energía. Además, si fuese necesario, se pueden construir centrales térmicas en el caso de que este aumento en la extracción de gas resultase no ser suficiente.

Otro problema importante de la península, aunque seguramente temporal, es la falta de derivados del petróleo. Según Oilnews, una de las razones son las interrupciones del transporte en ferrocarril de estos productos. Además, a causa de la inestabilidad política, las petroleras tienen dificultades fletando barcos para que descarguen en los puertos crimeos de Feodosia y Kerch.

Las autoridades de Crimea ya han anunciado que se tomarán medidas legales para asegurar que la península cuenta con todo lo necesario. En primer lugar, Crimea se convertirá en dueña de las propiedades estatales, como Chernomorneftegaz, y las líneas ferroviarias. Según Konstantinov, las explotaciones de gas y petróleo ya están bajo protección oficial. Además, Crimea mantendrá los viñedos y bodegas estatales.

En el caso de que Crimea efectivamente experimentase algún tipo de escasez de agua o petróleo de manera temporal, los expertos aseguran que su población no llegaría a pasar hambre. Según declaró el director del Instituto de Problemas de Globalización, Mijaíl Deyaguin, a Nóvie Izvestia, Crimea no sufrirá falta de alimentos o bienes de consumo de ningún tipo. “En caso de crisis, Rusia siempre podrá transportar comida y productos básicos”, asegura el experto.

“El único problema será que el precio de estos bienes de consumo subirá debido a la inestabilidad política. Al mismo tiempo, según lo previsto, en seis meses se producirá la transición de la grivnia al rublo y los ahorros en moneda nacional ucraniana de los crimeos se devaluarán. Vivir en la península puede volverse más difícil durante los próximos meses”.