"Sin la historia no se puede evaluar la situación en Crimea"

John Kerry y Serguéi Lavrov posan antes del encuentro en Londres. Fuente: REUTERS/Brendan Smialowski/pool.

John Kerry y Serguéi Lavrov posan antes del encuentro en Londres. Fuente: REUTERS/Brendan Smialowski/pool.

El ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov y el secretario de Estado de EE UU, John Kerry, mantuvieron una reunión en la casa del cónsul estadounidense en Londres, pero no llegaron a un acuerdo sobre la situación en Crimea.

La reunión duró cinco horas en lugar de la hora y media que estaba prevista. En maás de una ocasión las negociaciones se interrumpieron para que hubiera un cara a cara entre los ministros: Lavrov y Kerry intentaron llegar a un compromiso paseando por el jardín cercano a la residencia. Sin embargo no consiguieron encontrar una solución de la crisis ucraniana aceptable para las dos partes.

"La conversación ha sido útil, sin lugar a dudas", dijo a los periodistas Serguéi Lavrov al término de la reunión. "Pero no compartimos el análisis de la situación, las divergencias se mantienen". Según comunicó Moscú no ve la necesidad de crear un grupo de contacto para Ucrania. Washington tiene la intención de que esta estructura coopere en un diálogo directo entre Rusia y Ucrania.

"Nos parece que es alterar descaradamente la situación, porque la crisis no surgió por culpa de Rusia", declaró el ministro, añadiendo posteriormente que "las relaciones entre Rusia y Ucrania no se han interrumpido".

Una fuente de Kommersant en el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, aclaró que el país eslavo había propuesto a EE UU el encuentro para debatir la creación de "un mecanismo de cooperación internacional con el fin de solucionar la crisis en Ucrania sobre la base del acuerdo (entre Víktor Yanukovich y los líderes de la oposición) del 21 de febrero".

Serguéi Lavrov comunicó que John Kerry estuvo de acuerdo con sus argumentos sobre la necesidad de realizar las reformas constitucionales previstas en este documento "teniendo en cuenta los intereses de todas las regiones de Ucrania".

Una fuente del Departamento de Estado de los EE UU, sin embargo, dijo que "estas medidas no se pueden permitir hasta que Rusia no cambie su relación con Crimea, saque de allí las fuerzas que tiene y deje de estimular el separatismo".

Serguéi Lavrov fue sincero sobre el tema de Crimea. En respuesta a una pregunta sobre el referéndum de mañana, tras el cual EE UU y la UE pueden anunciar sanciones sobre Rusia, el ministro expresó su esperanza de que sus socios de Occidente "se den cuenta de que este es un caso que no se puede evaluar sin tener en cuenta la historia".

"Si nuestros socios dicen que el caso de Kósovo es particular, nosotros respondemos que, en ese caso, Crimea es un caso todavía más particular", declaró.

"Haya o no haya precedentes en el derecho internacional, y sí que los hay por cierto, todos comprenden lo que significa Crimea para Rusia". Por si alguien no recordaba a qué se refería, Lavrov aclaró: "Para Rusia Crimea es inconmensurablemente más importante que las Malvinas para Gran Bretaña o las Comoras para Francia".

El ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa hizo especial hincapié en la poco conocida historia de las Comoras. Recordó que allí en 1975 tuvo lugar un referéndum sobre la independencia de Francia. "Una de las islas se declaró en contra. Por esta razón Francia insistió en que los votos se recontaran no por el número total de votos de los habitantes de las Comoras, sino de cada isla por separado".

En su opinión, "gracias a este argumento la isla Mayotte siguió formando parte de Francia como un territorio colonial y posteriormente fue incorporada a la República Francesa". "¿Qué fue? Una anexión, autodeterminación, no lo sé", reconocía el ministro. "La ONU y la Unión Africana no reconocieron esta decisión de Francia, pero a la CE esto no le preocupa demasiado".

Serguéi Lavrov señaló con especial énfasis que el derecho de los pueblos a la autodeterminación está consolidado en los estatutos de la ONU. "En cuanto a las declaraciones de nuestros socios occidentales de que este paso (la realización del referéndum) es inaceptable, nosotros partimos de que el derecho de los pueblos a la autodeterminación no ha sido revocado todavía", recalcó el ministro. "Hay muchos ejemplos de pueblos que han optado por la autodeterminación".

Pero no dio una respuesta concisa a la pregunta de qué pasaría con Crimea después de que decidiera 'autodeterminarse'. A la pregunta de si entraría o no Crimea a formar parte de Rusia, el diplomático respondió de forma evasiva: "En cuanto al referéndum, ya hemos dicho a través del Presidente de la Federación Rusa que respetaremos la decisión del pueblo de Crimea y manifestaremos cual será nuestra relación cuando se hagan públicos los resultados". 

 

Después volvió a culpar a Occidente de inmiscuirse en los asuntos internos de Ucrania haciéndoles responsables de la situación actual. "La decisión del Consejo supremo de Crimea de convocar un referéndum se ha visto determinada por la larga inactividad y el continuado apoyo al rumbo que tomaban las acciones de los dirigentes ucranianos", aclaró el ministro ruso.

John Kerry aseguró a los periodistas que "EEUU y la comunidad internacional no reconocerán los resultados del referéndum de Crimea".

Serguéi Lavrov, dijo sin embargo ayer que su colega estadounidense no dirigió "ningún tipo de amenaza" hacia Moscú. Al mismo tiempo el ministro ruso señaló que "las sanciones sobre Rusia por parte de Occidente serían un instrumento contraproducente". "Esa decisión, de adoptarse, impediría el desarrollo de los mutuos intereses de nuestra colaboración", recalcó.

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant.

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