Astronautas rusos lanzarán un satélite peruano al espacio

Se prestará una especial atención a las fotografías de aquellos lugares del país de los Incas que estén más amenazados por las catástrofes naturales. Fuente:Getty Images/Fotobank

Se prestará una especial atención a las fotografías de aquellos lugares del país de los Incas que estén más amenazados por las catástrofes naturales. Fuente:Getty Images/Fotobank

El servicio de prensa de la Universidad Estatal Yugozapadni informa sobre el lanzamiento el próximo agosto del micro satélite ruso-peruano Chaski-1.

El satélite fue entregado a la agencia Roscosmos hace año y medio y durante todo este tiempo ha pasado una serie de pruebas. Tras finalizarlas con éxito, el pasado 5 de febrero el Chaski-1 fue lanzado desde Baikonur a la Estación Espacial Internacional (EEI) en la nave de carga Progress y ahora mismo espera el momento de ser puesto en órbita.

Los astronautas que realizarán los trabajos con el Chaski, llegarán a la EEI el 26 de marzo. Yulia Zalevskaya, representante de la Universidad Estatal Yugozapadni, informó de que en la expedición participarán dos astronautas rusos: Alexánder Skvortsov y Oleg Artemev y un estadounidense, Steven Svenson. 

Los astronautas lanzarán al ‘mensajero’ (traducción del quechua al español del nombre del satélite) en vuelo libre desde la Estación Espacial Internacional, a una altura de 350 kilómetros sobre la Tierra.  El satélite cúbico en miniatura, pesa tan solo un kilogramo y cabe fácilmente en una mano. Se prevé que pase en el espacio medio año como mínimo.

Cooperación con otros países latinoamericanos

Rusia colabora con Argentina, Brasil, Colombia, México, Chile en el ámbito de las tecnologías espaciales. 

Está previsto que durante su periodo de funcionamiento el Chaski-1 ayude a recabar información sobre los cambios climáticos del planeta, el estado de los bosques y ríos y la evolución de los glaciares. El nanosatélite lleva una cámara incorporada y realizará fotografías de la superficie terrestre transmitiendo a los científicos datos sobre los fenómenos atmosféricos.

Se prestará una especial atención a las fotografías de aquellos lugares del país de los Incas que estén más amenazados por las catástrofes naturales e industriales. Estos datos ayudarán a los servicios estatales a estar preparados y, si es posible, prevenir con antelación situaciones de emergencia.

El Chaski-1 también ayudará en la lucha contra el narcotráfico. El ministro de Defensa de Perú, Pedro Cateriano, ya había hecho públicas anteriormente las intenciones del Gobierno del Perú de adquirir un satélite para la lucha contra el terrorismo, el tráfico ilegal de estupefacientes y la extracción ilegal de yacimientos. Si los trabajos de puesta en órbita del micro satélite son satisfactorios, Perú en breve tendrá muchas posibilidades de utilizar proyectos propios, evitando utilizar así equipamiento extranjero.

El proyecto Chaski-1 fue diseñado y realizado gracias a los esfuerzos conjuntos de estudiantes y científicos de la Universidad Estatal de Yugozapadni (UEY) y sus colegas peruanos de la Universidad de Ingeniería Nacional (UIN). Los trabajos han sido financiados por la UIN. 

Rusia colabora de forma activa con Perú desde 2009 en el ámbito de la tecnología espacial, ayudándole a desarrollar este sector. En diciembre de 2010 la UIN y la UEY firmaron un acuerdo conjunto para la creación y lanzamiento del microsatélite RadioSkaf3. Este tiene más peso que su antecesor Chaski. Su lanzamiento está previsto para 2015.

En noviembre de 2013 se pusieron en órbita dos satélites peruanos desde el cosmódromo de Yasni, en el óblast de Orenburg, el PUCP-Sat 1 y el Pocket-PUCP. Este último, por cierto, es el satélite más ligero del mundo, pesa tan solo 97 gramos. Estos satélites que han sido puestos en órbita dan una vuelta a la Tierra cada 90 minutos y también toman fotografías del planeta con fines científicos.

Los gobiernos de los países de Latinoamérica cada vez están más interesados en la conquista del espacio. Los diseños espaciales conjuntos con la participación de Rusia en esta región tendrán una gran demanda en el futuro, convirtiéndose paulatinamente en un importante nicho de cooperación tecnológica bilateral.