La actitud hacia Rusia, piedra de toque para las fuerzas políticas ucranianas

Partidarios del movimiento neofascista Sector de Derechas. Fuente: Reuters

Partidarios del movimiento neofascista Sector de Derechas. Fuente: Reuters

Ucrania nos ha cogido a todos por sorpresa. Nadie podía imaginar los acontecimientos que iban a suceder en esta región colindante con Rusia.

Las pasadas protestas del denominado Euromaidán han dibujado una nueva correlación de fuerzas políticas que ha llevado a que Rusia apoye incondicionalmente a la población de habla rusa en varias regiones del país ante lo que se ha visto como una clara ofensa a la diversidad lingüística y étnica de Ucrania.

Pero no podemos comprender los vertiginosos hechos que estamos viviendo sin realizar un análisis de quiénes son y a quiénes defienden las facciones políticas que actualmente detentan el poder en Ucrania después de la fuga de Víktor Yanukóvich.

Batkivshchyna (Patria)

De ideología conservadora y de corte neoliberal, es el partido del actual presidente en funciones Alexánder Turchinov. También es el mismo de la archiconocida Yulia Timoshenko, que ya fue primera ministra en 2005 y 2007. Posteriormente, encarcelada de 2010 a febrero de 2014 por firmar a favor de Rusia un contrato de gas gravoso para Ucrania, según la versión oficiales del anterior gobierno. Figura enigmática, hay voces que la acusan de corrupción y abuso de poder, sería algo así como la leyenda negra de esta política.

Muchos analistas ven en ella a la futura presidenta de Ucrania. Hace unos días se manifestaron en París activistas ucranias de FEMEN acusándola de ser una ‘marioneta de Rusia’. Las bases de apoyo a esta facción se encuentran situadas geográficamente en la parte centro y oeste del país, en ciudades como Kiev o Lviv.

Su posición política hacia Rusia es de momento un misterio. En las dos ocasiones que ha sido primera ministra no mantuvo del todo malas relaciones con su vecino del norte. Incluso cuando su salud empeoró en la cárcel, Putin se ofreció para que iniciara el tratamiento en Rusia.

De momento, las figuras de este partido se limitan a protestar contra la presencia de lo que consideran ‘invasores rusos’ en Crimea.

Svoboda (Libertad)

Svoboda se inserta en el marco del auge de los partidos de extrema derecha en Europa, se caracteriza por su antisemitismo [EE UU considera a varios de sus líderes persona non grata], su línea política es marcadamente rusófoba y de un nacionalismo que excluye a todo lo que no sea puramente ‘ucraniano’.

A pesar de no haber tenido históricamente una fuerza considerable, en las pasadas elecciones de 2012 experimentó un aumento espectacular llegando a obtener el 10% de los votos.

En las protestas entró en coalición con el partido Batkivshchyna. Oleg Tiagnibok sería uno de sus líderes más representativos, su papel en la actual crisis se centra en realizar declaraciones incendiarias contra Rusia e intentar forzar una respuesta de intervención global contra ella. En ese sentido, recientemente declaró que había tropas rusas que se acercaban a la frontera oeste de Ucrania, algo que fue inmediatamente desmentido por la guardia fronteriza ucrania.

Udar (Golpe)

Es el partido que concluye la triada del gobierno actual formado por Patria y Libertad y considerado ilegítimo por las autoridades rusas. A esta facción pertenece uno de los líderes indiscutibles de las protestas violentas que acabaron con la destitución de Yanukóvich, el exboxeador Vitali Klitchkó. 

Se le acusa de no tener una ideología definida, sería algo así como la versión ucrania de Arnold Schwarzenegger, una persona famosa metida a política sin ideología y con mucha mano dura a la hora de dirigir un territorio. Su actitud hacia Rusia es ciertamente beligerante exhortando en los últimos días a movilizarse para hacer frente a la “agresión rusa”. 

Pravy Sector (Sector de Derechas)

Más que de un partido político deberíamos hablar aquí de una serie de movimientos de extrema derecha que actúan con métodos paramilitares y que ha jugado un papel clave en el cambio de régimen. Armas de fuego, cócteles molotov, cuchillos, espadas, bates de beisbol, con este tipo de armamento se encargaron en las pasadas protestas de mantener a raya tanto a fuerzas gubernamentales como civiles que les reprochaban su actitud.

Algunos líderes de este bloque político como Andréi Tarasenko consideran a Rusia como un imperio contra el que hay que luchar por ser ‘una auténtica amenaza para Ucrania'. Pero esto no queda ahí, ya que a pesar de que han participado en el Euromaidán su opinión hacia Europa es básicamente la misma que hacia Rusia, en palabras de Tarasenko “consideramos a la UE como un imperio que niega a las naciones como tales y que con su liberalismo ‘descristianiza’ a los europeos”.

Otro de sus líderes, Dmitri Yarosh está en estos momentos con una orden de busca y captura por parte de las autoridades rusas y la Interpol por incitar a través de los medios de comunicación a acciones terroristas en territorio ruso e incitación a la violencia, según informó el portavoz del Comité de Instrucción ruso, Vladímir Markin.

En la red social rusa VKontakte, Dmitri Yarosh pidió públicamente ayuda a Doku Umárov, uno de los terroristas más buscados a nivel internacional por las acciones terroristas del metro de Moscú en 2010 y del aeropuerto de Domodédovo en Moscú en 2011.  

Una incierta alianza de partidos

Estos partidos han desplazado al Partido de las Regiones del depuesto Yanukóvich, que ha desaparecido del espectro político junto con su líder y colaboradores.

La cuestión es que el escenario político actual genera incertidumbre en Rusia pero no así en la UE. No queda del todo claro si las facciones más ‘moderadas’ (Patria, Udar) podrán frenar el discurso combativo y agresivo de las facciones más radicales y violentas que pueden llevar al país a un auténtico abismo y poner a Rusia y al mundo ante un auténtico dilema.