Lavrov defiende la actuación rusa en Crimea como “legal y legítima”

Fuente: Ria Novosti

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El ministro de Exteriores afirma que defenderán los derechos de los rusos en la región. Mientras tanto Dmitri Medvédev ha anunciado que se llevará adelante el proyecto de construcción de un puente. Sobre el terreno, no se han producido enfretamientos, pero destacamentos de soldados han tomado varios puntos estratégicos.

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó hoy en Ginebra, donde asiste a la vigésimo quinta sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que “los que han tomado el poder en Ucrania están imponiendo su victoria para atacar los derechos fundamentales de los rusos. Hay que defenderse de esta agresión".

El ministro defendió la actuación de su gobierno y la decisión del Senado ruso de autorizar el envío de tropas a Ucrania, y aseveró que esas decisiones son "legales y legítimas".

Esta tarde Lavrov mantendrá una reunión con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki moon para tratar la situación en Ucrania.

Por su parte, el viernes el representante permanente de la Federación Rusa en la ONU, Vitali Churkin afirmó que Rusia opera en Crimea en base a un acuerdo sobre la base de la Flota del Mar Negro firmado con Ucrania. “Tenemos un acuerdo con Ucrania que establece la presencia de la Flota del Mar Negro rusa en Sebastopol y estamos actuando en el marco de este acuerdo”, declaró Churkin tras una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación en Ucrania.

Rusia arrenda la mayor parte de los embarcaderos del puerto de Sebastopol para sus más de 30 buques militares y otras embarcaciones. Además también está el cuartel general de la Flota del Mar Negro, el centro principal de comunicaciones, un hospital marítimo militar, un regimiento antiaéreo, otro regimiento de infantería de marina, un arsenal y un club náutico.

En los aeródromos de Crimea se encuentra la base de 12 aviones Su-24M, Su-24MP y An-26, así como de hasta 10 helicópteros Ka-27.

En total, en Crimea sirven un total de aproximadamente 14.000 personas. 

Era una respuesta a las palabras del presidente estadounidense Barack Obama que declaraba que la entrada de las tropas rusas en Ucrania era inadmisible. Esta actuación, según Obama, podría suponer riesgos para Rusia como la cancelación de la cumbre del G8 en Sochi o una desaceleración en la cooperación económica.  

Churkin también opina que “el principal origen de la inestabilidad y de los problemas en varias partes de Ucrania se encuentra en el hecho de que el Acuerdo del 21 de febrero fue violado inmediatamente después de su firma”. Y no por parte de Moscú, sino por parte de las nuevas fuerzas que llegaron al poder en Ucrania.

Además, señala que el actual Gobierno de Ucrania, elegido bajo la presión del Maidán, “no puede llamarse a sí mismo gobierno de la unidad nacional”. “Y esto provoca una gran preocupación en algunas partes de Ucrania, especialmente después de que la Rada Suprema derogara la ley sobre el carácter oficial de la lengua rusa en el Estado ucraniano. Esto provocó una reacción en varias partes de Ucrania, entre ellas Crimea”, aclara Churkin. Según este, el mejor camino para salir de la crisis es “volver al acuerdo del 21 de febrero y actuar en base a sus preceptos”.

A la pregunta sobre si Rusia se uniría a los mediadores internacionales en Ucrania, el embajador ruso señala que esta es “una idea que debe ser analizada en profundidad”.

En la Rada ucraniana hubo llamamientos de denuncia contra los acuerdos entre Ucrania y la Federación Rusa sobre la presencia de la Flota del Mar Negro en territorio de Ucrania. Estos acuerdos, llamados “acuerdos de Járkov”, fueron firmados el 21 de abril de 2010 por los presidentes de Rusia y Ucrania en Járkov.

En aquel momento, Víktor Yanukóvich y Dmitri Medvédev (entonces presidente de la Federación Rusa), acordaron que a partir del 28 de mayo de 2017 se ampliaba el plazo del acuerdo entre Ucrania y la Federación Rusa sobre el estado y las condiciones de la estancia de la Flota del Mar Negro en territorio de Ucrania, así como la vigencia del acuerdo sobre las dimensiones de la división de esta flota.

Por otra parte, tras la escalada de tensión, el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, ha anunciado hoy lunes que Rusia llevará adelante el proyecto de construcción de un puente sobre el estrecho de Kerch, que separa la península de Crimea del territorio de Rusia, firmado con el anterior Gobierno ucraniano.

"Hemos adoptado decisiones que son vinculantes, en particular documentos que fueron firmados en diciembre del año pasado que no han sido modificados ni denunciados por nadie", dijo el primer ministro ruso, en referencia al puente sobre el estrecho de Kerch, citado por las agencias rusas.

Mientras tanto, sobre el terreno, Serguéi Axiónov, el presidente de Crimea, al que no reconoce Kiev, anunció el domingo la creación de la Marina de Guerra de esta república autónoma.

Axiónov indicó que el mando de la Armada lo tendrá el contraalmirante Denís Berezovski, que ayer mismo juró lealtad a la autonomía crimea tras desertar como comandante en jefe de las fuerzas navales ucranianas, cargo que había asumido el sábado.

Según las autoridades ucranianas tropas rusas bloquean la sede de la Dirección regional guardafronteras de los mares Negro y Azov, los destacamentos de Simferópol y Kerch, y los puestos de la guardia marítima de Kerch y Sebastopol, aunque resulta muy difícil contrastar lo que está ocurriendo realmente sobre el terreno.

Más de 5.000 efectivos de las Fuerzas Armadas de Ucrania se han subordinado a la república autónoma, aseguró hoy un portavoz de las autoridades crimeas en declaraciones a la agencia rusa Interfax.

Artículo basado en materiales de Rossíyskaya Gazeta, Vzgliad y la agencia EFE.

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