El Teatro de Cámara Chéjov de Madrid en el ojo del huracán

Faltan tres meses para el estreno de 'El jardín de los cerezos' en el Teatro de Cámara de Chéjov de Madrid, mientras tanto luchan por conseguir la financiación a fin de garantizar su continuidad. Irónicamente, la fecha del estreno prácticamente coincide con el desalojo del Teatro de sus actuales instalaciones, por lo que las emociones están a flor de piel. ¡El Teatro Chéjov necesita un salvavidas urgente!

 

Cortesía de Ángel Gutierrez

Desde hace varios años el Teatro de Cámara Chéjov de Madrid, dirigido por un español con alma rusa, Ángel Gutierrez, sufre los daños colaterales de la crisis que atraviesa España. 

En el 2012 el único teatro ruso en España tocó fondo, cuando la subvención anual de la Comunidad de Madrid fue drásticamente recortada a la mitad sin previo aviso, quedando en 40.000 euros. 

El espacio fundado por Ángel Gutiérrez  en 1972 estuvo a punto de bajar el telón para siempre porque no era sostenible, pese a los numerosos premios recibidos en distintos festivales. 

Cabe señalar que el Teatro Chéjov no es un proyecto lucrativo, se trata de una iniciativa cuyo motor es la indomable pasión por la ética y la estética y las ganas de transmitir la riqueza cultural rusa a la sociedad española. 

“Vine de Rusia a España con el objetivo de unir culturalmente los dos países y quiero conservar lo que he construido a lo largo de estos 34 años”, comenta el director hispano-ruso.

No en vano, Ángel Gutierrez fue condecorado por el Presidente ruso por su contribución a la 'Amistad entre los Pueblos'. 

El Teatro Chéjov se ha convertido en una especie de puente cultural entre España y Rusia, que permite a los españoles, no solamente conocer los autores rusos, sino también sentir el espíritu del país eslavo.

Así es cómo lo percibe el público: “Sus espectáculos, basados en las obras de autores clásicos rusos, me incitan a descubrir el gran misterio sobre el por qué y para qué estamos en esa tierra y hacía dónde y por qué tenemos que ir”; “Salgo de vuestro teatro renovado, con ganas de amar a la gente, con ganas de releer a Chéjov y conocer cuanto más sobre este gran país, Rusia”. 

Ángel Gutiérrez siempre ha sido partidario del 'teatro pobre': “El teatro de calidad no se hace con dinero, sino con mucha vocación y talento”. 

Fiel a sus convicciones, este apasionado director trabaja gratis, tal como lo hacen sus heroicos actores, pero el alquiler de la sala y su mantenimiento suponen unos gastos fijos, que no pueden ser costeados por los integrantes del teatro y requieren financiación externa. 

La vida del Teatro nunca fue fácil, pero se ha vuelto especialmente turbulenta desde que empezaron los recortes. Desde hace dos años el colectivo de la Cámara Chéjov lucha por la supervivencia. “No me puedo rendir ahora, el teatro es mi vida, no puedo dejar a la sociedad sin legado”, afirma el implantador del método Stanislavski en España.

Además de los recortes, el Teatro se enfrenta a problemas para seguir manteniendo el lugar de ensayo. Comentan que los detalles de esta situación saldrán a la luz en las próximas fechas.

Actualmente, la situación del Teatro Chéjov es crítica. A finales de abril será desalojado de las instalaciones donde realizan los ensayos, situadas en la calle de Mártires de la Ventilla (zona de Plaza de Castilla, en Madrid). Lo material se opone al ideal y si no se toman medidas, “el oasis de la cultura rusa en Madrid” se convertirá en un sintecho”, dice Ángel. 

Realmente no hacen falta grandes cantidades de dinero para salvarlo: sólo se necesita una pequeña oficina y un escenario para ensayos y espectáculos, pero estos dos elementos son imprescindibles, sin ellos la obra de la vida del director, que unió el lenguaje de Cervantes y Chéjov, morirá. 

Para salir adelante el Teatro necesita unos 11.000 euros para aguantar unos meses. Bastaría con 4.000 euros mensuales, que se destinarían a cubrir los gastos de alquiler y suministros.

Quedan tres meses para el desalojo, pero su fundador no se rinde. Está en pleno ensayo de El Jardín de los cerezos, cuyo estreno está previsto para comienzos de mayo. 

Ángel Gutierrez es un luchador nato, su vida representa un ejemplo de supervivencia y determinación, y aunque no es fácil enfrentarse a la dura realidad, el director, premiado por la tolerancia por la Comunidad de Madrid, está convencido de que las dificultades ayudan a crecer y que “la Belleza y el Amor salvarán el mundo”. 

Esperemos que la tormenta sea temporal y que pronto salga el sol, que continúe iluminando el Teatro Chéjov por muchos años.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.