El diálogo entre sirios empieza con reivindicaciones y sin acuerdos

Fuente: Reuters

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El 22 de enero en la ciudad suiza de Montreux se inauguró la Conferencia Internacional sobre Siria Ginebra II, en la que confluyen las principales esperanzas para terminar con el sangriento conflicto.

En su discurso de apertura el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aportó datos terribles. En casi tres años de conflicto han muerto en Siria más de 100.000 personas; 6,5 millones se han quedado sin hogar; 2,3 millones, de los cuales la mitad son niños, son refugiados en países vecinos; más de 9,3 millones necesitan urgentemente ayuda humanitaria.

No es extraño que Ban Ki-moon haya dirigido palabras de agradecimiento a los representantes de Damasco y la oposición Siria que se han sentado, finalmente, a la mesa de negociaciones. “Agradezco a las delegaciones de Siria que estén hoy aquí –dijo-. Su presencia nos da esperanzas para resolver el conflicto”.

Después de siete minutos de discurso han intervenido los impulsores del tan esperado foro: el ministro de Exteriores de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EE UU, John Kerry.

“Está claro que las negociaciones entre sirios no serán ni fáciles ni rápidas. Hay muchas fuerzas que de palabra han mostrado su apoyo a Ginebra 2, pero que en realidad no quieren que sea un éxito, - ha dicho Lavrov-. Y aun así la conferencia es una oportunidad para conseguir la paz en Siria que, aunque no la garantice al 100%, al menos sí es real. Si lo conseguimos, esto no solo beneficiará al pueblo amistoso de Siria, sino que también contribuirá a mejorar la situación en la región y las circunstancias internaciones en general, a fortalecer los principios de cooperación leal y equitativa en los asuntos globales”.

Muchos de los representantes de los 40 países participantes han destacado el decisivo papel que Rusia ha desempeñado en la organización de Ginebra 2. A su modo de ver, el mérito de haber conseguido que las partes sirias se hayan avenido a acudir a Montreux y Ginebra es de la diplomacia rusa.

“Desde que empezó la crisis en Siria, Rusia ha sido consecuente partiendo de que este conflicto no puede solucionarse con el uso de la fuerza y que solo podrá superarse en base a un acuerdo común de las propias partes sirias”, ha dicho Lavrov.

Este es el enfoque de la base del comunicado de Ginebra del 30 de junio de 2012 que, a pesar de llegar con mucho retraso, fue aprobado por unanimidad en el Consejo de Seguridad de la ONU en su resolución 2118, en calidad de marco legal internacional para alcanzar la paz en Siria.

Apostando por la mediación, Rusia ha recibido a delegaciones, tanto a la oficial de Damasco como a la de la oposición interna y externa de Siria en diversas ocasiones. Hace tan solo una semana Lavrov declaraba en París la necesidad de que el presidente de la Coalición Nacional de Fuerzas de Oposición y Rebeldes (CNFORS), Ahmed al-Jarba, participara en Ginebra II.

Como resultado al-Jarba ha acudido a Montreux y desde la tribuna ha exigido a los representantes del régimen oficial de Damasco que reafirmen su adhesión a la creación de un Gobierno de transición. “Insto a la delegación Siria a que firme en breve el comunicado de Ginebra para que todos los poderes del presidente Asad sean traspasados, incluidos el poder ejecutivo y el militar”, ha declarado. Este debe ser el primer paso para la construcción de la 'nueva Siria'.  

Escasos resultados

El jefe de la delegación Siria, el ministro de Asuntos Exteriores Walid Muallem, ha recordado al líder de la oposición exterior, y de paso al secretario de Estado Kerry, que nadie tiene derecho a anunciar si el gobierno de Siria es legítimo o no, aparte del pueblo de Siria. “Nuestro objetivo es entregarles a todos la voluntad del pueblo, no decidir su futuro”, ha subrayado.

Por otra parte, los resultados de Ginebra 2 se someterán a referéndum nacional en Siria. “Así daremos al pueblo sirio la palabra decisiva, y él mismo podrá definir su futuro”, dijo el jefe del Ministerio de Exteriores del país árabe.

Varios cientos de sirios procedentes de distintos países de Europa acudieron a Montreux para mostrar su apoyo a Muallem. El miércoles por la mañana se reunieron en las afueras del centro de prensa de la conferencia portando banderas sirias y retratos de Bashar al-Asad. La policía no los dispersó. Pero los enfrentamientos entre los dos campos sirios continuaron durante todo el día, tanto en la sala de juntas como en los pasillos.

Haciendo balance de la primera jornada del Foro, Serguéi Lavrov anunció a los periodistas rusos que “la conferencia se ha desarrollado según lo esperado”.

“Nadie confiaba en que se alcanzaran acuerdos en la primera fase– ha esclarecido–. Las partes del conflicto, como era de prever, han cruzado inculpaciones de manera emocional. Pero lo más importante es que ambas delegaciones sirias, y todos los participantes de la conferencia, hayan ratificado la necesidad de encontrar una solución exclusivamente política y hayan apoyado activamente el pronto inicio de las negociaciones entre sirios”.

El 24 de enero los miembros de las dos delegaciones se reunirán en el Palacio de las Naciones de Ginebra para elaborar un programa de realización de los pactos de Ginebra I, entre otros, la creación de un gobierno de transición.

Se espera que la primera ronda de negociaciones se prolongue de siete a diez días, después de lo cual se podrá hacer una pausa. La misión mediadora la llevará a cabo un negociador experimentado: Lahdar Brahimi, el enviado especial para Siria de la ONU y la Liga Árabe. “Actuará de forma coordinada con los colaboradores de instituciones de política exterior de los dos países que han impulsado la conferencia, los representantes de Rusia y EE UU. Prestarán mediación a los negociadores sirios”, ha dicho a Rusia Hoy una fuente de la delegación rusa.

El resto de participantes del foro de Montreux partieron aunque seguirán de cerca las negociaciones de Ginebra. Sin embargo, Ban Ki-moon, John Kerry y el jefe del Ministerio de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, han anunciado que se dirigen a Davos, donde el miércoles se inauguró la 44ª Conferencia del Foro Económico Mundial.