Ginebra 2 se topa con la oposición siria

Fuente: AP

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En los pronósticos sobre Ginebra 2, la conferencia de paz respecto a Siria que dará comienzo el 22 de enero en la ciudad suiza de Montreux, toda precaución puede ser poca. Los objetivos de las delegaciones son radicalmente opuestos y los principales patrocinadores de la conferencia (Estados Unidos y Rusia) abogan por comenzar un largo trabajo en el que la actual conferencia no será más que la primera etapa.

El primer día de Ginebra 2 el presidente de Suiza, Didier Burkhalter, pronunciará un discurso ante los participantes. Burkhalter pasará la palabra al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EE UU, John Kerry, los principales impulsores de Ginebra 2, intervendrán justo después de Ban Ki-moon. Las partes enfrentadas sirias (los representantes del gobierno y de la oposición) también tienen preparados sus discursos, así como los ministerios de Asuntos Exteriores de los países que participan en el encuentro. En total, 30 capitales han recibido invitaciones para participar en la conferencia. Tras estas intervenciones comenzarán las negociaciones entre las partes en conflicto.

Sin embargo, la propia convocatoria de la conferencia no ha sido tarea fácil. Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, ya no oculta su exasperación. “La razón principal (de las demoras) ha sido la falta de deseo de trabajar lo mejor posible en la preparación de una conferencia en la que se decidirá el futuro del estado y del pueblo sirios, así como las disputas internas entre los distintos grupos de la coalición que reciben apoyo de distintos patrocinadores externos”, subrayaba Lavrov el 17 de enero en una rueda de prensa. 

Una oposición dudosa

El 18 de enero, la Coalición Nacional de Fuerzas de la Oposición y la Revolución Siria (CNFORS), tras los tormentosos debates celebrados durante la pasada cumbre de Estambul, se decidió a participar en la conferencia. Sin embargo, el 20 de enero, anunció que se retiraba de ella en señal de protesta por la decisión de Ban Ki-moon de invitar a Irán.

Esta última arremetida de la CNFORS plantea de nuevo la cuestión sobre la viabilidad política de la parte de la oposición siria a la que representa la coalición. Esta organización ha sufrido varios cismas internos. El último de ellos tuvo lugar el pasado 6 de enero, cuando algunas agrupaciones que no estaban de acuerdo con la reelección de su líder, Ahmad Yarba, abandonaron la coalición.

No obstante, la cuestión principal es que esta organización, a pesar de estar reconocida por Occidente como una de las partes implicadas en las negociaciones de paz, en realidad no ejerce ningún control sobre las agrupaciones armadas que se encuentran combatiendo contra el ejército sirio.   

Como consecuencia, la CNFORS carece de autoridad para discutir el tema del alto al fuego, el intercambio de prisioneros o la ayuda humanitaria a la población civil, es decir, no está capacitada para dar los primeros pasos en el camino a la regulación de paz. Es más, su incapacidad para asumir la responsabilidad en estas cuestiones, algo que saldrá a la luz en Ginebra 2, provocará su desmembramiento definitivo. Por esta razón, la CNFORS intentará imponer su propia lista de cuestiones a debatir durante el encuentro.

El líder de la CNFORS, Ahmad Yarba, declaraba que Ginebra 2 es un camino sin retorno hacia el cumplimiento de todas las exigencias de la revolución, de las cuales la prioridad principal es la destitución de Bachar el Asad.

El planteamiento de la cuestión sobre la deposición de Asad podría llevar a Ginebra 2 directamente a un callejón sin salida, algo que los organizadores principales de la conferencia (Rusia y Estados Unidos) no permitirán. Además, en los documentos sobre Ginebra 1 no se menciona ni una palabra sobre el futuro del presidente sirio, por lo que este tema tampoco formará parte del orden del día de Ginebra 2. 

Los islamistas no pierden el tiempo

Mientras la oposición intenta ganar tiempo, las agrupaciones yihadistas van ganando poder en Siria.

El país se está convirtiendo en un centro de atracción de extremistas de todo el mundo. Y ahora esta es la principal preocupación de los países involucrados en el país árabe. “Estoy convencido de que la conferencia debería proponer en primer lugar una lucha contra el terrorismo, ya que es la principal amenaza que se cierne sobre Siria y el resto de países de la región”, opina Serguéi Lavrov. La lucha contra la amenaza del terrorismo en Siria figura en los documentos pactados durante el último encuentro del G8.

“Cualquier retraso en las negociaciones de paz supone un reforzamiento de los extremistas islámicos que operan en territorio sirio”, subraya Viacheslav Matúzov, director de la Asociación Rusa para la Amistad y la Cooperación Comercial con los Países Árabes. La oposición y sus patrocinadores están cometiendo un error frenando el proceso de negociación.

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