Rusia y la legalización de la marihuana en Uruguay

Fuente: Reuters

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La pasada Cumbre del G20 en los Cabos marcó el camino para el inicio de un debate que arrastró a políticos, intelectuales y académicos a dar su opinión sobre un problema rampante en Latinoamérica que ha causado estragos en países como Colombia, México o Brasil por citar los casos más devastadores.

Estamos hablando de la legalización de las drogas. Entonces países como EE UU o Rusia se lanzaron en una 'cruzada' en contra de liberalizar el mercado. Aunque, curiosamente, en los últimos meses se ha legalizado la marihuana en Washington o Colorado (para su uso terapéutico y lúdico). California lleva ya algún tiempo en la que su venta para uso medicinal está permitida. Además se espera que se legalice en cinco Estados más próximamente. 

Uruguay se ha sumado a esta ola prolegalización en el continente. El país se ha ganado el apodo de ser ‘el más progresista de América’ por las medidas innovadoras en el campo de los derechos de las minorías sexuales y por la liberalización del consumo de marihuana con fines tanto terapéuticos como lúdicos. 

Las autoridades uruguayas han advertido al consumidor con una campaña de sensibilización de que “Todo consumo de drogas tiene consecuencias”. También, una vez aprobada la ley en el Senado uruguayo, el presidente advirtió que la ley se podría derogar si el gobierno pierde el control de la circulación de este tipo de sustancias en la calle. 

Incluso el papa Francisco, durante su visita a Brasil con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, se ha pronunciado contra la medida, al afirmar que no contribuirá a combatir la dependencia. “La plaga del narcotráfico, que favorece la violencia y siembra dolor y muerte, requiere un acto de valor de toda la sociedad”, recalcó el pontífice. 

Por su parte, las autoridades uruguayas argumentan que han tomado la medida precisamente por la implicación de la droga ilegalizada en la violencia que azota Sudamérica. Se basan en los efectos desastrosos que tuvo la penalización de la venta y consumo de alcohol en los EE UU en los años 30, con el consecuente aumento de la delincuencia y los casos de asesinatos realizados por la mafia que se hizo con el control de esta sustancia y litigaba entre los diversos grupos mafiosos de la costa Este y Oeste del país. Una vez legalizado el alcohol los índices de criminalidad bajaron considerablemente. El tiempo dirá si estas medidas innovadoras van a ser efectivas o no en la reducción de los crímenes violentos en la zona. 

La posición de Rusia en la lucha contra las drogas 

La visión aplicada a nivel interno por Uruguay respecto a la forma de solucionar el problema de las drogas contrasta con la posición de Rusia, que lleva tiempo trabajando por tejer una red de alianzas en la región latinoamericana en su lucha contra el narcotráfico. A destacar son las visitas de Víctor Ivanov, director del Servicio Federal de Control de Estupefacientes (FSKN en la siglas en ruso), a países como Perú, donde abrió una oficina de control de drogas por la institución rusa. 

La posición de Rusia al respecto es tajante: tolerancia cero ante el consumo y la distribución de estupefacientes. Al conocerse la noticia sobre la legalización en Uruguay, Víctor Ivanov declaró: "En Rusia, por el momento, eso es imposible y creo que nunca lo será", recalcó al subrayar que en el país "la voluntad política está respaldada por una estrategia en la política antidrogas". 

En la misma línea se pronunció Putin en la pasada 30ª Conferencia internacional de las agencias de aplicación de la ley para combatir el tráfico de drogas (International Drug Enforcement Conference IDEC), celebrada en Moscú entre los días 6 y 7 de junio. En la conferencia Putin declaró que estaba preocupado por “indulgencias” en las leyes de los países europeos en relación con la legalización de las drogas “blandas”.

Según Putin, “La lucha financiera debería ser uno de los principales métodos de lucha contra el tráfico de drogas. Mediante la identificación e incautación de bienes de los narcotraficantes que ayudarán a mejorar la situación internacional en su conjunto”, dijo el jefe de Estado. Ya existen varias leyes en Rusia aprobadas recientemente y que van en esta dirección.

En Rusia la posesión de cannabis hasta seis gramos y hasta dos de hachís está multada, a partir de los seis y dos gramos, respectivamente la posesión conlleva penas de cárcel.

Experimentos realizados en Rusia

En Siberia científicos rusos intentaron cultivar marihuana sin contenido psicoactivo para elementos útiles como cuerdas y ropa, sin embargo las excelentes condiciones que se dan en esta región de Rusia (es una zona muy seca) hicieron que esta saliera con altos niveles de THC (principal elemento embriagador).

De esta manera se procedió a abandonar su cultivo, por lo que acabó el experimento en fracaso.

En el Cáucaso ruso las autoridades rusas procedieron a la eliminación de cultivos de marihuana llevados a cabo por los aldeanos de la zona que protestaron enérgicamente contra la medida y solicitaron a las autoridades formalmente su cultivo para fines culinarios.

Por último existen organizaciones prolegalización en Rusia como Liga Legalizatsii Konopli (Liga por la Legalización del Cañamo) que piden al Gobierno la regulación del cáñamo.