Moscú condona a La Habana deuda de 29.000 millones de dólares

Fuente: Reuters

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Las dos partes alcanzan un acuerdo tras 20 años de disputas. La deuda cubana era la más alta entre los países que colaboraron activamente con la URSS. El acuerdo abre el camino a nuevos créditos rusos en la isla.

Después de más de 20 años de disputas, Rusia y Cuba han alcanzado finalmente un acuerdo de regulación de una deuda que ascendía en total a 32.200 millones de dólares. Según el acuerdo firmado, sobre el cual informaba el martes la agencia Reuters citando a fuentes diplomáticas, el 90 % de la deuda que Cuba contrajo en la era soviética será condonado. Según los diplomáticos, los planes de reestructuración de la deuda fueron discutidos en febrero de 2013 durante una visita a Cuba del primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, mientras que el propio acuerdo fue firmado en octubre en Moscú.

Según establece el documento firmado, Cuba pagará a Rusia los 3.200 millones restantes de la deuda en un plazo de 10 años, aunque las negociaciones sobre el modo en que Cuba pagará esta parte de la deuda todavía continúan.

Pueden citarse varios motivos por los que Rusia puede haber condonado la deuda. En primer lugar, Cuba no será capaz de pagar esta enorme deuda en un futuro previsible. Esto es algo que ya han comprendido algunos acreedores de Cuba. Por ejemplo, en 2010 La Habana consiguió reestructurar una deuda con China de casi 6.000 millones de dólares y el año pasado Japón le perdonó el 80 % de una deuda de 1.400 millones de dólares. La parte restante de la deuda será pagada en un plazo de 20 años.

Recientemente se anunció también que México condonará a Cuba el 70 % de una deuda de 500 millones de dólares. Últimamente, los vecinos de Cuba en la Cuenca del Caribe o le han perdonado deudas o han recibido a cambio concesiones en recursos y transporte en la isla.

En segundo lugar, la deuda cubana era la más alta entre los países que colaboraron activamente con la URSS. Las menos importantes de ellas, la de Afganistán (12.000 millones de dólares) e Irak (13.000 millones) fueron reestructuradas en los años 2007 y 2008. Anteriormente, Rusia había condonado 5.000 millones de deuda a Nicaragua, cuya relevancia no se puede comparar a la que Cuba tuvo para Rusia durante un largo periodo de 30 años.

Basta con recordar el Centro de Investigación Radioelectrónica de Lourdes, que permitió a Rusia interceptar conversaciones telefónicas y correspondencia electrónica en la mayor parte del territorio de Estados Unidos y que fue clausurado en 2003.

Finalmente, el acuerdo abre el camino a nuevos créditos rusos. Esto significa mucho para Cuba, ya que sufre un grave déficit de fondos. Y es que el Ministerio de Finanzas de la Federación Rusa ha congelado en repetidas ocasiones las decisiones del gobierno de ofrecer créditos a Cuba hasta que no se resolviera el problema de su deuda con Rusia.

Además, esta situación brinda la oportunidad de reanudar el comercio ruso-cubano, que en 2012 apenas alcanzó los 220 millones de dólares y durante los primeros nueve meses de 2013 los 163 millones. Por no hablar de la cooperación en ámbitos como la extracción de petróleo, la energía eléctrica, el transporte, la aviación civil, la industria biofarmacéutica y las altas tecnologías.

Según Vladímir Davydov, director del Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias Rusa, el nuevo acuerdo elimina la tensión existente hasta ahora en las relaciones ruso-cubanas.

Al mismo tiempo, Davydov recuerda que Moscú y La Habana han tomado últimamente numerosas decisiones políticas y han firmado una serie de acuerdos que afectan a muchos ámbitos de colaboración. “Pero, ¿dónde está el mecanismo que permita alcanzar los objetivos impuestos en los acuerdos y memorándums? La ausencia de este mecanismo es el punto más débil de las relaciones ruso-cubanas. Ambas partes deben trabajar concienzudamente para construir un mecanismo de cooperación eficaz. Unas garantías crediticias y monetarias de seguros, transportes y aduanas para las transacciones comerciales. Además, según demuestra la práctica, ambas partes no siempre han sido puntuales en el cumplimiento de sus obligaciones. Por esta razón, es necesario además un control estatal. Y si bien en Cuba es más fácil conseguirlo, en nuestro país esto no siempre se logra”, opina Davydov.

En general, haber alcanzado estas nuevas fronteras de cooperación exigirá a ambas partes nuevos esfuerzos. Las compañías rusas deberán reconquistar todo lo que Rusia abandonó en Cuba a la ligera, sin plantearse siquiera lo que perdía. Por ejemplo, el petróleo descubierto por especialistas rusos en una plataforma en la que también se invirtieron grandes cantidades dinero ahora lo extraen compañías canadienses, francesas y malayas.

Existen también ejemplos positivos. Zarubezhneft ha invertido en Cuba 40 millones de dólares desde 2009 y el volumen total de la inversión de esta compañía en la isla hasta 2015 debería alcanzar los 2.900 millones de dólares. Por otra parte, InterRAO ha realizado en pocos años 10 contratos de suministro de equipamiento energético y ha creado junto a la empresa Unión Eléctrica una empresa mixta para la modernización de la central termoeléctrica de la ciudad de Mariel.

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