Serguéi Lavrov llega a Bruselas a un encuentro con la OTAN

Fuente: Servicio de prensa

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El ministro de Asuntos Exteriores ruso asiste a una nueva reunión del Consejo Rusia OTAN. La situación en Siria, Oriente Próximo y Afganistán serán algunos de los temas clave del encuentro.

La OTAN se está preparando a toda velocidad para Navidad. En la plaza frente al cuartel general de la Alianza en Bruselas ya se alza un suntuoso abeto natural adornado con bolas plateadas. Sin embargo dentro del edificio de tres plantas que ocupan los funcionarios y militares de los 28 países miembro de la OTAN bulle un ambiente tenso que no tiene nada de festivo.

En la sala de prensa no cabe un alfiler y es comprensible: el martes tendrá lugar un encuentro entre los ministros de asuntos exteriores de la Alianza y el miércoles una reunión del Consejo de Rusia-OTAN (CRO) a nivel ministerial. 

En mayo de 2002 en Roma se estableció el Consejo OTAN-Rusia para promover el diálogo político sobre seguridad, la adopción de enfoques comunes, el desarrollo de la cooperación práctica, y la conducción de operaciones conjuntas.

En el NRC participan en pie de igualdad 29 Estados (los 28 aliados de la OTAN más Rusia), pero en la práctica se reproduce el formato “OTAN+1” del Acta Fundacional, ya que Moscú se enfrenta a posiciones consensuadas en bloque.

Se espera que el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, que llegará a Bruselas en la tarde del 3 de diciembre, y los directores de las delegaciones de política exterior de los países de la OTAN, intercambien, sobre todo, puntos de vista sobre los actuales problemas de la agenda internacional, que afectan a la seguridad de la región euroatlántica: la situación en Siria, en Oriente Próximo y en Afganistán.

En relación con este último, un punto importante de la reunión será la negociación sobre las posibilidades de cooperar en Afganistán, teniendo en cuenta la posible reducción de la misión ISAF en 2014. Se prestará una especial atención a la necesidad de garantizar la fundamentación en el derecho internacional de la planeada presencia de la OTAN en Afganistán.

"En cuanto a la decisión de la OTAN de reducir la presencia militar internacional en Afganistán en 2014, está previsto abordar la situación en el país", dijo a Rusia Hoy una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa. "Consideramos que este tipo de acciones deberían verse compensadas con esfuerzos por aumentar la capacidad militar de las fuerzas armadas afganas para que puedan controlar de forma autónoma la seguridad en su país, contrarrestando de forma eficaz las agrupaciones extremistas y la delincuencia relacionada con las drogas".

Posteriormente los participantes revisarán las medidas para llevar a cabo los acuerdos alcanzados en la cumbre del CRO en Lisboa de noviembre de 2010, sobre la creación de un espacio común de paz, seguridad y estabilidad Euro-Atlántico. La parte rusa tiene planeado señalar la necesidad de dar pasos concretos para alcanzar las metas establecidas.

En concreto, se planea revisar los resultados de los trabajos del CRO del año pasado y establecer las prioridades de la posterior colaboración. Además, en base a los resultados de las discusiones ministeriales, confirmará un programa de trabajo del CRO para el año 2014. También se examinará el estado de los preparativos del proyecto sobre reciclaje industrial de los arsenales y la utilización de tecnologías ecológicas limpias de vanguardia.

Son evidentes los éxitos en la cooperación entre Rusia y la OTAN en estos ámbitos, así como en la lucha contra el terrorismo y la piratería o la respuesta frente a catástrofes naturales o en el tema de Afganistán. Pero todo esto no alivia la tensión que existe entre Moscú y la Alianza en cuestiones fundamentales.

Rusia todavía no ha perdido la esperanza de obtener una garantía por escrito mediante el diálogo en el asunto de la defensa antimisiles, de que el sistema creado por la Alianza, el EvroPro, está destinado a responder a ataques dentro de las fronteras de Europa y que no se dirigirá contra las fuerzas nucleares estratégicas rusas. O sobre el poderoso radar de la OTAN que se planea instalar en Turquía y que podría duplicar el ya existente en el Cáucaso Sur, y podría cubrir una gran parte del territorio de Rusia.

Por otro lado, las esperanzas de obtener una respuesta constructiva de la OTAN se desvanecen a ojos vista: a la pregunta de Rusia Hoy de si son realistas las exigencias de Rusia de obtener una garantía por escrito, la respuesta del ayudante del secretario general de la OTAN para asuntos políticos y política de seguridad, Tarsivulos Stamatopulos, fue: "No". Y explicó: "En primer lugar si comenzamos unas negociaciones para llegar a un acuerdo con todas las garantías jurídicas, ¿se imagina usted la cantidad de tiempo que perderíamos en esto? Pero es que además ya se le han ofrecido a Rusia las garantías políticas necesarias. En segundo lugar, hemos invitado a Rusia que estudie con atención los parámetros físicos del EuroPro que atestiguan que el sistema que hemos construido no supone una amenaza para las fuerzas nucleares rusas de contención. En tercer lugar, hemos invitado a nuestros colegas rusos a trabajar en aspectos concretos del sistema EuroPro, lo que permitiría reforzar la confianza y la transparencia. Me gustaría señalar especialmente que Rusia es el único socio de la OTAN a quien le hemos hecho una propuesta similar".

Según informa el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, dentro de los contactos bilaterales en Bruselas, Serguéi Lavrov se reunirá con el secretario general de la OTAN, Anders Fogh, y es posible que con el secretario de estado de los EE UU John Kerry.