Los nuevos caminos en el desarrollo de las relaciones bilaterales entre Argentina y Rusia

El ministro ruso de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov con su homólogo argentino Héctor Timerman en Buenos Aires. Fuente: REUTERS

El ministro ruso de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov con su homólogo argentino Héctor Timerman en Buenos Aires. Fuente: REUTERS

Presentamos el artículo ganador del primer concurso “Actualidad en Rusia”, llevado a cabo entre Rusia Hoy y la Universidad Nacional de la Plata. Desde la redacción agradecemos la participación de todos los autores y felicitamos encarecidamente a la ganadora: Ana Lucía Mucci, de la Universidad Nacional de Rosario.

Primer Concurso: "Actualidad en Rusia" 

Rusia Hoy y la Cátedra de Rusia (Departamento de Eurasia, Instituto de Relaciones Internacionales, Universidad Nacional de La Plata) han realizado un concurso de artículos de opinión, dirigido a jóvenes estudiantes y graduados de carreras afines a los asuntos internacionales.

Para participar en el concurso se debía enviar un artículo original sobre el tema  “Los nuevos caminos en el desarrollo de las relaciones bilaterales entre Argentina y Rusia”.

Las relaciones diplomáticas entre la República Argentina y la Federación Rusa han recorrido una larga trayectoria que se remonta a 1885. En general, sus vínculos se han caracterizado por ser afines y por coincidir en muchos temas de la agenda internacional. Incluso durante la Guerra Fría, aún así estando Argentina incluida en la zona de influencia de los EE UU, las relaciones con la URSS permanecieron cordiales. Basta con recordar que gobiernos dictatoriales y anticomunistas intensificaron los contactos, siendo el hecho más representativo el rechazo argentino al embargo cerealero impuesto a la URSS por los EEUU en 1979 con motivo de la invasión a Afganistán.

El momento clave en las relaciones fue en 2008 cuando se celebró un Acuerdo de Asociación Estratégica entre Argentina y Rusia. Y en 2010, con motivo de la celebración de 125 años de relaciones bilaterales, Dmitri Medvédev visita Argentina y se firman acuerdos que apuntan a fortalecer los vínculos en aspectos estratégicos como el transporte, energía y tecnología espacial y militar.

Existen ciertos puntos que ponen en evidencia la convergencia de intereses entre los dos países y que es necesario seguir avanzando en torno a ellos para fortalecer este lazo estratégico.

Nadie puede negar la importancia estratégica que tiene el sector energético en la elaboración de políticas de los Estados. La actual asociación ruso-argentina da cuenta de la relevancia de la cooperación energética en diversos recursos: hidroeléctrico, nuclear, gasífero y petrolífero. Afortunadamente, desde ambos lados se han evidenciado intereses en la profundización de la misma. La intención de lograr acuerdos fructíferos en esta área es un leitmotiv presente en todos los encuentros bilaterales en los últimos años. Para Argentina sería muy provechoso poder importar el know-how ruso en este campo a través de diversos acuerdos.

En materia de energía nuclear la llegada de la empresa estatal Rosatom marca el acceso de la energía atómica rusa al mercado argentino con promesas de grandes inversiones. Desde 2011 Rosatom espera poder participar de un proyecto pendiente de licitación para la construcción de nuevas centrales nucleares en Argentina. No obstante, resultaría productivo que también se estrechasen lazos en materia científica y educativa relacionado con el desarrollo tecnológico, como por ejemplo el acuerdo firmado entre la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires y Rosatom. 

Hoy en día es muy significativo robustecer la participación conjunta en la exploración y explotación de gas y petróleo. Más aún luego de la reciente recuperación de YPF por parte del Estado argentino, ya que se abren importantes oportunidades para poder llevar a cabo proyectos conjuntos y diversificar la cooperación energética.

Se ha demostrado un vivo interés entre ambos Estados en implicar a YPF con la poderosa estatal Gazprom. Resultaría muy beneficioso que los acuerdos en este ámbito involucren activamente a empresas de rectoría estatal, pues ello incluiría el objetivo de seguridad energética de ambos países. En este sentido, los rusos resultan ser una buena alternativa debido a la larga trayectoria que tienen sus compañías estatales, comoGazprom, en llevar a cabo proyectos de exploración y explotación conjunta y formación de joint-ventures.

A mi entender, establecer estrechas relaciones comerciales y cooperar en áreas estratégicas no es suficiente para constituirse en buenos socios, sino que también es necesario desarrollar cosmovisiones y posiciones compartidas frente a diferentes cuestiones de la arena internacional.

En asuntos de política internacional, ambos países han sido defensores de las soluciones multilaterales y de los principios del derecho internacional como el respeto a la soberanía y la no intervención en asuntos internos de otros Estados. Para ello participan activamente en foros multilaterales como ONU y G20. Moscú ha expresado un rechazo al unipolarismo y a la política unilateral de EE UU, una posición que Argentina comparte.

Desde la celebración de la Asociación Estratégica entre ambos países se viene sosteniendo mutuamente un discurso que aboga por una nueva arquitectura financiera internacional. Este pedido une a ambas naciones quienes debieron soportar el peso de las imposiciones de organismos internacionales como el Banco Mundial y el FMI.

Por último, pero no menos importante, Rusia expresó su apoyo a Argentina en su lucha por la defensa de la soberanía de las islas Malvinas. Desde el Kremlin han respaldado el reclamo hecho a Gran Bretaña por la reanudación de las negociaciones, lo cual constituye un elemento más de identificación entre los países.

Es vital para ambos países seguir por el camino de la afinidad en los intereses y continuar con este esquema de cooperación pero con mayor profundización aún. Un buen mecanismo para lograrlo es a través del incremento de la frecuencia de las cumbres bilaterales y visitas presidenciales y ministeriales en vistas de fortalecer los vínculos.

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