Brasil y Rusia estrechan lazos tras encuentro entre ministros de Exteriores

Serguéi Lavrov, a la izquierda, y Luiz Alberto Figueiredo, trataron numerosas cuestiones bilaterales durante el encuentro bilateral.Fuente: ITAR-TASS.

Serguéi Lavrov, a la izquierda, y Luiz Alberto Figueiredo, trataron numerosas cuestiones bilaterales durante el encuentro bilateral.Fuente: ITAR-TASS.

La visita de Figueiredo a Moscú tuvo lugar cuando se celebraban los 185 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Rusia y Brasil. Como afirma el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comentario en su web, se espera que esto sea “un importante paso en el fortalecimiento de las relaciones de colaboración estratégica entre los dos países”.

“No es una coincidencia que haya elegido Rusia como destino de mi primera visita bilateral fuera de Sudamérica: es por nuestras relaciones exteriores. La extensión de nuestros territorios, el tamaño de nuestras poblaciones y la magnitud de de nuestras fuentes de energía impulsa naturalmente la importancia de nuestros países como protagonistas en la escena mundial”, explicó en su conferencia en la Academia Diplomática de Rusia, titulada Áreas básicas de la política exterior de Brasil y relaciones bilaterales Brasil-Rusia.

Durante los dos días que duró su visita, Figueiredo se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov para debatir las perspectivas de contactos bilaterales e interacción dentro del marco de las organizaciones internacionales, a saber, la ONU, los BRICS, el G20 y la OMC. Pero también, como dicen los expertos, esta reunión sirvió para propiciar la liberación de nueve activistas extranjeros de Greenpeace arrestados por organizar una protesta en una plataforma de perforación petrolífera en aguas árticas el pasado 19 de septiembre. 

Brasil es el mayor socio comercial de Rusia en América Latina y los dos países son estrechos colaboradores en el G20 y en los BRICS. Como dijo Figueiredo durante su conferencia, el comercio entre estos países ha crecido casi un 300 % entre 2003 y 2012. “Vamos por el buen camino para alcanzar la meta propuesta por el expresidente de Brasil, Lula da Silva, y el presidente Putin, de llegar a los 10.000 millones de dólares de beneficios comerciales al año”.

 

Es más: de los más de 30 extranjeros detenidos de 18 países, fue la brasileña Ana Paula Alminhana Maciel la primera extranjera a la que se le concedió la libertad bajo fianza justo un día antes de que Figueiredo fuese a reunirse con Lavrov, y la primera de entre los activistas de Greenpeace que fue liberada solo un día después.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, sin embargo, prefirió ser prudente y no conectar la liberación de Maciel con la visita del ministro a Rusia; lo llamó “una simple coincidencia”.

Durante la rueda de prensa posterior a su reunión con Serguéi Lavrov, Luiz Alberto Figueiredo alabó la decisión del tribunal ruso de liberar a Ana Paula.

“Ha sido una afortunada coincidencia el enterarme, justo al llegar aquí, de la decisión del tribunal ruso, que ha permitido que la ciudadana brasileña Ana Paula Maciel participe en la vista judicial tras salir en libertad bajo fianza”, afirmó, según informan los medios rusos.

“Brasil es una Rusia tropical”

El 20 de noviembre, Figueiredo, que había desempeñado anteriormente el cargo de representante de Brasil ante las Naciones Unidas, explicó esta relación especial entre Brasil y Rusia a los estudiantes de la Academia Diplomática de Rusia y a numerosos embajadores extranjeros en Moscú, que se reunieron para escuchar su discurso.

Según el ministro, en términos económicos, tanto Brasil como Rusia son países con ingresos medios que se enfrentan al desafío de modernizar su producción e infraestructura industriales para impulsar la competitividad y diversificar la economía.

Alabó el establecimiento de relaciones estratégicas entre los dos países con la creación de la Comisión Gubernamental ruso-brasileña en 2001, como resultado de visiones y valores compartidos, y enfatizó que Brasil únicamente tiene unas pocas comisiones parecidas con otros países.

El ministro también recordó la jovial observación del presidente ruso Dmitri Medvedev, que llamó a Brasil “una Rusia tropical” durante la entrevista con la la brasileña TV Globo en febrero de 2013.

Los bancos centrales de Brasil y Rusia también están negociando un mecanismo para permitir el comercio en moneda nacional. Figueiredo, por su parte, animó a las compañías rusas a que participasen en el procesado de gas natural en Brasil. La comisión intergubernamental ruso-brasileña para el comercio y la cooperación económica celebrará su próxima reunión en Brasilia, el 9-10 de diciembre de 2013.

El ministro de Exteriores brasileño también mencionó que Rusia participa en la implementación del programa estatal brasileño “Ciencia sin fronteras” de becas internacionales. Hasta la fecha, 40 instituciones rusas de educación superior han participado en el programa, incluyendo la prestigiosa Universidad Estatal de Moscú Lomonósov.

Danza y armas para la exportación

“La cooperación en defensa también destaca como un elemento muy importante de nuestra colaboración estratégica. Brasil le otorga especial relevancia al intercambio tecnológico con sus socios internacionales en sus programas de defensa. Esto se aplica también al caso de Rusia”. El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, visitó Brasil y Perú en octubre de 2013 para promover las ventas de armamento ruso. Durante esta visita propuso a Brasilia el desarrollo conjunto de un caza de quinta generación.

Tras su visita, los oficiales brasileños expusieron sus planes para fortalecer su defensa aérea antes del Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos de 2016. Esto incluye la firma de un contrato con Moscú a mediados de 2014 para la compra de baterías de misiles tierra aire de rango medio Pantir S1 y misiles portátiles Igla-S.

Cuando se habló de los vínculos culturales entre los países, admitió que se sentía honrado por el hecho de que la única filial del ballet Bolshói fuera de Rusia estuviese en Brasil.

“A pesar de la distancia física y de la diferentes historias, Brasil y Rusia comparten un gran número de intereses y valores, además de desafíos comunes. Sobre estos sólidos cimientos, estamos construyendo y promoviendo relaciones basadas en el respeto y los beneficios mutuos. En mi país, Rusia puede encontrar un compañero que trabaja por la paz y por la protección y promoción de los derechos humanos, el respeto a la legalidad internacional y un desarrollo sostenible para todos. También encontrará en nosotros un país dedicado activamente a ayudar a definir un orden mundial multipolar y actuar como un protector de la estabilidad y la prosperidad en la región de América del Sur y más allá”, concluyó Figueiredo.