Rusia no acata el veredicto del Tribunal Internacional del Derecho del Mar sobre Greenpeace

El Tribunal Internacional del Derecho del Mar sentenció que Rusia debería liberar a los activistas de Greenpeace. Fuente: Reuters.

El Tribunal Internacional del Derecho del Mar sentenció que Rusia debería liberar a los activistas de Greenpeace. Fuente: Reuters.

El Tribunal Internacional del Derecho del Mar emitió el pasado 22 de noviembre su veredicto sobre el caso de la embarcación holandesa Arctic Sunrise. Ha ordenado la liberación del rompehielos y de los activistas detenidos y, a su vez, ha impuesto una multa de 3,6 millones de euros a Holanda. Sin embargo, las autoridades rusas ha dejado claro que no acatan la sentencia del tribunal.

El Tribunal Internacional de Derecho del Mar abordó el 6 de noviembre la demanda presentada por el gobierno de Holanda, que exigía que se calificara de ilegítimas las acciones de las autoridades rusas y que Rusia devolviera la embarcación y detuviera su persecución legal de los ecologistas por piratería.

Por su parte, Rusia se ha negado a participar en el juicio, ya que opina que el caso de Greenpeace no es competencia de este órgano ni debe subordinarse a los estatutos de la Convención de la ONU en materia de derecho marítimo.

El pasado viernes, el presidente del Tribunal Internacional de Derecho del Mar, Shunji Yanai, leyó el veredicto, que estipula que Holanda deberá pagar una multa de 3,6 millones de euros. Además, Rusia deberá liberar inmediatamente la embarcación y a todas las personas detenidas y no obstaculizar su salida del territorio de Rusia. El presidente del tribunal ha dado un plazo de diez días para cumplir estas exigencias, y el 2 de diciembre ambos estados deberán informar de las medidas adoptadas.

Serguéi Ivanov, director de la administración del Presidente de Rusia, ha declarado que Rusia no piensa acatar la decisión del tribunal. Según los expertos, esta decisión de Rusia no conllevará ningún tipo de sanción.

En este contexto surge la siguiente cuestión: ¿qué consecuencias tendrá para Rusia su decisión de no acatar el veredicto? “La negativa de Rusia a cumplir las exigencias del Tribunal Internacional del Derecho del Mar de la ONU respecto al caso de Greenpeace no acarreará ninguna sanción. El derecho internacional no prevé ningún castigo por las insubordinaciones”, comenta Dmitri Labin, doctor en ciencias jurídicas y profesor del departamento de Derecho Internacional del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO por sus siglas en ruso).

El experto también aclara que el derecho internacional no prevé ninguna medida de coacción en relación a otro estado, es decir, que las obligaciones internacionales se deben cumplir de forma voluntaria. “En la vida internacional no existe ningún órgano que se encargue de observar, controlar o castigar. Está fuera de las competencias del tribunal asegurarse de que sus veredictos se cumplan. Las funciones del tribunal acaban cuando este emite su veredicto. Son los propios estados los encargados de respetar el derecho internacional y, cuando alguno lo incumple, los demás países toman las medidas de represalia que consideren oportunas”, añade Dmitri Labin.

Los activistas argentinos Hernán Pérez Orsi y Camilla Spezialle fueron liberados recientemente tras el pago de una fianza. Según medios rusos ambos deberán permanecer el Rusia mientras continúa la investigación de la causa abierta contra ellos y otros 30 activistas de la organización ecologista Greenpeace.

En el derecho internacional no existe por ahora ningún precedente de negativa por parte de un estado a acatar una decisión del Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

Sin embargo, en la práctica de otros tribunales internacionales sí que existen casos similares. Uno de los más claros ejemplos es la disputa entre Nicaragua y Estados Unidos de la que se encargó el Tribunal Internacional de la ONU. El veredicto fue emitido a favor de Nicaragua, pero Estados Unidos se negó a acatarlo.

“Estados Unidos alegó una razón bastante pintoresca”, explica el profesor de la MGIMO. “Los estados deciden ellos mismos sin reconocen la jurisdicción del Tribunal Internacional de la ONU o no. Cerca de una tercera parte de los estados miembros de la ONU no reconoce la jurisdicción de los tribunales de esta organización. En cambio, Estados Unidos siempre reconoció esta autoridad, aunque tras el veredicto en favor del pequeño estado de Nicaragua dejó de reconocerá. Las autoridades estadounidenses declararon que no solamente se debe reconocer la autoridad de los tribunales de la ONU, sino la de cada veredicto en concreto. Algo que va en contra del derecho internacional”, concluía el experto.

La propia esencia de la disputa entre Rusia y Holanda será examinada más tarde, durante la audiencia principal en la que los jueces tendrán que decidir si Rusia infringió o no algunos puntos de la Convención de la ONU sobre derecho marítimo referentes a la libertad de navegación.

Artículo basado en materiales de Kommersant y Gazeta.ru.

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