Rusia y China: perspectivas de crecimiento en cooperación militar

El acercamiento político entre ambos países ha propiciado una reactivación en las ventas de tecnología rusa al país asiático. Fuente: ITAR-TASS

El acercamiento político entre ambos países ha propiciado una reactivación en las ventas de tecnología rusa al país asiático. Fuente: ITAR-TASS

La misma conjunción de factores militares y políticos que permite el acercamiento entre Rusia y China en el ámbito de la política y la economía internacional lleva a una nueva reactivación de la cooperación tecnológica militar entre Rusia y China.

La tesis de una inevitable extinción gradual de la cooperación tecnológica militar entre Rusia y China fue aceptada casi sin cuestionar durante la década de los 2000. Hoy en día se puede afirmar sin miedo a equivocarse que esa caída ha quedado en el pasado. La exportación a China de producción militar rusa ha entrado en una trayectoria de confiado crecimiento. Ya ha alcanzado un volumen comparable a los indicadores de la época dorada de la cooperación tecnológica militar bilateral de los años 90 y comienzos de los 2000 y tiene posibilidades de romper los récords históricos de la época postsoviética en los próximos años. 

Factores de acercamiento

Con unos volúmenes nominales de exportación muy parecidos, la principal diferencia con el periodo de los años 90 y comienzos de 2000 es el poco peso específico que tiene la exportación militar en la cooperación mutua. En los años 90 era uno de los principales capítulos del comercio y la base de las relaciones bilaterales. Después de la explosión de las exportaciones de armas rusas en los nuevos mercados en los años 2000 el porcentaje de las exportaciones a China descendió bruscamente. De acuerdo con los datos conocidos, el punto más alto de la exportación de defensa rusa a China tuvo lugar en los primeros años de la década pasada.

Los datos disponibles hasta el momento nos dicen que en 2011 superó los 1.900 millones de dólares y en 2012 creció aún más. En 2013 ya se han cerrado contratos por un valor superior a los 2.100 millones de dólares. 

Motores rusos para la aviación china

La venta de motores de avión se mantuvo en un nivel relativamente alto durante toda la pasada década y en los últimos años, según reconocen los mismos representantes de la industria china, no ha descendido considerablemente. De hecho tiene posibilidades de crecer notablemente. Al mismo tiempo, gracias a que los fabricantes finales de tecnología aérea de la República Popular China han tenido un gran éxito, la fabricación de motores de avión sigue siendo uno de los puntos débiles del desarrollo del complejo industrial-militar chino. Actualmente los tres cazas básicos de cuarta generación que se producen en el país utilizan motores de fabricación rusa: AL-31F para el J-11B, AL-31FN para el J-10, RD-93 para el FC-1.

Además, el último bombardero portamisiles de larga distancia chino, el H-6K también utiliza motores rusos D-30KP2. 

Contratos en perspectiva

Una línea constante de cooperación son los programas conjuntos de investigación y desarrollo o los programas desarrollados por Rusia para la República Popular. Entre los frutos de estos trabajos se pueden contar importantes sistemas armamentísticos chinos como los misiles aire-aire PL-12, ZRK HQ-16, el avión de instrucción militar L-15, el helicóptero militar WZ-10 y el caza táctico FC-1, y una lista mucho más larga. 

Finalmente parece altamente probable cerrar una venta a gran escala de varios tipos de sistemas de armamento ruso en China, precisamente en las áreas que en los últimos años parecía retroceso. Hay contratos en diferentes estadios de desarrollo sobre las siguientes posibles ventas rusas:

  • 24 cazas Su-35. Las ventas no irían acompañadas de un traspaso de tecnología. A pesar de lo limitado de las ventas, algunas de las características del Su-35, ante todo la nueva y potente estación de localización por radio, pueden ampliar significativamente las posibilidades de la República Popular China de reaccionar ante la crisis en puntos clave como por ejemplo las islas en disputa con Japón de Senkaku y Taiwan.
  • Partidas de misiles S-400. Parece que China estaría interesada en los sistemas de misiles conocidos como de misiles pesados con un alcance de hasta 400 kilómetros. Así los S-400 desplegados en el territorio continental de China podrían tener en su zona de alcance todo el espacio aéreo de Taiwan.
  • 34 aviones pesados de transporte Il-76MD-90A, fabricados en Uliánovsk. Actualmente hay compras de Il-76 de segunda mano fabricados en la Rusia y Ucrania soviética.
  • Submarinos no atómicos del proyecto 677. El montaje tendría lugar en China bajo licencia rusa. El interés de China por los nuevos submarinos está relacionado, según parece, con el empeoramiento de las relaciones con Japón y la necesidad de buques capaces de contener el potente y efectivo sistema de defensa antisubmarinos nipón.

 El cierre de cualquiera de estos acuerdo provocará un nuevo impulso en los volúmenes de cooperación tecnológica y militar. 

Vasili Kashin, científico jefe del Centro de análisis de estrategia y tecnología.

Artículo abreviado. Publicado originalmente en VPK News

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