Lavrov: “Occidente debe hacer los deberes en Siria”

Fuente: RG

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El lunes 18 de noviembre el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, almorzó con periodistas de 'Rossíyskaya Gazeta'. Comentó cómo van los preparativos de la conferencia de paz para Siria, conocida como Ginebra 2, así como la nueva ronda de negociaciones respecto al problema nuclear iraní.

El ministro señaló la buena cooperación con sus homólogos norteamericanos y los progresos en la preparación de la conferencia internacional sobre Siria, Ginebra 2, aunque constató que el problema sigue estando en las exigencias de la oposición para abrir corredores humanitarios por los que recibir armamento. “Todo esto recuerda mucho a las antiguas reivindicaciones para crear este tipo de corredores, zonas sin vuelos que carecen del consentimiento del gobierno sirio para que pueda llegar ayuda humanitaria desde fuera”, indica Lavrov. 

El ministro ruso dio a entender que estas exigencias son pura hipocresía: “Tengo una pregunta muy sencilla para los promotores de la creación de este tipo de corredores. Vosotros suministráis armamento y municiones y al mismo tiempo os lamentáis de que a las zonas ocupadas por los combatientes no llega la ayuda humanitaria y de que la población civil sufre. Enviad entonces la ayuda humanitaria a través de esos corredores”. El ministro de Asuntos Exteriores recuerda que, según los informes de las agencias humanitarias internacionales, “en la etapa actual son los combatientes quienes causan los principales problemas”. 

Existen también complicaciones debido a algunos participantes occidentales. Lavrov se mostró crítico con los intentos de algunos países que tratan de priorizar la solución de los síntomas del conflicto, como por ejemplo la cuestión de la violencia sexual, en lugar de intentar solucionar el propio conflicto. Según Lavrov, “esto indica que la comunidad mundial permite la continuación del derramamiento de sangre y de que lo único que pretende es reducir sus consecuencias humanitarias”. 

Serguéi Lavrov  recuerda que Rusia ya propuso en 2005 pactar una lista de los criterios obligatorios en la regulación de cualquier conflicto: “En nuestras propuestas se fijaron varios principios básicos que obligan a que cualquier conflicto sea solucionado únicamente en base al diálogo nacional y cuente con la participación de todos los grupos políticos, étnicos y religiosos del estado correspondiente. No podrá haber interferencia externa, deberá respetarse la integridad territorial y la soberanía del Estado. Además, los problemas de la población civil siempre deberán figurar en primer lugar”. 

Lavrov expresó su confianza en que la próxima presidencia de Rusia en el G8 “sea otra oportunidad para animar a los principales participantes de las crisis mundiales a acordar unas normas clave de regulación de conflictos”. 

Entre otras normas, se establecerá la prohibición de reunirse con terroristas, algo que hicieron algunos estados durante la primavera árabe “guiándose por sus propios intereses en lugar de tener en cuenta los intereses de la seguridad mundial o regional”. 

“Tomen por ejemplo a Libia, donde la OTAN interfirió y armó a los enemigos del régimen de Gadafi. Y los enemigos de Gadafi, después de asesinar brutalmente al dictador, ahora también crean problemas en Malí, en Chad y en la República Centroafricana”, subraya el ministro ruso. 

En cuanto a las perspectivas de la participación de la oposición siria en las negociaciones, Lavrov mostró un optimismo contenido: “Tenemos la sensación de que las posturas de aquellos que en un principio se mostraban hostiles con la idea de la regulación política y apostaban exclusivamente por una solución militar se están volviendo más realistas. Si comparamos la opinión de la oposición ahora y la que tenía hace un año, son completamente opuestas. Así que seguiremos trabajando”. 

El ministro se lamentaba también de que la Coalición Nacional hasta ahora no tenga “un programa constructivo para Siria en base al que construir su campaña electoral” y de que únicamente se limite a reclamar el derrocamiento de Bashar al Asad. 

Según Lavrov, existe una oportunidad para celebrar Ginebra 2 antes de finales del año, pero depende en gran medida de que los colaboradores occidentales “hagan sus deberes convenciendo a la oposición para que rechace las condiciones puestas previamente”. 

El ministro ruso también habló del problema nuclear iraní. Lavrov confirma que en las recientes negociaciones en Ginebra finalmente se redactó “un documento que fue discutido y al que se le introdujeron diversas enmiendas. Este documento constituye la base para el trabajo que retomaremos el 20 de noviembre”. 

Lavrov valora muy positivamente la postura de Teherán en las negociaciones. “Los pasos que Irán está dispuesto a incluir en sus planes son muy importantes y están dirigidos a cumplir las exigencias de la comunidad internacional. Y a un ritmo mucho más rápido de lo esperado”.

El ministro no olvidó dirigir sus críticas al acuerdo que se está preparando, al que calificó de “error histórico”: “Sus valoraciones, en primer lugar, están muy alejadas de la realidad, ya que en Ginebra Irán estaba dispuesto a actuar, como ya he dicho, mucho más rápido y más allá de los pasos que le exigía dar el grupo UE 3+3  (Francia, Reino Unido y Alemania. Rusia, China y EE UU) a principios de este año. Y, en segundo lugar, las sospechas de que Rusia, los norteamericanos u otros participantes del proceso redactaremos estos documentos de forma poco profesional y asumiremos altos riesgos en el régimen de no proliferación de las armas nucleares, únicamente significan que no se respetan nuestras capacidades intelectuales ni nuestros firmes principios políticos”.

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