“Snowden es libre de reunirse con quien desee”

Snowden con el diputado alemán de Los Verdes Hans-Christian Strebel. Fuente: AFP / East News

Snowden con el diputado alemán de Los Verdes Hans-Christian Strebel. Fuente: AFP / East News

Rusia y EE UU interpretan de manera diferente la voluntad del exempleado de la NSA, Edward Snowden, de colaborar con la justicia alemana en la investigación sobre las escuchas telefónicas a la canciller alemana Angela Merkel. Un representante de la Casa Blanca ha afirmado que “las acciones de Snowden en Moscú causan, sin ninguna duda, perjuicios a los intereses nacionales de los EE UU”. Por su parte, el Kremlin explica que “Snowden es libre de reunirse con quien desee” y cumple la condición que se le puso cuando se le concedió asilo en verano.

Las autoridades de EE UU están convencidas de que el antiguo empleado de la CIA y la NSA viola “el ultimátum” de Vladímir Putin. El pasado julio, el presidente ruso impuso una condición estricta al estadounidense que desenmascaró los servicios secretos de su país: solo podría quedarse en Rusia si “abandonaba toda actividad encaminada a dañar a nuestros colegas de los EE UU”. En agosto de 2013, Edward Snowden obtuvo derecho de asilo en Rusia por un año.

Snowden vive en Rusia, y ya ha encontrado trabajo, estudia ruso, visita museos y teatros", asegura su asesor legal, el ruso Anatoli Kucherena. Trabaja en "una de las mayores compañías rusas" y "su función será mantener y desarrollar uno de los principales sitios web", según Kucherena. Aunque vive en paradero desconocido por motivos de seguridad y su situación sigue rodeada de un halo de misterio, parece que Snowden comienza a retomar una vida normal.

Mientras tanto, Washington duda de que los medios occidentales, que siguen publicando información sobre los métodos de vigilancia de los servicios secretos estadounidenses, no coordinen su plan de publicación de documentos con el exagente. La reacción negativa de los EE UU también está motivada por la disposición de Snowden de colaborar con la justicia alemana en el caso de las escuchas telefónicas al móvil de la canciller Angela Merkel, realizadas por la NSA. “Las acciones de Snowden desde Moscú, sin ningún atisbo de duda, están perjudicando los intereses de los EE UU”, ha declarado un alto funcionario de la Casa Blanca.

El Kremlin no es de la misma opinión. “Los documentos publicados por los medios alemanes no proceden de Rusia”, ha explicado el portavoz del presidente, Dmitri Peskov. Por su parte, Snowden ha afirmado en diversas ocasiones que ya entregó todos sus archivos a los periodistas occidentales cuando se encontraba en Hong Kong y que ya no tiene acceso a ellos. “Nadie lo autoriza a violar las condiciones impuestas por el presidente ruso de no perjudicar a los EE UU”, insiste Peskov. “Pero se encuentra en territorio ruso, ha recibido asilo temporal legalmente y es libre de reunirse con quien quiera, no hay nada que podamos hacer para impedírselo”.

Los diarios alemanes Der Spiegel y Die Welt han publicado que los servicios secretos de EE UU se infiltraron en el teléfono móvil de la canciller alemana. Angela Merkel se ha entrevistado personalmente con el presidente Barack Obama para expresar su indignación. Aunque el presidente estadounidense ha asegurado que no se estaba realizando ninguna escucha, la justicia alemana ha iniciado una investigación sobre el tema.

Los parlamentarios alemanes esperan que, si se celebra un juicio, Snowden sea un testigo clave. Se ha programado una reunión del Bundestag para el 18 de noviembre y los diputados podrían tomar la decisión de convocar una comisión especial para investigar el asunto del espionaje de la NSA. El pasado 31 de octubre, el diputado verde Hans-Christian Strebel realizó un viaje secreto a Moscú para reunirse con Snowden.

 Después de un encuentro de tres horas con el refugiado, el diputado anunció que Snowden estaba listo para colaborar con la oficina del fiscal general y con la comisión parlamentaria especial. “Ha expresado su voluntad de ayudar a esclarecer la situación”, explicó Strebel en una entrevista con la cadena de televisión ARD. “Es necesario crear las condiciones para que esto sea posible”. Según el diputado, Snowden ha dejado entender que “sabe muchas cosas”.

También la policía alemana cuenta con Snowden para que la ayude. “Si está dispuesto a colaborar con los agentes alemanes, encontraremos un modo de que esta conversación sea posible”, anunció ayer el ministro del Interior alemán, Hans-Peter Friedrich. “Cualquier explicación, cualquier detalle que podamos obtener nos será muy útil”. Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, ministra de Justicia alemana, también se reafirma en la idea de llamar a Snowden a declarar como testigo.

El abogado de Snowden, Anatoli Kucherena, explicó a Kommersant que su cliente “no podrá ir a Alemania, puesto que ha obtenido asilo temporal y legalmente no puede abandonar el territorio ruso. Sería diferente si Alemania también le ofreciese asilo. Pero ahora mismo, solo puede gozar de su condición de refugiado en el país que se la ha concedido, según la legislación rusa e internacional”. Sin embargo, Berlín está dispuesta a enviar una delegación especial a Moscú para recoger el testimonio de Edward Snowden.

Anatoli Kucherena está convencido de que Snowden no viola las condiciones impuestas por Putin para su estancia en Rusia. “Se trata de documentos que ya entregó a los periodistas cuando se encontraba en Hong Kong, en mayo-junio. Ahora no ha difundido ningún documento nuevo”. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant