Rusia apoya la reforma de la OSCE y un régimen sin visados con la UE

Alexéi Meshkov, viceministro de Asuntos Exteriores, explica cuestiones políticas que distancian al país eslavo de Europa. Fuente: ITAR-TASS

Alexéi Meshkov, viceministro de Asuntos Exteriores, explica cuestiones políticas que distancian al país eslavo de Europa. Fuente: ITAR-TASS

Presentamos las principales conclusiones extraídas de una entrevista al viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Alexéi Meshkov, en la que ha hablado sobre la postura de Moscú ante la reforma de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la introducción de un régimen libre de visados con la UE, la resolución de la cuestión kosovar y la regularización de la situación en Chipre.

Según el viceministro de Asuntos Exteriores, Alexéi Meshkov, actualmente el principal objetivo del proceso de reforma de la OSCE consiste en replantear su actividad, así como en preparar una visión estratégica actualizada de las misiones de seguridad comunes y del desarrollo para la cooperación. “Nosotros apoyamos esta iniciativa, ya que creemos que la OSCE realmente necesita renovarse y replantearse sus funciones y sus métodos de trabajo”, anunció Alexéi Meshkov a la agencia RIA Novosti. En su opinión, el proceso ‘Helsinki +40’ —bautizado así en honor al próximo aniversario de la organización— abre ante la OSCE un “abanico de posibilidades” para reforzar su papel en los asuntos internacionales y ganar autoridad.

La OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa) se creó en 1975. Actualmente la conforman 57 países. Entre ellos, los 28 de la UE, Rusia, EE UU, Canadá y Turquía. Es la organización de carácter internacional más importante tras la ONU. Se ocupa de realizar misiones sobre el terreno, que tienen como objetivo facilitar la resolución de los conflictos existentes o pendientes de solución en los que se ven implicados estados participantes. Ha estado presente en la antigua Yugoslavia, Azerbaiyán, Moldavia o Uzbekistán, entre otros.

El diplomático señaló la importancia de regular el proceso de observación electoral, el cual se debería efectuar con los mismos criterios en todos los países miembros de la organización. En este sentido, el viceministro afirma que la parte rusa está convencida de que los observadores deben actuar, en primer lugar, en todos los países de la OSCE sin excepción. En segundo lugar, en igualdad de condiciones y, en tercer lugar, en base a unas normas únicas convenidas y aprobadas por los Estados.

“Sin embargo, la vigilancia se efectúa principalmente en los países situados ‘al este de Viena”. Por ejemplo, en el caso de Azerbaiyán y Tayikistán, se organizan misiones de observación a gran escala, llevadas a cabo por varios cientos de personas. En comparación, a las elecciones parlamentarias del 22 de septiembre en Alemania, siguiendo las recomendaciones de la mesa, acudieron solo dos expertos”, se lamenta Alexéi Meshkov.

Otra cuestión importante de la política rusa en Europa es la introducción de un régimen libre de visados con la UE. El diplomático subrayó que este es un momento crucial, pues las verdaderas intenciones de la Unión Europea se van a someter a una dura prueba. Tal como señaló Meshkov, Moscú ha instado a sus socios de la UE a que, ya a principios de 2014, comiencen a trabajar para alcanzar un acuerdo de exención de visados, y la próxima cita entre Rusia y la UE —que tendrá lugar en diciembre— constituirá una buena ocasión para marcar los siguientes pasos hacia la instauración de un régimen libre de visados para los viajes de corta duración entre Rusia y la UE.

Meshkov explicó también en la postura de Rusia en relación con los problemas de Kósovo y Chipre. Anunció que la parte rusa aprobará cualquier solución de la cuestión kosovar determinada por las partes de mutuo acuerdo. “El gobierno serbio se mantiene firme en su decisión de no reconocer la independencia autoproclamada de Kósovo. Ahora le toca a Belgrado definir la relación que tendrá en adelante con Pristina. Nosotros aceptaremos cualquier decisión acordada por las partes”, aclaró.

Asimismo, el viceministro remarcó que los intentos de ejercer presión sobre las partes implicadas en el conflicto de Chipre resultan contraproducentes. “La regularización debe ser el resultado de un acuerdo voluntario entre quienes participan en las negociaciones”, comentó el viceministro. 

En base a materiales de de RIA Novosti