¿Qué buscan los rusos en España?

Los expertos coinciden en que la oferta de residencia española atraerá a ciudadanos rusos de alto poder adquisitivo. Fuente: Shutterstock / Legion Media

Los expertos coinciden en que la oferta de residencia española atraerá a ciudadanos rusos de alto poder adquisitivo. Fuente: Shutterstock / Legion Media

La propuesta del gobierno español de conceder permiso de residencia a los extranjeros que compren una vivienda en España ya es ley. Quien aspire a la estancia permanente legal por esta vía tendrá que rascarse el bolsillo y pagar por su casa al menos medio millón de euros y no 160.000, como se había apuntado con anterioridad.

La medida está especialmente pensada para el mercado ruso (además del chino), por tres motivos: Rusia es un país extracomunitario, en 2013 se ha convertido en la segunda nacionalidad que más inmuebles ha comprado en España y es la que más está creciendo. Los expertos coinciden en que hacía falta regular este aspecto, como ya lo han hecho otros países.

El matrimonio Ústiny, Nikolái y Elvira, llegaron a España desde Ekaterimburgo atraídos por el sol y la playa. Compraron una casa de veraneo en Santa Ponça (Mallorca), y les gustó tanto, que decidieron abandonar su tierra, los Urales.

Dejaron su negocio en manos de su hijo y se quedaron a vivir con su hija Ekaterina en la isla mediterránea. La joven Ústina decidió acompañarles porque su padre le pidió que le echara una mano con la empresa de turismo que gestionan en la isla. Antes, por supuesto, tuvieron que resolver papeles, visados y gestiones. Ahora ella tiene claro que no se vuelve a Rusia, porque le gusta el carácter de la gente de España y porque “aquí hay más seguridad”.  

Una medida que parece pensada para los rusos

Esta familia forma parte de la comunidad rusa integrada en España, que según cifras oficiales es de unos 60.000 a 65.000 ciudadanos, aunque las cuentas extraoficiales indican una cifra mayor. En cualquier caso, el número de rusos que vive en España todavía podría aumentar gracias a las nuevas medidas recogidas en la Ley de apoyo a los emprendedores, en vigor desde el pasado 28 de septiembre. En dicha normativa se establece que los extranjeros que inviertan en una propiedad inmueble por un importe igual o superior a medio millón de euros, pueden pedir permiso de residencia.

La norma parece pensada para el mercado ruso (además del chino). En 2013 los euroasiáticos, por detrás de los británicos, son los extranjeros que más inmuebles han comprado en España; y la demanda sigue creciendo.

Los expertos coinciden en que hacía falta regular este aspecto, como han hecho ya otros países del entorno.

Pero entonces, ¿cómo era la norma hasta la reciente ley? Lo explica Jacint Soler-Matutes, experto en permisos de residencia y participante en la comisión interministerial encargada de esta cuestión: “La anterior ‘vía no lucrativa’ permitía obtener la residencia a cambio de comprar una casa, pero con la condición de que el inmueble no se pudiera alquilar”. Además, se exigía al comprador que residiera en España al menos seis meses al año y demostrara tener medios económicos suficientes (sin concretar cantidades). De esa forma, la concesión del permiso estaba sometida a la arbitrariedad de la Administración.

Elena Grus, abogada y propietaria de la agencia inmobiliaria Europa Dom, especializada en clientes rusos, lo deja claro: “Tenía clientes dispuestos a invertir mucho dinero, pero no tenían la seguridad de que fueran a obtener el permiso de residencia. Además, no todos pueden pasar aquí seis meses al año, porque tienen que mantener sus negocios en Rusia. Hasta ahora se les exigía solvencia económica, pero no se preveía otorgarles permiso de trabajo”. 

España, un país de veraneo

Ambos expertos están de acuerdo en que la medida no traerá un aluvión de solicitudes. La mayoría de rusos que compra pisos en España lo hace para pasar el verano y además, medio millón de euros de inversión es una cifra elevada.
Según datos de Fiabci, una red inmobiliaria internacional, el año pasado 2.200 ciudadanos extracomunitarios compraron casas por ese precio o superior. Es decir, no llega al 10% del total de viviendas adquiridas por el conjunto de los extranjeros.

El presidente de Fiabci España, Ramón Riera, no esconde que el sector inmobiliario hubiera preferido una cifra inferior. En un principio se barajó un importe de 160.000 euros para dar salida al stock de viviendas en venta, que se calcula entre 700.000 y un millón. Aún así, Riera constata que hay mucho interés tanto por parte de los compradores, como por los agentes inmobiliarios.

El profesor de Teoría Económica, Óscar Mascarilla, razona que si el gobierno español ha situado el listón en medio millón de euros es porque busca atraer grandes inversores y considera además que “el mercado nacional aún tiene la capacidad de absorber las viviendas de 160.000 euros. En cambio, es mucho más difícil encontrar compradores de casas de lujo”.

Ventajas e inconvenientes

Soler-Matutes, por su parte, señala otros posibles efectos positivos.

Por ejemplo: “Que pasen tiempo aquí ayudará a que abran negocios y creen puestos de trabajo”. ¿Y cuáles son los beneficios para el comprador ruso? Además de poder circular libremente por el espacio Schengen sin necesidad de visado, Jacint Soler-Matutes añade que a estas personas les puede interesar tener un lugar de residencia alternativo y seguro.

No podrán beneficiarse sin embargo del sistema sanitario público, y aún está por verse si podrán acudir a la escuela pública.

Precisamente, la educación de los hijos es una razón que anima a que muchas familias rusas quieran comprar en España. El matrimonio Ospiyán busca aquí escuela para sus pequeños. “El precio de los colegios internacionales en Moscú es simplemente prohibitivo”.

Claro está que el sol, la playa y la buena gastronomía siguen siendo otras razones de peso para añadir a la lista.