La buena sintonía entre Rafael Correa y Vladímir Putin

El mandatario ecuatoriano destaca la buena atmósfera en la que ha transcurrido su visita. Rafael Correa llegó a Rusia el pasado 28 de octubre.

El presidente de Ecuador comenzó su visita por la capital cultural de Rusia, San Petersburgo, donde tuvo la oportunidad de recorrer algunos de los lugares de interés de la ciudad y celebrar una reunión con el gobernador de la ciudad, Gueorgui Poltávchenko. Correa invitó a los científicos que asistieron a viajar a Ecuador para participar en la creación de una industria textil más potente y de una ciudad científica especializada en nanotecnología y tecnologías de la información.

El martes por la mañana el avión del jefe de la República de Ecuador aterrizó en el aeropuerto Vnúkovo-2 de la capital y acto seguido se celebró el encuentro entre los presidentes de Rusia y Ecuador. Durante las negociaciones ambos líderes debatieron las perspectivas de cooperación en varios ámbitos, como la inversión en la extracción de gas y petróleo, el sector financiero, la colaboración en la construcción de centrales hidroeléctricas, el intercambio de conocimientos y tecnologías o la realización de proyectos científicos y culturales. Correa describió al presidente Putin como un “hombre muy efectivo y diligente al que me gustaría parecerme”.

“El encuentro ha transcurrido en una atmósfera muy positiva”, añadió Correa.

En marzo de 2010 se llevó a cabo un proyecto único, Ecubex: una línea abierta de transporte marítimo de mercancías vía Guayaquil – canal de Panamá – Rotterdam – Bremerhaven – San Petersburgo. Esta es la primera y hasta la fecha la única ruta directa de transporte de mercancías entre Rusia y Latinoamérica.

El presidente Putin también tuvo cálidas palabras para su huésped y señaló que Ecuador es “uno de los socios prioritarios de Rusia en América Latina”, así como que “las relaciones entre nuestros países se desarrollan de manera muy eficaz”.

La primera pregunta en la rueda de prensa fue si la situación de Edward Snowden se había discutido durante la reunión, a lo que Correa respondió con una sonrisa que ni siquiera había pensado en ello hasta ese momento, añadiendo que en el encuentro con Putin no se habló de ninguna cuestión relacionada con el exanalista de la CIA.

No obstante, Correa declaró que “en caso de que Snowden solicitara asilo político a Ecuador, nosotros recibiríamos su solicitud y la estudiaríamos, de acuerdo con la Carta de la ONU y con las leyes de nuestra constitución”.

En la rueda de prensa se señalaron también aspectos más positivos, como el incremento del comercio entre ambos países, el cual, a pesar de las dificultades de la economía mundial, según Correa ha alcanzado los 1.500 millones de dólares, un nivel bastante satisfactorio, y durante el primer semestre de este año ha aumentado en un 10 %. 

El incremento del comercio y la participación de Gazprom

Según el presidente ecuatoriano, Rusia se encuentra en el tercer puesto en volumen de importación entre los mercados no relacionados con el petróleo. Correa también señaló la relevancia de la inversión rusa, así como la importancia del desarrollo de varios proyectos conjuntos que marcan el camino del desarrollo de Ecuador. A pesar de estas fructíferas relaciones, Correa está seguro de que los resultados alcanzados todavía se pueden mejorar  y propone la explotación de yacimientos de gas en aguas de Ecuador junto con la compañía Gazprom, así como el inicio de una cooperación entre los centros científicos de Skólkovo y Yachay y el intercambio de experiencia y tecnologías en el ámbito de la agricultura.

Durante las negociaciones con Putin se trataron también las compras en tecnología militar, concretamente el suministro de helicópteros y transporte de tropas terrestres.

El presidente de Ecuador aprovechó para reunirse con el patriarca Kirill, al que había tenido ocasión de conocer hace unos años durante una visita de este último a Quito. El presidente definió al patriarca como “un hombre de unas ideas amplias y progresistas”, al que apoya plenamente.

Correa informó que durante la reunión con el presidente de Rusia se han firmado dos acuerdos relacionados con la prevención de sequías e inundaciones en Ecuador. Señaló también que existen muchos problemas en este aspecto, como la escasa productividad y la falta de tecnologías y expresó su convicción de que Rusia es exactamente el país que les podrá ayudar a solucionar estos problemas. El presidente añadió que estas medidas contribuirán a incrementar significativamente la cosecha y alargar la temporada agrícola, lo cual sacará a este sector de la pobreza.

La cuestión de los alimentos transgénicos no escapó a la atención de los periodistas. Correa declaró que las leyes de su país prohíben el uso de semillas modificadas genéticamente, a excepción de los casos en los que la Asamblea Nacional otorga un permiso especial para su importación. El presidente de Ecuador señaló la contradicción existente en el hecho de que esté prohibido crear semillas modificadas genéticamente pero que estas se puedan importar.

En la actualidad los fabricantes están obligados a hacer constar en los envases el uso de productos modificados genéticamente. Correa añadió que todavía no se ha demostrado que los productos con organismos modificados genéticamente sean perjudiciales para la salud y señaló que el uso de este tipo de semillas conseguiría una productividad cuatro veces mayor.

La cuestión principal en el orden del día fue la participación de Gazprom en la exploración y el desarrollo de un yacimiento de gas en las costas de Ecuador. Correa informó a la prensa de que esta cuestión era la razón principal de su visita y señaló que en Ecuador existe una gran reserva de recursos naturales, así como un gran deseo de colaborar con “la mayor compañía gasística del mundo”.

“Ya se está llevando a cabo la extracción de gas en el golfo de Guayaquil, pero estamos seguros de que existen muchas más reservas en nuestro país”, señalaba el jefe de Estado.

También se estudió la participación de Ferrocarriles Rusos en un proyecto de cambios en la estructura de transporte y de redistribución de energías en el transporte de mercancías en Ecuador. “Todavía es pronto para hablar del uso de tecnologías rusas en este ámbito, ya que nos encontramos todavía en una fase demasiado temprana, todo depende de los resultados del estudio de rentabilidad del proyecto”, declaraba el presidente.

Durante la reunión con el presidente Putin, ambos discutieron la colaboración en el ámbito de la energía nuclear. Según Correa, se habló del intercambio de conocimientos y tecnologías, pero no de la construcción conjunta de una central nuclear.

El presidente de Ecuador iba acompañado en su visita a Rusia por algunos ministros, miembros de la administración y representantes de importantes compañías del país, no sólo los exportadores de los productos principales de consumo en Rusia (plátanos y rosas, que según Correa conllevan un alto coste añadido debido a la complejidad de su cultivo), sino también compañías de otros sectores: fabricantes de perfumes, exportadores de marisco y representantes del sector agrícola. El encuentro entre los empresarios de ambos países se celebrará hoy y participarán más de 250 representantes de ambas partes.

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