El cambio de actitud de Irán y el lento avance del diálogo nuclear

La ronda de negociaciones celebrada esta semana en Ginebra entre las potencias mundiales y la República Islámica ha servido para constatar un cambio, a pesar de la desconfianza. Fuente: AP

La ronda de negociaciones celebrada esta semana en Ginebra entre las potencias mundiales y la República Islámica ha servido para constatar un cambio, a pesar de la desconfianza. Fuente: AP

En Ginebra ha finalizado esta semana otra ronda más de negociaciones entre sobre el problema nuclear iraní. El único resultado formal ha sido la convocatoria de una nueva reunión para las próximas semanas. Sin embargo, la propuesta de Irán para la salida del atolladero ha supuesto un importante avance.

Al principio de las negociaciones el ministro de Asuntos Exteriores iraní,  Mohammad Yavad Zari y su equipo presentaron su plan basado en tres etapas y que permitiría cambiar por completo los términos del enfrentamiento en torno a la cuestión nuclear en un año o menos. Recordemos que en vísperas de las negociaciones el secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, también mencionó la posibilidad de resolver el problema en tres o seis meses.

Los detalles del plan no se han revelado. Aunque está claro qué es lo que esperan de la República Islámica el Grupo 5+1 (compuesto por Rusia, EE UU, China, Gran Bretaña, Francia y Alemania). En vísperas de las negociaciones, el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, declaró: “Las autoridades iraníes han hecho muchas veces declaraciones acerca de la  inadmisibilidad de las armas nucleares. Al mismo tiempo, la comunidad internacional tiene algunas dudas sobre algunas cuestiones. Mientras más rápido se solucionen las cuestiones que provocan estas preocupaciones, menos razones quedarán para juzgar cuál es hoy la elección de Irán, si pacífica o militar”.

Irán ha estado sometido a sanciones por parte de Occidente. La exportación de petróleo ha caído de 2,5 millones de barriles diarios en 2011 a menos de un millón, según datos de la Agencia Internacional de la Energía. La recaudación por esas exportaciones disminuyó de 95.000 millones de dólares en 2011 a 69.000 en 2012. Es previsible que 2013 sea inferior.

En Ginebra Irán se ha mostrado dispuesto a cerrar estas cuestiones. Tras el primer día de las negociaciones, el principal mediador persa en las cuestiones nucleares, Abbas Araqchi, comunicó que Teherán está dispuesto a ampliar las competencias de los inspectores de la ONU en lo que respecta al acceso a sus instalaciones nucleares. Según comunica ITAR-TASS, el plan propuesto al Grupo 5+1, prevé dos etapas para la creación de medidas de confianza.

En la primera, que duraría de tres a seis meses, Teherán suspendería el enriquecimiento de uranio limitándose a un 20 %. Además, la República Islámica está dispuesta a presentar información más detallada sobre el reactor de agua pesada en Arak. La segunda parte trata sobre la reducción del volumen de trabajos de enriquecimiento de uranio y la cantidad de centrifugadoras en las instalaciones iraníes. Esta fase, de acuerdo con las propuestas iraníes, duraría hasta un año.

Se trata de una cesión importante y es un evidente paso hacia delante. Es cierto que la agencia IRNA ha comunicado que estas propuestas no suponen la adhesión de Irań al Acta del Tratado de No Proliferación Nuclear, que admite controles inesperados de cualquier instalación.

En cualquier caso, la siguiente ronda de negociaciones revelará si la adhesión de Irán al Acta es una cuestión de principios o es una postura que sirve para saber hasta qué punto pueden regatear.

Sin embargo, es evidente que los iraníes habían confiado en un posible avance en las negociaciones, sobre todo debido a buenas declaraciones que en Occidente había habido tras la elección del nuevo presidente Rouhaní y el acercamiento entre Washington y Teherán. Actualmente parecen decepcionados.

En su intervención ante los periodistas en Ginebra, Abbas Araqchi se mostraba sorprendido por las palabras del representante de la UE, Michael Mann, que en su declaración subrayó que Teherán debía dar el primer paso y cumplir sus obligaciones internacionales. "El señor Mann ha hablado sobre el ambiente positivo de las negociaciones, sin embargo sus palabras provocan decepción.

Si vemos que en esta etapa hay un cierto equilibrio y podemos responder dando un paso, podríamos hablar de un progreso durante las negociaciones. Sin embargo, todavía no se han dado pasos favorables para aproximarnos", ha reprochado a la UE el diplomático iraní.

Irán aspira a ser tratado en términos de igualdad. Sin embargo no es una tarea fácil. Como señala Antón Jlopkov, experto adjunto al Consejo de Seguridad de Rusia, la crisis alrededor de Irán tiene una larga historia y está vinculada no sólo con su programa nuclear, sino también con las relaciones entre Irán y EE UU en general. “Las declaraciones de Irán demuestran su disposición por alcanzar un compromiso, pero todos debemos ser pacientes. Se necesitarán largos meses para restablecer aquella confianza perdida a lo largo de más de tres décadas de hostilidad”, especifica el experto.

Los diplomáticos rusos hacen declaraciones similares. “La distancia entre las posiciones de Irán y el sexteto se mide en  kilómetros, y el avance se da a pasos pequeños”, así evaluó el proceso de las negociaciones el viceministro de Asuntos Exteriores ruso Serguéi Riabkov.