“Desde 2006 triplicamos el comercio con Uruguay”

El embajador de Rusia, Serguéi Koshkin, junto al presidente de Uruguay, José Mujica. Fuente: Marcelo Lopez

El embajador de Rusia, Serguéi Koshkin, junto al presidente de Uruguay, José Mujica. Fuente: Marcelo Lopez

Al finalizar su misión, el embajador ruso hace un repaso 
de la evolución de los intercambios entre Uruguay y Rusia.

Estuvo ocho años en el país, ¿cómo resumiría el relacionamiento entre Uruguay y Rusia ?

Llegué en enero de 2006 y siempre se trabajó en la búsqueda de soluciones para ambas partes cuando surgieron problemas. El carácter de la relación ha cambiado, no solo cuantitativa sino también cualitativamente. Se aumentó la amplitud de las relaciones políticas y como resultado de eso el nivel de apoyo mutuo y de coincidencia en los organismos internacionales ha mejorado. 

En los últimos años se notó un incremento del relacionamiento entre gobiernos...

Se realizaron tres visitas recíprocas en el ámbito de los ministros de Relaciones Exteriores -incluso la visita oficial del ministro Serguéi Lavrov en el año 2007-, cinco vueltas de consultas políticas a nivel de vicecancilleres –una de ellas entre Rusia y Mercosur–.

Nueva cónsul honoraria de Rusia 

El pasado 25 de septiembre en la Embajada de Rusia fue presentada Victoria Boyko de 
Semka, como nueva cónsul honoraria de Rusia en Uruguay, acreditada en departamentos de Colonia, Maldonado y Rocha. En el acto oficial, celebrado en la sede de la embajada en el barrio de Pocitos, el embajador Serguey N. Koshkin destacó la importancia en el fortalecimiento de la relación bilateral entre Uruguay y Rusia de esta representación honoraria que tendrá su sede en Punta del Este. 

Boyko de Semka estará encargada –entre otras tareas– de asistir a los ciudadanos rusos, llevando registros de los ciudadanos de nacionalidad rusa que residen en su distrito consular, defendiendo sus derechos legales y representando sus intereses en el país, así como de asistir a las embarcaciones rusas durante su estadía en el distrito consular.

Visitaron Montevideo las delegaciones encabezadas por el presidente del Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Rusia, el secretario del Consejo de Seguridad de la Federación de Rusia, las altas autoridades de la ciudad de San Petersburgo, los jefes de varios servicios y agencias federales, así como las delegaciones parlamentarias a nivel de vicepresidentes del Consejo de la Federación y la Duma Estatal, presidentes de sus comités especiales. Durante el mismo período en Rusia fueron recibidos el vicepresidente del Uruguay; ministros del Interior; Ganadería, Agricultura y Pesca; Industria y Energía; subsecretarios de Defensa, Transporte, del Interior, varias delegaciones de parlamentarios uruguayos.

Sin embargo, el cambio más importante de los últimos años ha sido a nivel comercial. 

Desde 2006 triplicamos el comercio. Cuando llegué estábamos en los 300 millones de dólares anuales y cerramos el año 2012 en 964 millones de comercio bilateral. Este nivel de intercambio es significativo para un país como Uruguay, debido al tamaño de su economía. En los últimos años, Rusia ha ocupado el cuarto o quinto puesto entre los socios comerciales de Uruguay.

¿Qué aspectos deben mejorar del comercio bilateral?

Lo que no me gusta mucho es la lista de mercancías del intercambio comercial. Continúa siendo poco diversa, son más o menos los mismos productos de siempre. De nuestra parte es petróleo y derivados, y productos químicos. Y de parte de Uruguay, carne,  lácteos, vinos, cítricos.

¿Tampoco ha crecido mucho el rubro inversiones?

Lo de las inversiones es lo que le dejo para mi sucesor. Aunque debo decir que nos hemos esforzado por concretar proyectos. Para eso organizamos dos grandes eventos, uno en el año 2009 y otro en marzo de este año. Fueron foros empresariales en los que trajimos empresas de alta tecnología en áreas como la extracción de petróleo y gas, la ferroviaria, otras especializadas en materia portuaria, la exploración de ríos y también en temas de hidroenergía, entre otros.

¿Y cuál ha sido el obstáculo?

En el área de inversiones hay una alta competencia, en especial en las licitaciones internacionales. Pero las dificultades las veo en aspectos como la escala de los proyectos –en ocasiones muy chicos para las grandes empresas rusas-, las formas de pago 
–diferidas- propuestas por la parte uruguaya que no suelen ser entendidas por los empresarios rusos. Estas cosas requieren un conocimiento que se consigue con el tiempo. En cualquier caso, son aspectos que mejorarán con la Comisión Mixta entre ambos países –uno de los grandes objetivos de mi presencia en el país- que se pondrá en marcha cerca de fines de año. Por esa fecha también sesionará la Comisión de Seguimiento de Proyectos, que facilitará las relaciones comerciales.

También se dio un acercamiento en el área cultural.

Además de la presencia de importantes artistas rusos, hemos participado de forma muy activa de los festejos del bicentenario de Uruguay. También, desde hace más de tres años estamos cooperando con la enseñanza escolar del idioma ruso en la colonia de San Javier. La embajada colaboró con la presencia de un profesor del idioma de manera permanente allí.

 ¿Sigue en pie la idea de llevar a Rusia a jóvenes del grupo de danza Kalinka, San Javier

Se presentarán entre el 31 de octubre y el 5 de noviembre en las principales arenas de Rusia, con actuaciones en San Petersburgo e incluso en el Kremlin. Logramos que el gobierno pagara el viaje de 12 jóvenes. Además les aportamos el vestuario y una profesora que vendrá desde Rusia para entrenarlos.

¿Qué importancia tiene esta colonia para Rusia?

No lo vemos desde ese punto de vista. Las personas de San Javier son uruguayas, y no hay de parte de Rusia un interés político, solo se trata de ayudar a estas personas desde un punto de vista humano. No importa si hablan ruso, o qué tan directa sea su descendencia, lo importante es que se sienten rusos y nosotros trabajamos para mantener vivo ese lazo histórico y cultural.

¿Qué se lleva de Uruguay?

Ocho años es una porción muy importante de vida. Además de un gran agradecimiento por el apoyo brindado y de los amigos que hemos cosechado, mi familia y yo dejamos aquí una parte de nuestra vida, otra nos la llevamos porque mi hija de tres años nació aquí, así que es uruguaya.