Los Países Bajos demandan a Rusia por el caso Greenpeace

Fuente: AFP/East News

Fuente: AFP/East News

El viernes, las autoridades holandesas anunciaron su intención de presentar ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, una demanda contra Rusia por el arresto de los activistas de Greenpeace que participaron en una acción de protesta junto a la plataforma Prirazlomnaya, situada en el mar de Pechora.

El buque de los ecologistas, bautizado 'Arctic Sunrise', navegaba bajo la bandera de los Países Bajos, y entre los detenidos por los instructores rusos había también dos ciudadanos de este país. Sin embargo, Amsterdam no ha abandonado la vía diplomática en sus intentos de liberar a los detenidos. Según ha informado el servicio de prensa de Greenpeace, la organización apoya la decisión de las autoridades holandesas de presentar una demanda; además, ha expresado la esperanza de que otros países también se unan a la causa. El juicio, según los datos de los que disponen, podría prolongarse durante un máximo de dos meses.

Un día antes, el Comité de Investigación (CI) de Rusia presentó cargos formales de piratería contra los 30 activistas de diferentes países que se encontraban a bordo del buque durante el ataque a la plataforma. La pena por un delito de estas características podría alcanzar los 15 años de prisión.

La reacción de las autoridades rusas ante la actuación del CI y la apelación de los Países Bajos a los tribunales no ha sido unívoca. El presidente ruso Vladímir Putin ha anunciado que los ecologistas no son piratas, pero han infringido las normas del derecho internacional. Por su parte, el primer ministro, Dmitri Medvédev, ha declarado que “la preocupación por el medio ambiente no debe encubrir acciones que se encuentren fuera de la legalidad, independientemente de cuán elevados sean los principios por los que se rigen las personas que participan en estas acciones”. Siguiendo una iniciativa suya, el gobierno de Rusia ha firmado una disposición que decreta el endurecimiento de las sanciones aplicables por allanamiento de una planta de producción de combustible.

En lo referente al proceso judicial, Moscú considera que dispone de un número significativamente mayor de razones para apelar al derecho internacional. “Durante el último año y medio, la parte rusa ha instado en varias ocasiones a Holanda —como representante de la bandera en cuestión— a detener las actividades ilegales de este buque. Por desgracia, no se adoptaron medidas en este sentido. De modo que contamos con bastantes más reclamos hacia la parte holandesa que los que estos pudieran tener contra nosotros”, anunció en una entrevista concedida a RIA Novosti el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexéi Meshkov, quien además calificó la actuación de los ecologistas de ‘provocación’.

El operador de la plataforma perteneciente a la sociedad Gazprom Neft asegura que el intento de subirse a esta no resultó ser tan inofensiva como declara la organización ecologista. Según informó el director general de Gazprom Neft, Alexánder Diukov, “las fuerzas de seguridad deben tener en cuenta, al abordar este incidente, que la actuación de Greenpeace no solo implicaba una violación de la seguridad industrial y del medio ambiente, sino que también ponía en peligro la vida de las personas que estaban trabajando en aquel momento bajo el agua”.

Otros países, en particular Francia y Australia, de momento están tratando negociar la liberación de la tripulación del buque por la vía diplomática. Al mismo tiempo, el sábado se celebraron acciones de protesta en defensa de los ecologistas en unos 50 países. Según los datos aportados por los medios de comunicación holandeses, cerca de 500 manifestantes se reunieron frente a la embajada rusa en la Haya. También se registraron protestas en Londres (donde participó la famosa modelo Vivienne Westwood), en Madrid, en Moscú y en otras ciudades europeas, así como del resto del mundo (en Hong Kong, Australia, Sudáfrica, etc.). Solo en Alemania los manifestantes salieron a las calles de decenas de ciudades.

Por otro lado, en el sitio web de la organización ecologista, se ha publicado una campaña para obtención de firmas con el objetivo de enviar una carta a las embajadas rusas de los distintos países en la que se exija la liberación de los detenidos.

Según los medios holandeses, Greenpeace ha expresado su preocupación por la salud de los acusados y el suministro de medicamentos a estos. Las condiciones de reclusión de una de las cárceles, de acuerdo con las afirmaciones de un representante de la organización, son ‘primitivas’.

En una rueda de prensa de la agencia Interfax, los abogados de Greenpeace han anunciado que están dispuestos a denunciar las condiciones en las que se está reteniendo a los activistas ante Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Además, los mismos abogados afirman tener también numerosas quejas con respecto a los procedimientos empleados en la incautación de la embarcación y en el arresto de los ecologistas.