Rusia e Iberoamérica estrechan lazos

Serguéi Lavrov ajusta sus anteojos antes de la reunión del Cuarteto de Oriente Próximo durante la 68º Asamblea de las Naciones Unidad en la sede de la ONU, el pasado 27 de septiembre. Fuente: AP

Serguéi Lavrov ajusta sus anteojos antes de la reunión del Cuarteto de Oriente Próximo durante la 68º Asamblea de las Naciones Unidad en la sede de la ONU, el pasado 27 de septiembre. Fuente: AP

Iberoamérica figuraba entre las prioridades de Rusia en el debate político celebrado esta semana en el marco de la 68º Asamblea General de la ONU. El Gobierno ruso ha tomado conciencia del significado estratégico de esta región, después de un largo tiempo en que la iniciativa partía de los países iberoamericanos y Moscú solía reaccionar con menor entusiasmo.

Refiriéndose a los factores que han favorecido el acercamiento de Rusia e Iberoamérica, el ministro de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov señaló la afinidad en las opiniones sobre los problemas internacionales clave. Moscú y sus socios en la región se presentan como aliados naturales en cuestiones tales como la necesidad de garantizar la supremacía del derecho internacional, la consolidación del papel central de la ONU y de mecanismos multilaterales en la resolución de conflictos internacionales, y la búsqueda de respuestas colectivas ante los desafíos de la época actual. 

Entre el medio centenar de encuentros bilaterales mantenidos por Lavrov en cuatro días, al margen de la Asamblea General, cinco fueron entrevistas con sus colegas de Brasil, Cuba, México, Nicaragua y Paraguay. Todos ellos se realizaron en un ambiente constructivo y amistoso. Y, a juzgar por los temas de la conversación con el recién nombrado ministro de Asuntos Exteriores de Brasil Luiz Alberto Figueiredo Machado –un calendario ajustado de contactos políticos, perspectivas para consolidar la cooperación en política exterior, desarrollo de una base para el derecho contractual y de lazos comerciales–, los dos países están levantado su relación en un contexto de colaboración estratégica. Además, se hace todo lo posible por perfeccionar la cooperación en la ONU, en el G20 y, especialmente, en los BRICS (en este grupo también entran India, China y Sudáfrica). 

Siria y el programa de espionaje estadounidense 

Por cierto que en Nueva York los ministros de Exteriores de los cinco países miembros de los BRICS compartieron una comida de trabajo que empezó con el agradecimiento a Brasil por la información presentada sobre los planes para celebrar la sexta cumbre de este grupo en el año 2014. Fuentes de Rusia Hoy en la delegación rusa han contado que Siria fue el tema dominante del encuentro.

No sorprende que los ministros aprobaran una declaración especial sobre Siria en la que expresaron su preocupación por el uso de la fuerza y por el empeoramiento de la situación humanitaria en el país. Mostraron su satisfacción por el acuerdo ruso-norteamericano para destruir las armas químicas y la decisión del gobierno de Siria de adherirse a la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas, asimismo se mostraron a favor de celebrar cuanto antes la conferencia internacional de paz, conocida como Ginebra 2

Además, los jefes de política exterior de los países BRICS llamaron la atención sobre que la crisis siria no debe ocultar una solución al problema palestino. Expresaron su esperanza de que la reanudación de las conversaciones entre israelíes y palestinos lleve a la decisión de la existencia de dos estados, comprendiendo aquí una Palestina económicamente viable que conviva pacíficamente con un Israel con las fronteras de 1967 –las reconocidas por la comunidad internacional–, y con Jerusalén Este como capital. 

Al mismo tiempo expresaron su preocupación por la construcción de asentamientos israelíes en los Territorios Ocupados, lo que supone una violación del derecho internacional y perjudica el proceso de paz. 

Finalmente, en el encuentro se pudo oír una crítica a los servicios secretos estadounidenses que han interceptado ilegalmente correspondencia y datos de ciudadanos, empresas y miembros del gobierno. Esto afecta negativamente a la soberanía nacional y a los derechos humanos. Por eso los ministros se manifestaron a favor de la creación y uso de un ciberespacio seguro y libre. 

Durante la Asamblea General el tono del debate de esta cuestión imparcial para EE UU lo marcó la presidente de Brasil Dilma Rousseff. Fue la primera en subir a la tribuna y, con la franqueza que le caracteriza, Roussef criticó duramente a los EE UU por espiar a muchos estados. Brasil –sus dirigentes, empresas públicas y privadas y ciudadanos de a pie– fue uno de los principales blancos de los servicios secretos estadounidenses. “Esta ingerencia es una violación del derecho internacional –declaró Rousseff–. El ciberespacio no puede ser utilizado como un arma de guerra por medio del espionaje”. 

Advirtió que Brasil “va a duplicar los esfuerzos” para defenderse de la intercepción ilegal de datos. Y propuso una asociación mundial que “establezca unos límites civiles multilaterales de cara a mantener las garantías de que el material que se transmite en internet no se convierte en patrimonio de los servicios de seguridad”. 

Reuniones con varios ministros de Asuntos Exteriores 

El tema del espionaje también fue tratado en el encuentro de Lavrov con el ministro de Asuntos Exteriores de México José Antonio Meade Kuribreña. Sin embargo, dedicaron la mayor parte de la entrevista a examinar las cuestiones actuales de las relaciones ruso-mexicanas, así como las perspectivas de desarrollo de cooperación en el sector del petróleo y del gas y de la energía nuclear. 

La activación de las relaciones económicas fue el centro de atención en las conversaciones con el jefe de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez. Las partes constataron que hay puntos comunes para unos contactos ruso-cubanos beneficiosos para ambos, pero los mecanismos para el acercamiento no están funcionando al máximo. Algo extraño porque, a nivel tecnológico, Cuba depende mucho de los suministros de repuestos rusos para coches y para otros equipos con diferentes funciones, y sus necesidades son bastante mayores de lo que Rusia le está ofreciendo ahora. 

Con el responsable de Exteriores de Nicaragua Samuel Santos López se examinaron las cuestiones clave en la agenda bilateral, incluyendo la cooperación en el campo de la transferencia de tecnología y el intercambio de experiencias en la lucha contra el narcotráfico. Y con Eladio Loizaga, ministro de Asuntos Exteriores de Paraguay, Lavrov firmó un acuerdo intergubernamental sobre las condiciones para anular los trámites del visado para los ciudadanos de ambos países. “Actualmente en Iberoamérica hay nueve países donde los ciudadanos rusos pueden entrar sin necesitar un visado –ha dicho con satisfacción a Rusia Hoy el director del Departamento para Iberoamérica del MAE de la Federación Rusa Alexander Schetinin–. Con otros dos países (Surinam y Bolivia), Rusia ha obtenido un acuerdo para simplificar el sistema de visado: los ciudadanos rusos lo consiguen al llegar, en la frontera”. 

En general, Rusia y los países de Iberoamérica están unidos no solo por su afinidad en las opiniones sobre los problemas clave de la política mundial, sino también por la aspiración de sus pueblos a una relación humana más estrecha, a pesar de los miles de kilómetros de distancia.