"Las negociaciones con EE UU sobre Siria no van tan bien como desearíamos"

El viceministro de Asuntos Exteriores Serguéi Riabkov. Fuente: PhotoXPress.

El viceministro de Asuntos Exteriores Serguéi Riabkov. Fuente: PhotoXPress.

Según el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, en las negociaciones con Estados Unidos respecto a Siria “no todo va tan bien como desearíamos”. Los diputados aconsejan no apoyar el cambio de régimen en el país, y los expertos llaman a los diplomáticos a reflexionar sobre las medidas que Moscú deberá tomar en adelante respecto a Siria para reforzar la imagen de una victoria diplomática.

Rusia espera que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre las armas sirias pueda ser aprobada justo después de la decisión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). El trabajo de esta organización seguirá en marcha durante los próximos días, declaraba a la prensa el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, tras una reunión celebrada con el Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, en la sede de la ONU en Nueva York. “La reunión ha sido constructiva, ambas partes tenemos claro cómo avanzar y actuar en el marco de un acuerdo que se alcanzará en Ginebra. Esperamos que, sin salir de los marcos establecidos en Ginebra, logremos pactar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que pueda ser aprobada justo después de que los miembros del Consejo Ejecutivo de la OPAQ voten en La Haya una decisión respecto a las armas sirias”, declaró Lavrov. El ministro ruso también subrayó que “la OPAQ es la máxima autoridad en estas cuestiones”, informa el 25 de septiembre RIA Novosti.

Rusia espera que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre las armas sirias pueda ser aprobada justo después de la decisión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). El trabajo de esta organización seguirá en marcha durante los próximos días, declaraba a la prensa el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, tras una reunión celebrada con el Secretario de Estado de EEUU, John Kerry, en la sede de la ONU en Nueva York. “La reunión ha sido constructiva, ambas partes tenemos claro cómo avanzar y actuar en el marco de un acuerdo que se alcanzará en Ginebra. Esperamos que, sin salir de los marcos establecidos en Ginebra, logremos pactar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que pueda ser aprobada justo después de que los miembros del Consejo Ejecutivo de la OPAQ voten en La Haya una decisión respecto a las armas sirias”, declaró Lavrov. El ministro ruso también subrayó que “la OPAQ es la máxima autoridad en estas cuestiones”, informa el 25 de septiembre RIA Novosti.

Además, señaló con pesar que en los contactos con los norteamericanos “no todo va tan bien como debería ni avanza en la dirección que nos gustaría”.

Al Ministerio de Asuntos Exteriores ruso no le gusta que Estados Unidos siga “asegurando” que fue el gobierno sirio el que utilizó en agosto armas químicas en Damasco. Según declaraba el viceministro, tras la insistencia de Rusia un equipo de expertos en armas químicas de la ONU viajará a Siria el 25 de septiembre para realizar más investigaciones. La intervención de Riabkov fue apenas una parte del debate en el que también participaron los diputados y algunos expertos invitados.

El vicepresidente del comité de asuntos internacionales del Consejo de la Federación, Vladímir Dzhabarov, añadió que los mercenarios que están combatiendo en Siria podrían desplazarse más tarde hacia las repúblicas de Asia Central y el Cáucaso.

Alexéi Pushkov, presidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal, considera que, en lo que respecta a las cuestiones internacionales, Rusia debe colaborar hasta cierto límite con los países occidentales y seguir su propia línea respecto a conflictos como el de Siria.

“Existe un límite para la cooperación. En el caso de Libia demostramos una gran disposición para la cooperación y lo perdimos todo… No debemos apoyar el objetivo principal de los Estados Unidos en Siria: el cambio de régimen. El principal objetivo de Estados Unidos no son las armas químicas, sino derrocar el régimen actual”, declaraba Pushkov.

Además, algunos expertos opinan que es necesario reflexionar sobre lo que podría suceder tras una supuesta victoria diplomática de Rusia. “Habremos ganado una batalla, pero no la guerra”, declaraba el miembro del consejo científico del Centro Carnegie de Moscú, Alexéi Malashenko, añadiendo que Bashar al Asad debería ser sustituido por otro líder.

“A día de hoy Rusia controla la situación, pero la cuestión es qué sucederá después. Es decir, se solucionará el problema de las armas, pero Asad deberá dimitir de todos modos, ya que no se encuentra en condiciones de dirigir el país. Rusia se está aferrando a él porque es el último pilar de la era postsoviética, como lo era su padre. El comportamiento de Rusia cuando se celebren elecciones será muy importante. La siguiente etapa mostrará hasta qué punto es madura y pragmática la diplomacia rusa”, declaraba Malashenko a Gazeta.ru.El experto considera que el éxito de la diplomacia rusa consiste en que Moscú se adjudicó a tiempo la decisión de controlar el arsenal sirio de armas químicas, una idea que, según este, surgió en Estados Unidos.

El éxito de Rusia es algo pasajero, opina el presidente de la Fundación de Política Efectiva, Gleb Pavlovski. “Esta victoria apenas detendrá las fuerzas de Asad”, opina. Según Pavlovski, Rusia debe potenciar la imagen de éxito del país. “Este es un caso único después de un largo tiempo en el que Rusia ha salido de la sombra de lo negativo”, comenta el politólogo. “La cuestión es cómo actuar ahora: hay que consolidar esta situación, de lo contrario todo se desvanecerá como un sueño. Hay que abstenerse de hacer declaraciones sobre la necesidad de armar a Irán, ya que esto ayudaría al Congreso estadounidense a tomar una resolución sobre intervención armada y en ese caso Rusia se convertiría en una parte implicada en el conflicto”, opina Pavlovski.