Los rusos pierden el interés por las manzanas argentinas

Las exportaciones desde la Argentina están en el nivel más bajo de los últimos cinco años. Fuente: Shutterstock / Legion Media

Las exportaciones desde la Argentina están en el nivel más bajo de los últimos cinco años. Fuente: Shutterstock / Legion Media

Durante la última campaña agrícola, Argentina redujo el volumen de exportación de manzanas a Rusia al nivel más bajo de los últimos 5 años. Los expertos rusos han llegado a la conclusión de que los proveedores europeos están desplazando la producción argentina fuera del mercado ruso.

La manzana es una de las pocas frutas que consiguen madurar a tiempo en el clima frío de Rusia, por lo que numerosos platos de su cocina nacional la incluyen en su receta. Sin embargo, a pesar de que el cultivo de la manzana se practicaba ya en tiempos del socialismo a nivel individual, y de que prácticamente cada ciudadano con parcela propia sabía desde la infancia cómo almacenar provisiones de manzanas para el invierno y hacer zumo y mermelada con ellas, el Estado no fue capaz de asegurar una producción suficiente para abastecer la demanda interna. 

“El problema de la producción rusa reside en que esta es casi inexistente. Todavía somos capaces de cultivar manzanas, pero estas se destinan a la elaboración de mermeladas, o bien a la obtención de zumo. Su transformación resulta menos rentable que en Europa y, por otra parte, no estamos preparados para ofrecer un procesamiento de calidad”, explicó a Rusia Hoy Dmitri Potapenko, miembro de la directiva de Management Devepolment Group.

La producción nacional rusa está decreciendo: de 960.000 toneladas en 2012 a 825.600 toneladas en 2013, con un grado de consumo que alcanza 1,54 millones de toneladas. De momento, solo algunas regiones —como la de Kabardino-Balkaria— mantienen el interés por la producción intensiva. Además de ampliar el número de plantaciones frutales, en la región se están llevando a cabo programas de fomento del consumo de la manzana. Por ejemplo, el día de la lucha contra el tabaquismo, el Ministerio de Salud de la república promovió la iniciativa ‘Manzanas por cigarros’.

Según informa el diario RBC, en 2012, fue la manzana el producto que registró el incremento más significativo de la importación en Rusia (11 %). La mitad del volumen de importación proviene de Polonia, que ejerce una promoción activa de sus manzanas en Rusia. En total, los 27 países europeos producen entre 7 y 11 millones de toneladas de manzana por temporada y, además de Polonia, también Italia y Alemania lideran la producción.

¿A qué se debe todo esto?

Los productores argentinos, por el contrario, están reduciendo su presencia en el mercado ruso. Según datos aportados por el portal del sector ‘APK inform: frutas y verduras’, en la temporada 2012-2013, Argentina descargó en el mercado ruso solo 28.000 toneladas de manzanas, lo que supone un 20 % menos que el año anterior y constituye el indicador más reducido de las últimas 5 campañas. En julio de 2013 se produjo el recorte más brusco de la importación de manzanas argentinas. Entonces, este país distribuyó solo 2.300 toneladas, lo que equivale a un 71 % menos que en julio de 2012, fecha en la que se adquirieron 8.000 toneladas. Como resultado, en el índice de países proveedores de manzanas, Argentina descendió en el mes de julio al quinto puesto, aunque un año antes cerró la clasificación del mismo mes entre los tres primeros. En cuanto al índice correspondiente al periodo anual, el país sudamericano conserva de momento el octavo puesto.

“La razón de la pérdida de interés por las manzanas argentinas es simple”, plantea Dmitri Potapenko.

“Sencillamente, hay con que reemplazarlas. El margen de precios de este producto es bastante alto y su logística requiere más tiempo. Las manzanas europeas llegan al mercado ruso en un plazo significativamente más breve y por un precio menor”, señala el experto. Según sus estimaciones, la participación de Argentina antes de la caída de la importación no superaba el 12 %, y ahora, con la nueva cosecha, es bastante inferior. “Aunque el procesamiento de las manzanas rusas no es bueno, en plena temporada estas tienen la partida ganada en lo que a precio se refiere, por lo que enseguida encuentran comprador”, añadió Potapenko.

Es posible que también influya el hecho de que los argentinos no estén promoviendo las manzanas en Rusia con la misma intensidad que, por ejemplo, los limones.

En el foro agroindustrial más importante de Rusia, World Food, celebrado recientemente en Moscú, Argentina presentó un enorme estand de proveedores de limones, lo que no es de extrañar si se tiene en cuenta que estos conforman, precisamente, la base de la exportación frutal de Argentina a Rusia. A diferencia, por ejemplo, de los productores brasileños o ecuatorianos —que contaban con una amplia representación—, los proveedores de otros bienes agroalimentarios provenientes de Argentina no disponían de expositores propios.

Los analistas del sitio web Fruitinfo.ru, citando fuentes de la industria, señalan que los costes de producción de la pera y la manzana en Argentina se han incrementado en un 100 % desde el año 2007, mientras que el precio mundial de la fruta solo ha aumentado entre el 35 % y el 50 % (en función de la variedad). “El aumento experimentado, según los expertos del sector agrícola, es un fenómeno clásico que se observa en muchos otros países, cuya razón reside en factores tales como el aumento de los costes de la mano de obra, del envasado, del abono, del transporte y también del combustible. Esta problemática debería impulsar a la industria a buscar nuevas formas de recuperación de la competitividad”, aseguran los analistas de Fruitinfo.ru.