Egipto se encuentra al borde de una guerra civil

Expertos rusos comentan las posibles salidas de la crisis en el país aŕabe. Fuente: Reuters

Expertos rusos comentan las posibles salidas de la crisis en el país aŕabe. Fuente: Reuters

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha recomendado a los ciudadanos rusos que se abstengan de visitar Egipto debido al empeoramiento de la situación en el país.

El Ministerio de Situaciones de Emergencia ha comunicado su disposición para evacuar a los rusos que se encuentren en Egipto en caso de que el gobierno diera la orden. 

Según las últimas informaciones durante la disolución de los manifestantes antigubernamentales en El Cairo y otras ciudades han muerto más de 500 personas. Egipto lleva ya un mes, desde el 14 de agosto, en estado de excepción y en 11 provincias hay toque de queda. 

El nivel de violencia de los enfrentamientos en El Cairo ha provocado el miedo a que estalle una guerra civil en Egipto. Varios expertos rusos reconocen que el riesgo de que surja un conflicto es grande, sin embargo confían en la cordura de la élite egipcia y en su capacidad para llegar a un acuerdo en el último momento. 

La catedrática sobre Oriente Medio de la MGIMO Marina Saprónova, considera que teniendo en cuenta los últimos acontecimientos no es de esperar una rápida estabilización de la situación en Egipto. "La situación es muy complicada, el país es grande, la sociedad está dividida", dice.  

Sin embargo esta experta está convencida de que no habrá guerra civil: "En Egipto no se dará un escenario como el de Libia o el de Siria. El potencial revolucionario no es tan grande y lo más importante es que no hay financiación extranjera. Los actores regionales no están interesados en la desestabilización”.

Marina Saprónova cree que finalmente en Egipto habrá una vuelta al viejo sistema, ya que en el país, al igual que antes, tan solo hay tres fuerzas políticas reales: los islamistas, los representantes del antiguo régimen y el ejército. "Todo lo decidirá el consenso entre estas tres fuerzas, porque las demás fuerzas no tienen capacidad para influir sobre la situación", recalcó la profesora. 

El ejército jugará además un papel muy importante en el país. "En el futuro cercano debería aparecer un plan de regulación política, una especie de hoja de ruta, desarrollada por los militares. Se cambiará la constitución, las enmiendas afectarán a los poderes del presidente que serán reducidos, mientras que aumentará el papel del ejército. La nueva constitución es la base de la renovación del sistema político, se formará un gobierno y habrá elecciones", constató Marina Saprónova. 

En la entrevista con Rusia Hoy añadió que la situación en Egipto dependerá de hasta qué punto el gobierno es capaz de resolver los problemas económicos. "En este punto jugará un papel muy importante los actores externos, como por ejemplo Arabia Saudí", dijo Marina Saprónova. 

El profesor de la universidad RGGU, Grigori Kosach, comentó que los actuales sucesos en Egipto son el segundo y último acto de un golpe de Estado : "En el país había dos centros de fuerza y uno tenía que acabar con el otro antes o después". 

El experto advierte que en Egipto se dan premisas muy serias para que haya una guerra civil: "Ahora se está intentado apartar a los Hermanos Musulmanes del proceso político. El resultado será un movimiento de radicalización. Pasarán a la clandestinidad con todas las consecuencias que esto acarrea. Habrá un enfrentamiento soterrado entre los islamistas y el poder". 

Grigori Kosach también considera que la actual ola de violencia puede provocar un cisma en las estructuras de poder y un movimiento de una parte de ellas hacia el bando de los Hermanos Musulmanes, ya que los más probable es que haya células islamistas en el ejército, en la policía y en los servicios secretos. 

En opinión del este entrevistado por Rusia Hoy, la crisis puede ahondarse por el hecho de que el actual gobierno egipcio es extremadamente inestable. "En el gobierno no hay una opinión única en cuanto a cómo hay que actuar con los manifestantes. Esto queda demostrado por la dimisión de al-Baradei. Puede que le sigan otras figuras", constató el profesor. 

En cuanto al futuro político de Egipto, Grigori Kosach señaló que en una situación de debilidad de la administración civil, los militares pueden intentar establecer un dictadura, aunque esta no duraría mucho tiempo ya que el exterior vería muy mal este paso. "Los generales no quieren perder la ayuda extranjera. Por eso tienen que restablecer la vida parlamentaria y redactar una nueva constitución", explicó. 

El docente de la facultad de política de la MGU, Vasili Kuznetsov, dijo en entrevista con Rusia Hoy que en Egipto es más probable que haya "un largo periodo de violencia política", como el de Argelia en los años 90 que una guerra civil como la que hay ahora mismo en Siria.  

En su opinión hay toda una serie de factores que desestabilizan la situación. En primer lugar, la división de la sociedad en dos grupos prácticamente del mismo tamaño. En segundo lugar, los graves problemas económicos que es imposible solucionar de forma rápida. Y en tercer lugar, la gran cantidad de armas que tiene la población y la afluencia de combatientes de Libia y Siria. 

"Hay dos escenarios posibles. En el primero la élite política podría ser más inteligente que la población y llegar a un acuerdo que tranquilizara a las masas. Pero solo es posible si el pueblo no tiene armas. El segundo escenario es una guerra armada", considera Vasili Kuznetsov.

Como señala este experto para superar la crisis los militares deberían en primer lugar desarmar a la población y alcanzar un acuerdo con los hermanos musulmanes. 

"Deberían crear un gobierno de tecnócratas. Y sería necesario que no hubiera democracia parlamentaria en los próximos dos años. El gobierno no debería someterse a la calle. Por otro lado se podría crear algún tipo de órgano conjunto en el que participaran los islamistas. A ser posible también poner en marcha los recursos de la diáspora egipcia en el extranjero", recalca. 

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