Rusia puede desempeñar un papel clave en la estabilización de Oriente Próximo

Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu se reunieron en Moscú el pasado mes de mayo. Fuente: Reuters.

Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu se reunieron en Moscú el pasado mes de mayo. Fuente: Reuters.

Sería un ejercicio interesante, y quizá fructífero, explorar los posibles roles que Rusia puede desempeñar en las crisis que asolan Oriente Medio, algunas de las cuales se han prolongado largos años y que son extremadamente difíciles de resolver. Nos referimos, a la crisis nuclear en Irán y el conflicto entre Israel y Palestina, que han puesto a prueba el temple de los líderes mundiales. En este contexto, el papel de Rusia, un importante poder en la escena mundial con intereses en estos asuntos, requiere un detallado análisis.

Aunque las posturas opuestas de Rusia e Israel en la cuestión siria podrían haber agrandado el abismo que los separa, no todo es negativo entre estos países. Rusia e Israel tienen una buena relación, ya que la diáspora rusa constituye una gran parte de la población israelí y el ruso es la tercera lengua más hablada en el estado judío. Además, en la Segunda Guerra Mundial, mientras tenían lugar las atrocidades nazis contra los judíos, Rusia tuvo un papel primordial en su derrota.

Como representante de Israel, el presidente israelí Simón Peres, en la inauguración del Museo Judío y Centro de Tolerancia en Moscú el noviembre pasado, elogió el papel de Rusia a este respecto. Peres afirmó que "creo que el mundo entero está en deuda con Rusia por sus esfuerzos sobrehumanos en la erradicación de la amenaza nazi".

El líder israelí también dijo confiar en el liderazgo ruso para contrarrestar la actual inestabilidad en Oriente Medio y para llevar la paz a las regiones conflictivas de todo el mundo. En palabras de Peres, "Sobre sus hombros (refiriéndose a Putin) y en los de Obama, que ha vuelto a ser elegido presidente de los EE UU, descansa una gran responsabilidad. En las disputas que puedan surgir, hay una gran responsabilidad ante toda la humanidad".

Las palabras de Peres no pueden interpretarse solo como un bello discurso sin contenido. A pesar de las diferencias, las relaciones entre los dos países han seguido un camino fructífero. El pasado mayo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, visitó Moscú para deliberar sobre el conflicto sirio, con el objetivo primordial de evitar que Rusia vendiese el sistema de misiles S-300 a Siria.

Israel teme que este moderno sistema armamentístico pueda caer en manos de Hezbollah. Por tanto, el suministro de armas podría amenazar su integridad y seguridad. La postura de Rusia parte de que, siguiendo la legalidad internacional, puede proveer de armas a Siria, incluyendo el sistema misilísitco S-300, aunque los informes sugieren que Rusia aún no ha entregado el armamento completo, ya que se requiere un sofisticado entrenamiento para su manejo.

La situación con Irán es algo más complicada. Rusia y China han insistido en una resolución pacífica por medios políticos, mientras que Israel y sus aliados, incluyendo los EE UU, miran a Irán con más suspicacia.

Irán ha insistido en la naturaleza pacífica de su programa nuclear. Putin puede utilizar su próxima visita a Irán para fortalecer su amistad con el nuevo líder iraní, Hassan Rohaní, considerado más moderado, y así desarrollar un nuevo marco internacional para tratar el problema con Irán. Muchos otros Gobiernos han expresado sus esperanzas de que Rohaní esté más dispuesto que sus predecesores a dialogar sobre el programa nuclear.

Un acuerdo internacional, apoyado por todos los principales poderes incluyendo los miembros del Consejo Permanente de Seguridad de la ONU (empezando por Rusia), podría suavizar en gran medida las tensiones en Oriente Próximo, así como la enemistad entre Irán e Israel.

Rusia entre Israel y Palestina

Uno de los mayores puntos de fricción entre Irań e Israel es el tema de Palestina. Irán no ha reconocido a Israel como entidad soberana y considera que la política israelí hacia Palestina es esencialmente discriminatoria. Rusia, junto con otros miembros del Cuarteto de Madrid, pueden trabajar para acercar a los dos países.

Podría caber la posibilidad de llegar a una solución por la que Israel respetase el derecho palestino a la soberanía e integridad y viceversa, e Irán reconociese a Israel como Estado soberano en Oriente Medio, a la vez que moderase su programa nuclear. El Cuarteto de Oriente Medio, que comprende a la ONU, la UE, Rusia y los EE UU, ha expresado recientemente sus esperanzas de que se retome el diálogo entre Israel y Palestina. A pesar de que Palestina ha expresado su pesimismo sobre el papel del Cuarteto, especialmente de algunos de sus miembros, Rusia puede usar sus relaciones con los líderes palestinos para propiciar un acercamiento entre las partes.

En Oriente Medio, cualquier error de cálculo puede resultar peligroso, y una adecuada visión de futuro será positiva no solo para Israel, Palestina e Irán, sino para toda la región. La tan promocionada primavera árabe y su tan cacareado objetivo democrático no ha funcionado, como revelan las situaciones actuales de Túnez, Libia y Egipto.

 

 

Además, en el equilibrio global tras la Guerra Fría, que ha asistido a un significativo aumento de los conflictos no interestatales, sino intraestatales, es simple prudencia por parte de los poderes mundiales enfrentarse a los conflictos de todo el mundo en un marco que no sea un juego de suma cero.

No han funcionado los intentos de alejar a Rusia del contexto de Oriente Medio utilizando Siria como caballo de batalla; lo único que pueden hacer estas tentativas es poner en peligro los planes de paz.

El representante de Rusia en la ONU, Vitali Churkin, afirmó que la última reunión del Consejo de Oposición Sirio con los miembros del Consejo de Seguridad es "útil" y cifró sus esperanzas en la propuesta de una conferencia de paz sobre Siria. En su opinión: "Todavía hay oportunidades reales... porque la alternativa es tan horripilante que definitivamente merece la pena seguir intentándolo". Rusia puede desempeñar un papel dinámico en sentar a los rivales a la mesa de diálogo y en hacer posible la paz en la región.

 

Dr. Debidatta Aurobinda Mahapatra es un analista indio. Está especializado en ámbitos como conflictos, terrorismo, paz y desarrollo, Cachemira, el sur de Asia y aspectos estratégicos de la política euroasiática.

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