La policía catalana da la bienvenida al ruso

Fuente: Ayuntamiento de Barcelona

Fuente: Ayuntamiento de Barcelona

Ante la gran presencia de turistas rusos, los Mossos d'Esquadra reciben clases para tener nociones básicas del idioma. Los sindicatos denuncian que es una manera de maquillar el intento de supresión de intérpretes en las comisarias. En el resto de España, la presencia del ruso entre las fuerzas de seguridad es aún más limitada.

Decir que el número de turistas rusos en España alcanzará este verano una cifra récord casi ha dejado de ser noticia. Si el año pasado llegaron 1.200.000, este año se espera que la cifra llegue al millón y medio, pero aún no son cuantitativamente tan importantes como ingleses, franceses o alemanes.

El sector turístico catalán –que prevé recibir un millón de estos visitantes eslavos- ya trata a Rusia como un mercado 'consolidado'. Aún así, no bajan la guardia ni con la promoción, ni con la atención al cliente ruso, ni con la formación de los profesionales del sector.

En este marco de la mejor atención posible al turista ruso, hace pocas semanas se empezaron a impartir por primera vez cursos dirigidos a los Mossos d’Esquadra –el cuerpo de policía de Cataluña- y a los agentes de la policía local de las zonas más turísticas: Barcelona, Lloret de Mar, Blanes y Tossa de Mar (en la Costa Brava), Salou y Cambrils (Costa Dorada).

Esta formación consiste en trazar el perfil de turista ruso –por ejemplo, se explica a los agentes que este visitante suele llevar mucho dinero en efectivo- y dar unas nociones básicas del idioma. Así, se les enseña a saludar en ruso, dar las gracias y vocabulario habitual con el que se pueden encontrar, como “robo”, “pérdida”, “centro médico”, etcétera.

Obviamente, no se pretende que en un curso de dos horas de duración los policías aprendan ruso, sino que se trata de una “deferencia” para que los turistas eslavos se sientan bien atendidos, según señala Xavier Espasa, director de la Agencia Catalana de Turismo, organismo encargado de impartir esta formación.

El sector turístico tiene detectado que los rusos que visitan España tienen un nivel bajo de conocimiento de inglés y que “son muy agradecidos cuando se les atiende en su idioma”.

A parte de esta acción casi anecdótica, los Mossos d’Esquadra garantizan que los ciudadanos rusos pueden ser atendidos en su idioma en cualquier comisaría de Cataluña, básicamente, a través del teléfono de emergencias 112, aunque también existen intérpretes a los que se puede acudir en caso de necesidad y también hay formularios tipo en ruso. En las zonas más turísticas, hay servicio de traducción de ruso presencial.

También la policía local de Barcelona tiene en su sede central personal preparado para atender en ruso.

Y sin embargo, el servicio de traducción de las comisarías de los mossos ha estado a punto de desaparecer, a causa de la precaria situación económica del gobierno catalán. Gracias a la presión del sector turístico, el ejecutivo dio marcha atrás y decidió mantener a los traductores. Por cierto, si bien los intérpretes más utilizados son los de inglés y francés, la demanda de ruso es la que más ha crecido.

El sindicato SAP-UGT ha puesto el grito en el cielo, ya que ponen en duda la eficacia del citado curso y además consideran que es una manera de “maquillar” el intento de suprimir a los traductores de las comisarías. También critican que el conocimiento de idiomas extranjeros no sea ni mérito ni requisito para los policías catalanes, cosa que sí que sucede en la Guardia Urbana de Barcelona.

¿Y qué sucede en el resto de cuerpos policiales y en el resto del territorio español? Pues que la presencia del ruso es aún más limitada. Desde la Dirección General de la Policía se reconoce que en las comisarías de las zonas turísticas de España, se ofrece atención en los idiomas “más comunes”, básicamente inglés y también alemán.

Existen, eso sí, traductores de muchos otros idiomas –entre ellos, el ruso- a los que se puede llamar “en caso de necesidad”.

Lo mismo sostienen desde la viceconsejería de Turismo del gobierno canario. El archipiélago es el segundo territorio español con más turistas rusos (un 10%), tras Cataluña (61%), pero es el turismo inglés y el alemán el principal de las islas (aparte del español, claro).

Tampoco la policía local de Marbella -uno de los municipios de la Costa del Sol con más turistas y residentes rusos- tiene un trato idiomático preferencial al visitante eslavo.

Mención aparte merecen los aeropuertos, competencia de otro cuerpo policial, la Guardia Civil. En este caso, no solo no está garantizada la atención en ruso, sino ni siquiera en inglés. 

Los comerciantes también estudian ruso

No son los policías los únicos que hacen cursos para atender al visitante ruso. Uno de los colectivos que más interés ha demostrado –aparte del estrictamente turístico- es el de los comerciantes.

Algunos ejemplos: unos 2.000 tenderos han seguido los cursos programados por la Federación de Comercio de Cataluña para atender al cliente ruso. Eso sin contar que en los principales centros comerciales de Barcelona y alrededores (Paseo de Gracia, La Roca Village, las tiendas del aeropuerto), muchos dependientes son rusos.

Y en Reus, en la Costa Dorada, los comerciantes ya llevan tres años impartiendo cursos de atención al cliente ruso y ahora han presentado una campaña que incluye, entre otros, un servicio de traducción para los restaurantes y tiendas que no tienen personal de habla rusa (que cada vez son menos).

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