Rusia y Argentina buscan vías de colaboración en fuentes de energía alternativas

El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Rusia, Gueorgui Petrov. Fuente: ITAR-TASS

El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Rusia, Gueorgui Petrov. Fuente: ITAR-TASS

Estos días ha llegado a Rusia una delegación de la provincia de Misiones (Argentina) dirigida por el subsecretario de Ciencia y Tecnología del gobierno de la región, Carlos Galián. El objetivo de esta visita es la búsqueda de socios para trabajar en el ámbito de las biotecnologías.

La delegación negocia con posibles inversores rusos en el encuentro con el Comité Nacional para la Cooperación Económica con los Países de América Latina de la Cámara de Industria y Comercio de la Federación Rusa. Antes de este encuentro Carlos Galián visitó la Cámara de Industria y Comercio de la Federación Rusa, donde le recibió el vicepresidente de la Cámara, Gueorgui Petrov.

Según señalaba Gueorgui Petrov, “Argentina es uno de los socios económicos y comerciales más antiguos e importantes de Rusia en América Latina, aunque por ahora el potencial de la cooperación entre ambos países se encuentra por explotar en muchos aspectos”.

En 2011 el comercio bilateral se incrementó en un 66,7% y alcanzó los 1.800 millones de dólares, aunque en 2012 se redujo en un 16% hasta los 1.600 millones de dólares, principalmente como consecuencia de la reducción en un 32,8% del suministro de fertilizantes y productos derivados del petróleo.

Lamentablemente, la mayor parte de la exportación rusa se compone de petróleo y sus derivados (un 61,8%) y de fertilizantes (un 32,8%). Según recordaba Gueorgui Petrov, la URSS exportaba a Argentina tecnología punta para sistemas de energía hidroeléctrica.

En el futuro, Rusia podría vender a Argentina aviones, helicópteros, vehículos de transporte y tecnología de construcción, según opina el vicepresidente de la Cámara de Industria y Comercio de la Federación Rusa. También podría ser interesante la cooperación en el ámbito de las telecomunicaciones, en particular en lo que se refiere al sistema GLONASS, que ya posee estaciones en Brasil, el socio más cercano de Argentina.

En cuanto a Argentina, y más concretamente a la provincia de Misiones, su exportación se limita a productos alimentarios y tabaco. Esta región es el mayor fabricante y exportador de hierba mate a Rusia, entre otros países. Otro recurso importante de Misiones es la madera. Es en este sector donde la delegación dirigida por Carlos Galián busca socios en Rusia.

En Misiones se ha abierto un parque tecnológico que se dedica al desarrollo de tecnologías innovadoras para una economía verde. En la actualidad la actividad de los científicos y empresarios argentinos en Misiones se concentra en la búsqueda de las más modernas e innovadoras tecnologías de producción de biocombustible. Hoy en día, para conseguir bioetanol y biodiesel se utilizan deshechos de la transformación de la madera, aunque los argentinos muestran una gran preocupación por el crecimiento de la eficiencia de las materias primas vegetales, así como por la inversión en determinados proyectos.

“Sin socios internacionales, el sueño de la creación y el desarrollo de una economía verde, así como de la obtención de energía a partir de fuentes alternativas, no se podrá cumplir”, asegura Carlos Galián. Evidentemente, Argentina no sólo busca capital en Rusia, sino también proyectos científicos conjuntos.

En Rusia existen especialistas en esta materia, pero muy pocos se dedican realmente al biocombustible, según opina Gueorgui Petrov. Esto se debe a que el complejo energético ruso está dirigido principalmente al incremento del porcentaje de gas natural en el balance energético del país.

Teniendo en cuenta que el porcentaje de petróleo sigue siendo bastante alto, está claro que no existe una demanda de formas innovadoras de combustible, ya que por ahora resultan poco rentables para las empresas. Todo esto se ve agravado por la presión de los monopolios naturales, cuyos intereses entran en conflicto con la búsqueda de fuentes de energía alternativas.

Los deshechos del procesamiento de la madera, como por ejemplo el serrín, que podría servir como materia prima para el bioetanol, en Rusia se queman directamente.

Gracias a estas reuniones se están poniendo las bases para obtener un resultado práctico del trabajo conjunto de especialistas rusos y argentinos.