La conferencia internacional sobre Siria fracasa antes de empezar

Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores ruso, y John Kerry, secretario de Estado de EE UU, se han reunido en siete ocasiones desde febrero. La última en Brunéi, durante la cumbre de ASEAN. Fuente: AP.

Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores ruso, y John Kerry, secretario de Estado de EE UU, se han reunido en siete ocasiones desde febrero. La última en Brunéi, durante la cumbre de ASEAN. Fuente: AP.

A pesar de los numerosos encuentros entre Serguéi Lavrov y John Kerry sobre la situación en Siria, no se ha conseguido llegar a un acuerdo. Las expectativas creadas ante una posible conferencia internacional de paz, la llamada Ginebra 2, parecen que no se cumplirán y lo más probable es que ni tan siquiera se celebre.

El séptimo encuentro de Serguéi Lavrov y John Kerrydesde que en febrero este ocupara el puesto de Secretario de Estado estuvo consagrado básicamente a Siria, como la mayoría de los precedentes. Sin embargo, si antes los líderes de las diplomacias de los dos países manifestaban optimismo ante las perspectivas de una solución diplomática al conflicto sirio, ahora la disposición ha cambiado.

La causa está en las dificultades surgidas durante la preparación de la conferencia internacional sobre Siria, hasta ahora no se ha logrado acordar ni las fechas de la llamada Ginebra 2 ni quién participará.

De los resultados de estas negociaciones, en el marco del encuentro de ministros de los países de la Cumbre del Sudeste asiático en Brunéi, Serguéi Lavrov ha informado que los norteamericanos no renuncian a los intentos de “lograr la consolidación de la oposición siria dentro del programa de la resolución de Ginebra”.

Al mismo tiempo, según fuentes cercanas a la delegación rusa, “los EE UU simplemente mantienen a flote esta idea, pero, en realidad, ya no tienen intención de celebrar la conferencia. Prueba de ello es la decisión de Washington de empezar a suministrar armas a los opositores sirios. Otro de los participantes en las negociaciones, Arabia Saudí, también se ha mostrado contrario a Ginebra 2 –explica la fuente, para luego resumir–. Ahora se está dando un juego diplomático para ver quién es el primero en hacer público el fracaso de la iniciativa”.

Se suponía que un segundo tema de debate durante el encuentro Lavrov-Kerry sería el escándalo en torno al excolaborador de la CIA Edward Snowden. Para los periodistas estadounidenses este era, precisamente, el tema central.

Uno que se hacía pasar por turista estuvo toda la mañana esperando a Lavrov en la salida del hotel e intentó hacerle preguntas sobre Snowden sin éxito. Después, nada más iniciarse las negociaciones, una periodista de TheWashingtonPost preguntó sobre la posibilidad de que la Federación Rusa le concediera asilo político. “¡No me grite!”, le soltó irritado el ministro ruso en inglés. Al concluir las negociaciones Serguéi Lavrov declaró que no había examinado con John Kerry el tema de Snowden. “Nuestro presidente ya ha dicho todo. [Los estadounidenses] locomprenden”.

 

Alasdivergenciasyaenumeradassehaañadidounamás: lainiciativarelativamenterecientedeBarackObamadeelevarelniveldeconfianzaentreEE UUyRusiapormediodeunareducción radical de los arsenales nucleares de los dos países. El anterior viceministro ruso de Asuntos Exteriores Serguéi Riabkov había declarado que Moscú tenía intención de analizar la propuesta de Washington. Para el encuentro en Brunéi parece que las autoridades de la Federación han definido su posición.

SegúnhandeclaradoaKommersantfuentesdiplomáticasrusas, la iniciativa de Barack Obamaes, en su mayor parte, simple apariencia “si tenemos en cuenta que, paralelamente, EE UU está desarrollando otros tipos de armamento, no quiere ratificar el Tratado de prohibición completa de ensayos nucleares y baraja la posibilidad de enviar armas al espacio”. Loqueenelfondosignifica que Moscú ha rechazado la propuesta de Obama.